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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 677 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
. Desde el momento en que Duncan vio por primera vez los enormes barcos conocidos como las Arcas, que parecían ciudades-estado flotantes autosuficientes, y se enteró de sus constantes viajes a través del océano (un viaje a menudo llamado "peregrinación"), comenzó a dudar del verdadero propósito de estas impresionantes estructuras. ¿Qué significaban realmente estas Arcas y cuál era el significado más profundo de su constante peregrinación? ¿Podría ser simplemente una forma de patrullaje? Los habitantes de las ciudades-estado creían comúnmente que las Arcas simbolizaban el inmenso poder de los cuatro dioses. Eran consideradas la máxima representación del poderío militar de la iglesia y veneradas como los "palacios itinerantes" de estas cuatro deidades en el mundo humano. Según la Iglesia de los Cuatro Dioses, la misión de las Arcas era patrullar los Mares Infinitos, sirviendo tanto para disuadir la herejía como para proteger a las ciudades-estado de las fuerzas malignas que emergían del subespacio. Inicialmente, Duncan aceptó esta explicación sin rechistar. Sin embargo, al profundizar en los secretos de la iglesia a través de figuras como Vanna, Morris y Agatha, notó importantes discrepancias en este relato. La principal responsabilidad de lidiar con las amenazas heréticas recaía en los líderes espirituales asignados a cada Ciudad-Estado, como inquisidores y guardianes. Las tareas rutinarias de interceptar herejes en el mar y rescatar a marineros en apuros eran llevadas a cabo por las fuerzas navales regulares de la iglesia. La crucial tarea de defenderse de la corrupción subespacial y fortalecer las defensas de las ciudades-estado se confiaba a las fervientes oraciones de los obispos y a una red estratégicamente organizada de campanarios. En contraste, las cuatro grandes Arcas parecían no tener un papel real en estos asuntos mundanos. Durante la mayor parte del año, aproximadamente tres cuartas partes, las Arcas realizaban patrullas secretas por rutas ocultas, atravesando un espacio liminal entre dimensiones, lejos de cualquier ciudad. El resto del tiempo, patrullaban cerca del "Velo Eterno" en el confín del mundo. Allí, sus interacciones con las flotas fronterizas de la iglesia eran mínimas y evitaban cualquier interacción directa con las ciudades-estado. De hecho, se mantenían deliberadamente alejados de las flotas de patrulla de las ciudades-estado fronterizas. Las Arcas rara vez aparecían en las ciudades-estado, solo en ocasiones excepcionales, como después de eventos significativos como el Sol Negro en Pland. Solo durante estas raras apariciones se hicieron visibles al público. Aparte de estas circunstancias especiales, las Arcas permanecieron aisladas del mundo ordinario. Incluso dentro de las cuatro sectas principales de la iglesia, las Arcas estaban envueltas en misterio, pues la mayoría del clero nunca había tenido la oportunidad de subir a una en vida. Solo unos pocos elegidos, designados como "santos", podían subir a las Arcas como parte de su entrenamiento. Sin embargo, su acceso estaba limitado a zonas específicas y, tras completar su entrenamiento, eran enviados de vuelta a sus ciudades de origen. De este modo, a estos "santos" se les impedía profundizar en los misteriosos secretos de las Arcas. La evidencia acumulada apuntaba a una profunda incertidumbre sobre la existencia de estas naves. Fue en este punto que Duncan tuvo una revelación. Las cuatro Arcas actuales que conocemos se construyeron hace varias décadas. Antes de que se pusieran en servicio estas "barcas gigantes", las cuatro iglesias principales contaban con una generación anterior de "Arcas", pero no se parecían en nada a las naves con forma de catedral que vemos hoy... La voz de Frem era profunda y autoritaria, fluía suavemente como un río sobre las piedras, imbuida de una tranquilidad que naturalmente calmaba y persuadía a su audiencia. La primera generación de las "Arcas" de la iglesia eran simplemente naves de gran tamaño, parte integral de la fuerza de patrulla naval de la iglesia, parte de su armamento militar. A diferencia de sus sucesoras, no estaban envueltas en misterio ni eran ajenas a la vida cotidiana del mundo mortal. Sin embargo, las actuales "naves catedral" representan un cambio de paradigma. Sería engañoso llamarlas simplemente cuatro "grandes naves". Más precisamente, sirven como cuatro "puntos de anclaje", que anclan la presencia de los dioses a un "punto de equilibrio" que existe fuera del reino mortal. Duncan escuchó atentamente, con expresión seria. Comprendió que las explicaciones de Frem estaban pensadas específicamente para él. Los demás altos funcionarios de la iglesia, incluyendo obispos y clérigos de las Arcas presentes en la reunión, parecían estar bien informados sobre esta verdad oculta. La identidad de la persona que descubrió esta verdad por primera vez se ha perdido en el tiempo. Llegó a través de una serie de "revelaciones" e "inspiraciones". En nuestras oraciones, oíamos susurros de la verdad; mediante visiones inducidas por el incienso sagrado, veíamos oscuridad y corrupción. A veces, nuestras almas sentían una atracción desde un reino más allá del nuestro. Los dioses guiaron nuestros pensamientos hacia un vasto y caótico abismo, revelándonos su desaparición y desesperación... Durante este período, la conexión entre el clero terrenal y los cuatro dioses comenzó a sufrir frecuentes perturbaciones... Esto probablemente comenzó alrededor del año 1822. Frem hizo una pausa, y en ese momento, Lucretia, que estaba sentada a la derecha de Duncan, pareció tener una repentina revelación: “1822… ¡¿El Incidente del Silencio?!” “Sí, el Incidente del Silencio, un evento bien conocido, pero en realidad, fue solo un episodio significativo en una serie de crisis crecientes que no pudimos resolver por completo”. Esta respuesta no provino de Frem, sino de Banster, sentado a su lado. El Papa de la Muerte, vestido con túnicas negras, habló con voz ligeramente ronca; su rostro pálido y cadavérico le daba gravedad a sus palabras. Todo el clero de la Ciudad-Estado perdió repentinamente su conexión con Bartók. Durante veinticuatro horas, un período al que llamamos el “Silencio”, fueron atormentados por continuos y espeluznantes aullidos y gritos que solo resonaban en sus mentes. Entonces, sangre corrupta comenzó a fluir del “Santuario Sagrado”, y el arzobispo de la Ciudad-Estado realizó el sacrificio supremo para proteger la catedral, disolviéndose en la sangre contaminada. Tras este suceso, diecisiete miembros del clero fueron martirizados durante el “Silencio”, y otros setenta y siete sufrieron una locura perpetua, con sus mentes irreparablemente fracturadas por las horribles visiones de más allá de nuestra realidad... El Incidente del Silencio de 1822 continuó resonando durante las dos décadas siguientes, debilitando significativamente las barreras entre la realidad y otros reinos en el Mar Frío, al norte. Este debilitamiento permitió que las influencias del subespacio, las profundidades marinas y el mundo espiritual explotaran esta vulnerabilidad. En las ciudades-estado alrededor de Puerto Frío, la aparición de "psíquicos naturales" durante este período fue alarmantemente alta, superando el total combinado de todas las demás ciudades-estado del mundo. Banster hizo una pausa en su narración y sus ojos se dirigieron hacia Lune. “Sí, como ha descrito Banster, el Incidente del Silencio de Cold Harbor de 1822 fue solo un atisbo de una crisis mucho mayor”, confirmó Lune asintiendo. “Lo cierto es que, durante un tiempo considerable, los Mares Infinitos presenciaron una tendencia preocupante: nuestra conexión con lo divino se debilitaba y se volvía cada vez más peligrosa. Las oraciones a menudo quedaban sin respuesta, y cuando la recibían, las respuestas solían ser perturbadoras y antinaturales. Esto provocó un debilitamiento de la protección divina sobre las ciudades-estado y anomalías más frecuentes y graves durante las travesías marítimas. Fue a través de multitud de revelaciones y visiones divinas que finalmente llegamos a comprender la terrible situación de los dioses”. Un pesado silencio envolvió la sala. Duncan, junto con sus seguidores, los cuatro papas y los obispos a bordo de las Arcas, eran conscientes de una cruda realidad: los dioses habían muerto. Pero reconocer esta verdad abiertamente, especialmente al considerar la Gran Aniquilación y su conexión con innumerables eventos pasados, creó una atmósfera palpable y opresiva en la sala. . “…Entonces, construiste las Arcas colosales para fortalecer nuestra conexión con los dioses y ralentizar su proceso de 'descomposición'…”, dijo Duncan, rompiendo el pesado silencio. “No me preocupan los intrincados mecanismos de este proceso. Lo que quiero entender es el efecto de tus acciones. ¿De verdad funcionó? Frem mencionó antes que la capacidad de las Arcas para 'retrasar' ha llegado a su límite. ¿Qué significa eso exactamente?” “Funcionó, al menos al principio”, respondió Helena, asintiendo. “Las Arcas sirven como anclas para los dioses, y su 'muerte' es un proceso complejo y prolongado. En realidad, este proceso es esencialmente imparable, similar al inexorable funcionamiento de las leyes del universo. Sin embargo, la presencia de estos 'puntos de anclaje' ha logrado mantener a los dioses en una condición relativamente estable hasta su completa 'desaparición'. Nuestras predicciones iniciales eran que este enfoque sería efectivo durante varios siglos, posiblemente incluso un milenio. Creíamos que con un 'período de amortiguación' tan prolongado, podríamos descubrir métodos alternativos para retrasar aún más la decadencia de los dioses, o tal vez incluso encontrar... encontrar... La voz de Helena se fue apagando, sus palabras vacilaban mientras parecía tener dificultades para expresar ciertos pensamientos. Era como si ella, junto con los demás papas, a pesar de sus acciones decisivas, aún estuvieran lidiando con la aceptación de algunas duras realidades. A raíz de estas revelaciones, Lune, Banster y Frem cayeron en un silencio contemplativo, cada uno con expresiones que delataban una mezcla de emociones: preocupación, resignación y tal vez un toque de desesperación. Junto a Duncan, Lucretia fruncía el ceño con confusión, lo que reflejaba su dificultad para comprender la magnitud de la situación. Nina y Shirley, en cambio, no podían disimular su curiosidad; sus rostros reflejaban una mezcla de intriga y aprensión. Morris parecía a punto de hablar, con la boca ligeramente entreabierta, pero luego pareció reconsiderarlo y optó por el silencio. En medio de esta atmósfera densa, los sentidos de Duncan captaron un suave, casi etéreo sonido de olas. Era como si tenues susurros le llegaran desde más allá de un denso velo. Parpadeó, desviando momentáneamente su atención hacia la mesa frente a él. Allí, notó un pequeño y transitorio rastro de agua que apareció misteriosamente en la superficie de la mesa para luego desaparecer con la misma rapidez. Duncan, observando el fugaz rastro de agua, alzó la vista para encontrarse con la de Helena. Había cierta complicidad en su mirada. “Un sustituto, ¿verdad?” La reacción de Helena fue de sorpresa; sus ojos se abrieron mientras miraba a Duncan, claramente sin esperar esa respuesta de él. Duncan, sin embargo, simplemente negó levemente con la cabeza, prefiriendo no dar más detalles. Tras una breve pausa, expresó sus pensamientos en tono reflexivo: “...Pero ahora solo han transcurrido décadas, lo cual está muy lejos de los 'varios siglos' que esperabas”. “Sí, el deterioro se ha acelerado más allá de nuestras proyecciones iniciales”, respondió Banster con una voz sombría y ronca. “Creíamos que el actual 'estado de equilibrio' de los dioses podría mantenerse hasta mil años. Pero ahora, las fuerzas de la decadencia se extienden rápidamente por todo el mundo. El propósito original de la 'peregrinación' de las Arcas era fortalecer el vínculo entre los dioses y el reino mortal. Sin embargo, en esta etapa, nos encontramos dedicando gran parte de nuestros esfuerzos a mitigar la contaminación que emana de su presencia en descomposición... Esta realidad nos pesa mucho”. La declaración de Banster terminó con un profundo suspiro. Tras un momento de reflexión en silencio, Duncan volvió a dirigirse a la sala: “Entonces, han iniciado nuevas medidas. ¿Están relacionadas con las flotas que se están reuniendo en los mares fronterizos?”
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 677

Estás leyendo el capítulo 677 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.