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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 583 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mientras Duncan escuchaba con gran atención a Morris, que estaba recitando una traducción de palabras de una antigua epopeya élfica, su expresión gradualmente se transformó en una de profundo pensamiento y reflexión. Morris añadió algo de contexto: “Debemos recordar que estos versos se originaron en una época muy anterior al establecimiento de las ciudades-estado modernas. A lo largo de los siglos, el texto pudo haber sufrido modificaciones mediante revisiones y adiciones académicas, lo que posiblemente provocó desviaciones de su intención original. A pesar de ello, estoy convencido de la perdurable importancia de estos versos. Ofrecen perspectivas no solo sobre el antiguo Sueño de la Creación de los elfos, sino que también se relacionan con un concepto más moderno conocido como el Sueño de los Sin Nombre”. Intrigado, Duncan se acarició la barbilla y reflexionó en voz alta: “Hay un verso que me impacta: Saslokha lo crea todo en un sueño, pero él mismo desconoce lo que es un sueño”. ¿Cómo interpretamos esta aparente contradicción? Morris hizo una pausa, considerando cuidadosamente su respuesta. Para mí, este verso sugiere un contraste entre las percepciones divina y mortal de la existencia. También posiciona de forma única a Saslokha, el Primer Soñador en la tradición élfica, como un ser distinto. Para un ser que habita en el reino de los sueños, la línea entre el sueño y la vigilia podría no existir. Desde su perspectiva, nuestra realidad podría ser simplemente otro sueño mutable, y lo que percibimos como sueños podría ser tan real como nuestro mundo de vigilia. Por lo tanto, para Saslokha, existiendo en este estado, el concepto de sueño podría ser ciertamente esquivo. Duncan asintió lentamente, asimilando la idea. “Es una interpretación intrigante. ¿Qué revelan los siguientes versos?” Morris profundizó: “Las interpretaciones de los versos que siguen han sido objeto de debate entre los eruditos élficos. Una opinión ampliamente aceptada es que el Gran Dios Demonio Saslokha finalmente se dio cuenta de que los elfos que él creó experimentaban los sueños de forma diferente a él. Esto lo llevó a un momento crucial de introspección, donde comenzó a reflexionar, quizás por primera vez, sobre la distinción entre sueño y realidad. Fue en medio de esta incertidumbre que creó a los elfos sin sueños”. Duncan reflexionó sobre esto: “Ah, el Sin Sueños”. Recuerdo que, en la tradición élfica, la incapacidad de soñar se considera una anomalía genética. Correcto, confirmó Morris. La leyenda sugiere que los Sin Sueños nacieron de la crisis emocional y existencial de Saslokha. Se les representa como seres imperfectos porque carecen de acceso al Cielo de los Sueños, un aspecto fundamental de la creencia espiritual élfica. Sin embargo. Morris hizo una pausa, aparentemente sumido en sus pensamientos por un breve momento, antes de continuar: Curiosamente, existen varias leyendas oscuras que representan a Saslokha no como una figura indiferente, sino como el Dios Protector de los Sin Sueños. Esta interpretación es ampliamente ignorada por la sociedad élfica mayoritaria. En la antigüedad, expresar tal creencia podría haber sido una blasfemia absoluta, aunque es algo más tolerado en las discusiones modernas. Vanna, intrigada por la conversación, añadió: “La idea de que Saslokha sirva como deidad guardiana de los Sin Sueños es fascinante. Me parece que esta idea probablemente surgió entre los propios Sin Sueños, un grupo históricamente marginado y condenado al ostracismo. Esta creencia podría haberles proporcionado un sentido de consuelo e identidad comunitaria frente a su aislamiento”. “Has dado en el clavo” respondió Morris, visiblemente impresionado. “Esta creencia surgió durante lo que los historiadores llaman la Edad Oscura Élfica. Durante este período, las ciudades-estado élficas exiliaron a los Sin Sueños a islas remotas, tildándolos de malditos. Se creía que su incapacidad para conectar con el mundo de los sueños atraía fuerzas y entidades malévolas, lo que conducía a su destierro social. Morris continuó detallando: “En estos enclaves aislados, lejos del núcleo social élfico, el concepto de Saslokha como protectora de los Sin Sueños comenzó a cobrar fuerza. Para los exiliados, abrazar esta creencia les proporcionó cierto consuelo y resiliencia frente al angustioso aislamiento y los peligros que enfrentaban cada noche. Con el tiempo, a medida que las normas sociales cambiaron y las rígidas prácticas del exilio se relajaron con la expansión de la Fe de las Cuatro Deidades, los Sin Sueños comenzaron a reintegrarse a la sociedad en general. Aunque ya no eran parias, las creencias, antes consideradas heréticas, sobre Saslokha permanecieron en gran medida desconocidas e inaceptables para la mayoría”. Mientras Duncan escuchaba la explicación de Morris, su mente trabajaba a toda velocidad, conectando esta narrativa histórica con los peculiares sucesos de Wind Harbor. La información parecía encajar, insinuando una teoría más amplia y compleja. Sin embargo, Duncan sentía que aún le faltaban piezas cruciales del rompecabezas, y que necesitaba un poco más de información para atar cabos. De repente, Duncan volvió al presente con la familiar sensación de alguien entrando en la habitación. El sonido de la puerta principal al abrirse, seguido de los saludos apagados de una criada y pasos acercándose, anunciaron la llegada de una nueva persona. Lucretia entró en la sala, seguida de cerca por Luni, una muñeca mecánica vestida de criada. Luni sostenía un conejo de peluche gigante de diseño inquietante, añadiendo un toque misterioso y a la vez intrigante a la reunión. En cuanto Lucrecia y la muñeca mecánica entraron, el inquietante conejo de juguete en brazos de la muñeca dio un repentino y espasmódico movimiento. De un salto ágil, se escapó del abrazo de la muñeca y aterrizó en el suelo. Lleno de un entusiasmo salvaje, empezó a rebotar por la habitación, emitiendo un agudo chillido: “¡Por fin, por fin! ¡El rabino ha entrado en la ciudad! ¡El rabino va a causar un gran revuelo!”. Duncan, al igual que todos los demás en la sala, quedó cautivado por la extraña actuación del muñeco conejo. Observaron con una mezcla de asombro e inquietud cómo el juguete realizaba sus impredecibles travesuras. Tras una breve demostración de su frenesí, el conejo de juguete se detuvo bruscamente. Levantó la cabeza lentamente, mientras sus ojitos recorrieron la habitación metódicamente. Aparentemente decidido, se trasladó silenciosamente a un rincón apartado, lejos de Duncan. Allí, se acomodó con un suave plop, adoptando de nuevo la apariencia de un peluche común y corriente. El rápido y extraño giro de los acontecimientos dejó a Nina y Shirley, que estaban sentadas frente a Duncan, tratando de darle sentido a lo que acababan de presenciar, con sus mentes corriendo para ponerse al día. Rompiendo el silencio que se había instalado en el grupo, Lucrecia se disculpó: Disculpe la interrupción; la Rabina tiende a ser bastante problemática, por eso rara vez la traigo a la ciudad. Volviéndose hacia Duncan, compartió una sonrisa sutil y significativa. Aun así, sospecho que el rabino se portará de maravilla en tu presencia. Entonces, Luni, la muñeca mecánica, se acercó a Duncan con una reverencia digna. “Buenos días, estimado amo”, lo saludó afectuosamente. Después de saludar, Luni miró a su alrededor como si estuviera buscando a alguien o esperando más instrucciones. “Alice está en la cocina” le informó Duncan, con una sonrisa que le iluminó el rostro. “Eres bienvenida. Luni miró a Lucrecia, buscando su consentimiento. Con un gesto afirmativo de su ama, Luni salió alegremente de la sala. La atención de Duncan volvió a Lucrecia. ¿Va todo bien?, preguntó, con un tono que transmitía genuino interés. Lucrecia respondió sucintamente: “Todo está bien gestionado. He hablado con Sara Mel, he vuelto a visitar la Estrella Brillante y le he informado a Tyrian sobre la situación”. Mientras escuchaba a Lucretia repasar sus actividades recientes, Duncan asintió pensativo, sintiendo un gran alivio. “Muy bien, ya lo tengo claro. Con todos reunidos, es hora de que discutamos mis hallazgos”, declaró, dando inicio a una conversación importante. Al escuchar el preámbulo de Duncan, todos los presentes se erguieron instintivamente, adaptándose a la expectativa. Shirley, quien hasta ese momento parecía algo distante y a punto de dormitar, se puso completamente alerta. El cambio de tono de Duncan había comunicado sutilmente la importancia de la información que estaba a punto de revelar. Sin demora, Duncan comenzó a compartir sus hallazgos, centrándose especialmente en sus teorías sobre Cabeza de Cabra. Evitó deliberadamente los detalles más inquietantes relacionados con la difícil situación de los Desaparecidos, argumentando que insistir en tales aspectos solo aumentaría la tensión existente en la sala y no esclarecería los peculiares sucesos en Wind Harbor. La sugerencia de que Cabeza de Cabra pudiera tener conexiones con el mito élfico, específicamente con el Gran Dios Demonio Saslokha, provocó un escalofrío palpable en la sala, envolviendo a todos en un profundo silencio contemplativo. Durante un largo rato, nadie pronunció palabra. La sala se llenó de miradas de desconcierto, mientras cada persona parecía comprender las implicaciones de la teoría de Duncan. Fue Nina quien finalmente rompió el silencio, con una mezcla de escepticismo y preocupación en su voz: “¿De verdad estás sugiriendo que Cabeza de Cabra, esta escultura que no para de parlotear, podría tener vínculos con Saslokha, el legendario Gran Dios Demonio de la mitología élfica? ¿No es eso un poco arriesgado?”. Su voz se apagó, dejando su pregunta en el aire, pero su escepticismo era evidente. El ambiente en la sala se llenó de una mezcla de incredulidad y preocupación, reflejando la incertidumbre y la aprensión compartidas por el grupo. Aunque parezca exagerado, la evidencia que hemos reunido apunta a una posible conexión” respondió Duncan, con un tono de profunda reflexión. “Analicemos los hechos: Cabeza de Cabra, una entidad misteriosa sin origen conocido, emerge en el Desaparecido, una nave envuelta en una niebla peculiar y marcada por una presencia inquietante. La aparición de la nave coincide con la intensa actividad del Sueño del Sin Nombre a medianoche. Además, la frase “que perdure en sueños”, inscrita en el camarote del capitán, alude claramente a antiguas tradiciones élficas. Si consideramos también los comportamientos y reacciones distintivos de Cabeza de Cabra, en particular en lo que respecta a las conversaciones sobre la Atlántida, descartar estas conexiones como meras coincidencias se vuelve difícil. Visiblemente inquieta pero intrigada, Lucretia se volvió hacia Duncan con una mirada que transmitía preocupación y profunda reflexión. Tras varias miradas contemplativas, compartió con cautela su perspectiva. Ya mencionaste que se cree que Cabeza de Cabra se originó en el subespacio. Dejando de lado por un momento la desconcertante idea de que un Dios élfico de la Creación pudiera adoptar tal forma, aún nos queda la inquietante pregunta de cómo encaja el Desaparecido en este complejo rompecabezas que intentamos resolver. Lucrecia hizo una pausa, claramente luchando por encontrar las palabras adecuadas para expresar sus preocupaciones con mayor claridad. Tras un breve momento de reflexión, insistió: “¿Y qué importancia tienen los Desaparecidos en este escenario?”. Duncan percibía la profunda preocupación tras las preguntas de Lucrecia. Aunque centradas en los Desaparecidos, sus indagaciones parecían estar motivadas por una ansiedad más profunda y personal. “Tranquila, Lucy” la tranquilizó Duncan, con un tono que transmitía una fuerza reconfortante. “El subespacio está lleno de misterios que ni siquiera yo comprendo del todo. Es difícil determinar con exactitud cómo influye en los Desaparecidos. Lo que sí te prometo es que, mientras conserve mi esencia humana, me aseguraré de que la nave permanezca a nuestro alcance. Y ahora mismo, estoy en pleno uso de mis facultades. Esta declaración pareció aliviar la evidente preocupación de Shirley por las revelaciones de la conversación. Precisamente, precisamente, intervino, un poco demasiado rápido, haciéndose eco del sentimiento de Duncan. Con el capitán aquí, no hay posibilidad de que el barco se desvíe de su rumbo. Después de todo, los capitanes se aferran a la humanidad. Duncan la miró desconcertado: En ese momento, toda la atención se centró abruptamente en Shirley, quien parecía completamente ajena a la repentina atención sobre ella. Sin inmutarse, prosiguió. A pesar de sus peculiaridades y misterios, el Desaparecido... Fue entonces cuando Dog, tras salir silenciosamente de su escondite cerca del sofá, le puso una pata a Shirley en la cabeza con firmeza, como si intentara silenciarla. Su gesto pareció transmitir un severo "¡Basta de hablar!", deteniéndola a media frase.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 583

Estás leyendo el capítulo 583 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.