Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 564 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Como era su disposición habitual, Alice demostró una confianza inquebrantable en el juicio del capitán Duncan. No lo cuestionó ni dudó de él cuando repentinamente expresó el deseo de usar una llave en particular una vez más. Con actitud alegre, accedió al instante a su petición, con una fe inquebrantable en él.
Aprovechando la oportunidad para aclarar sus intenciones, Duncan le explicó a Alice: "Necesito volver a entrar a la Mansión Alice para probar algunas teorías que he estado desarrollando sobre un lugar o tiempo conocido como el Viejo Mundo".
Alice respondió con un asentimiento entusiasta. Aunque el término “Viejo Mundo” no le resultaba claro, comprendió la gravedad del asunto. Era plenamente consciente de que, fuera lo que fuese lo que Duncan planeaba, era de suma importancia.
Con la familiaridad que le transmitían sus colaboraciones anteriores, Alice encontró rápidamente un lugar estable y cómodo para sentarse. Luego se giró para descubrir la cerradura que tenía a la espalda.
De hecho, he estado hablando con Nina sobre la posibilidad de modificar mi vestido, tal vez haciendo una abertura justo donde está la cerradura” hablaba animadamente mientras esperaba a que Duncan le diera cuerda con la llave. “Pero tenía sus reservas, pensando que podría entrar arena o polvo. Me parecen un poco exageradas sus preocupaciones. Al fin y al cabo, no es que me esté revolcando por el suelo; ¿cómo podría entrar algo ahí?
“Es mejor ser precavido” aconsejó Duncan con tono relajado. “No podemos estar seguros de la sensibilidad o fragilidad del mecanismo interno. Si fallara debido a escombros, no estoy capacitado para repararlo.
Alice siguió parloteando y añadió: “Bueno, la señorita Lucrecia podría tener la habilidad para arreglarlo. Pudo reparar a Luni, ¿recuerdas? Pero sí, tienes razón, Capitán. Reparar la cabeza de Luni llevó bastante tiempo”.
Al escuchar a Alice hablar de temas que a un extraño le parecerían completamente surrealistas, Duncan no pudo evitar sonreír. Tomó la singular llave de latón que había sido el tema de su conversación. Como ya había hecho, la insertó con cuidado en la cerradura de Alice.
Al girar la llave automáticamente, un clic familiar resonó en el aire. Duncan se preparó. En un segundo, su percepción sensorial experimentó un cambio drástico; su enfoque cambió y su orientación se reconfiguró.
Unos instantes después, abrió los ojos, inicialmente envueltos en una oscuridad total. Dejó que sus sentidos se adaptaran a esta nueva realidad. Cuando sus ojos finalmente se acostumbraron, el extraño jardín, enmarcado por un cielo que parecía sacado de una caricatura y una exuberante vegetación, se materializó ante él una vez más.
En el centro del jardín, rodeada de enredaderas enmarañadas y arbustos espinosos, se encontraba una muñeca humanoide gótica de cabello plateado, idéntica a Alice. El cuaderno de dibujo de la muñeca yacía junto a ella, intacto y en la misma posición que durante su última visita.
Tomándose un momento para examinar con cautela su entorno y compararlo mentalmente con sus experiencias anteriores, Duncan permaneció quieto antes de finalmente permitirse moverse.
Unos treinta segundos después, Duncan terminó de inspeccionar el entorno y no encontró ninguna irregularidad. Todo parecía igual que lo había dejado, intacto e inalterado. Una extraña sensación lo invadió, llevándolo a sospechar que el tiempo en la supuesta Mansión Alice se había detenido en su ausencia, reanudándose solo al regresar.
La idea era inquietante, pero no parecía del todo infundada.
Se encontró reflexionando sobre un encuentro con una entidad bastante peculiar en la mansión, un mayordomo sin cabeza que una vez le había informado sobre las reglas únicas de la Mansión Alice que regían el paso del tiempo.
Después de reflexionar sobre esto brevemente, Duncan levantó la vista para examinar el cielo que se extendía sobre el extraño entorno del jardín.
Durante su última visita, sus sentidos se vieron abrumados por la multitud de fenómenos surrealistas e inquietantes de la mansión. Las preguntas bombardearon su mente con tanta rapidez que no pudo concentrarse en ningún aspecto de su entorno. Aunque el cielo, caricaturesco y peculiar, le había llamado la atención en aquel entonces, nunca había aprovechado la oportunidad para analizar sus detalles.
Hoy miró hacia arriba con un nuevo sentido de urgencia y determinación.
Sobre él, nubes que parecían garabatos hechos con lápices de colores infantiles se deslizaban perezosamente por un cielo pintado de un azul claro. Rayos de sol exagerados se extendían tras las nubes, y un sol aparentemente pintado de amarillo dorado iluminaba el área inferior, proporcionando calidez y luz al frondoso jardín.
El cielo tenía un encanto caprichoso, casi infantil, pero estaba teñido de una corriente subyacente de extrañeza inquietante.
Entrecerrando los ojos, Duncan dirigió su atención al sol de color amarillo dorado y se dio cuenta de algo que antes no había visto: el sol no tenía ningún anillo de runas a su alrededor.
Con razón algo se sentía raro la última vez, pero no pude identificar qué era, murmuró Duncan para sí mismo, su rostro delatando un sutil cambio de expresión. El elemento desconcertante del cielo que había percibido durante su visita anterior se hizo evidente: el sol era una representación de lo que él sabía que un sol debería ser, aunque abstracto y toscamente dibujado, pero aun así era un sol normal.
Su descuido ahora parecía casi evidente. Si residentes de su mundo, como Morris o Vanna, hubieran estado allí, probablemente habrían percibido la rareza de inmediato.
Duncan frunció el ceño, sumido en una profunda reflexión. La presencia de un sol normal en ese cielo sugería que la Mansión Alice revelaba más verdades ocultas de las que había supuesto al principio.
En su mundo natal, un mundo sumergido en un vasto océano, el sol es un cuerpo celeste artificial rodeado por dos anillos concéntricos de runas. Esta ha sido una verdad incuestionable durante diez milenios, desde el inicio de la Era de las Profundidades Marinas. Nadie sabe realmente cómo sería un verdadero sol. Incluso los suntistas, que afirman adorar al verdadero Sol Negro, lo describen como una temible y aterradora deidad ancestral en sus enseñanzas.
La ausencia de un círculo rúnico alrededor del sol sugería que la Mansión Alice insinuaba secretos mucho más profundos e inquietantes de lo que Duncan había anticipado inicialmente. Era como si estuviera armando un rompecabezas que cuestionaba las verdades fundamentales que siempre había dado por sentadas sobre la realidad de su mundo.
¿Quién podría haber impreso este concepto de un sol normal o incluso de un sol original dentro de la surrealista Mansión Alice?
La mente de Duncan estaba llena de teorías y conexiones. Sabía que la marioneta Alice había surgido después de que la Reina de Hielo, Ray Nora, se sumergiera en las profundidades marinas. ¿Por qué entonces la Mansión Alice, íntimamente ligada a Alice y, por ende, a Ray Nora, presentaba la representación de un sol que aparentemente pertenecía a una época anterior a la Gran Aniquilación?
Si se diera crédito a la Teoría de la Agregación Mundial en relación con la Gran Aniquilación, que afirma que la era conocida como la Era del Mar Profundo se moldeó a partir de la agregación y transmutación de varios mundos antiguos, ¿dónde encajaba entonces este sol original? ¿Era un cuerpo celeste de un mundo antiguo específico o era simplemente un símbolo abstracto sin antecedentes directos?
Una extraña imagen mental surgió en la mente de Duncan, una paloma bastante regordeta. Negó con la cabeza con cierta confusión, tomándose un momento para analizar la avalancha de información compleja que inundaba su mente.
Otra pieza del rompecabezas había surgido en sus pensamientos: el nacimiento real de Alice.
Sí, su apariencia se inspiró en la Reina de Hielo, Ray Nora, pero su construcción fundamental también era un duplicado defectuoso de otra entidad conocida como Alice Guillotine. Esto hizo que Duncan reflexionara sobre las motivaciones y metodologías de los creadores de la Anomalía 099. Claramente, el sujeto original de la duplicación no les importaba: ya fuera un humano poderoso o un simple trozo de madera, todos eran solo materia prima. Lo que importaba era la intención y la capacidad de los creadores.
Un duplicado erróneo de alguien conocido como el Señor del Inframundo estuvo detrás de la creación de la Anomalía 099.
¿Podría entonces plantearse que esta misteriosa Mansión Alice también fue una creación de esta duplicación defectuosa del Señor del Inframundo? Extrapolando esta idea, era concebible que este duplicado aún contuviera un importante acervo de conocimiento de su versión original. ¿Podrían algunos elementos de la Mansión Alice ser pistas que apuntaran a un Dios Antiguo que reside en lo que se conoce como el Mar Infinito?
Su mirada regresó al cielo, escudriñando el sol infantilmente dibujado, las nubes de crayón y los rayos de sol exagerados. ¿Eran estos elementos fragmentos involuntarios de los recuerdos residuales de los Señores del Inframundo, o se habían dejado intencionalmente como fragmentos crípticos de una verdad mayor?
Cuanto más reflexionaba sobre estas posibilidades, más plausibles le parecían. Una cosa parecía segura: la naturaleza real del sol original solo podía existir en un punto temporal anterior a la Gran Aniquilación. Los misterios ocultos en la Mansión Alice también debían estar vinculados a ese período antiguo.
Dados los hechos y teorías que tenía a su disposición, parecía que solo las entidades enigmáticas conocidas como los Cuatro Dioses, o quizás aquellos Dioses Antiguos aún más esquivos e inquietantes de capas más profundas de la realidad, podrían tener potencialmente conocimientos sobre el mundo anterior a la Gran Aniquilación.
Una idea lo asaltó de repente. Bajó la mirada hacia el bloc de dibujo que la marioneta aferraba. ¿Podría este artefacto aparentemente insignificante ser la clave para desentrañar no solo los enigmas de la Mansión Alice, sino también de mundos antiguos y quizás incluso de los mismísimos Dioses Antiguos?
Se hacía cada vez más evidente que la Mansión Alice no era sólo un misterio localizado, sino más bien una pieza de un incomprensible rompecabezas cósmico que esperaba ser completado.
Tras dudar un instante, Duncan se agachó con cuidado, maniobrando con cautela entre la maleza espinosa que lo rodeaba. Con precisión deliberada, extrajo el cuaderno de dibujo de las manos indolentes del títere.
La portada del cuaderno de dibujo mostraba un vórtice inquietante, estrellas retorcidas y un tono rojo amenazante que parecía rezumar maldad. En la contraportada, sin embargo, había una inscripción grabada que a Duncan le resultó extrañamente familiar:
El mensajero trae noticias de lejos, el clan elegido ha recogido la antigua estrella perdida y la ha forjado en una corona bendita. La Tercera Larga Noche ha terminado.
Sus ojos se posaron en esas palabras, reflexionando sobre su peso y significado.
Estas líneas describen las acciones del antiguo Clan de Creta que, guiado por una entidad conocida como el Rey de la Oscuridad, había construido la Visión 001 y la había elevado a los cielos.
Cuando Duncan se topó por primera vez con este texto en el jardín, no le pareció más que críptico y carente de significado. Pero ahora, tras asimilar lo que había visto y experimentado, se encontró con una revelación inesperada.
Sus pensamientos se dirigieron hacia la luna caída de diez metros de diámetro, que comprendió que era un fragmento, un componente que se había desprendido del círculo rúnico de la Visión 001.
En la mente de Duncan, el círculo rúnico que encapsulaba el sol se parecía a una corona ilustre, y la luna deformada y comprimida parecía encajar perfectamente en la descripción de una antigua estrella perdida.
Justo cuando estaba absorto en esa intrincada red de pensamientos, un ruido suave e indistinto resonó desde algún lugar profundo del jardín, devolviéndolo a su entorno inmediato.
La cabeza de Duncan se levantó de golpe y sus ojos se dirigieron hacia la dirección de donde se había originado el ruido.
Ante él no había más que una densa vegetación. Las sombras proyectadas por arbustos exuberantes y árboles enanos dieron paso a una oscuridad más profunda que se extendía más allá.
Pero Duncan estaba seguro de que no había imaginado el sonido.
Según el mayordomo decapitado, esta era la parte más interna de la Mansión Alice, un lugar donde ni siquiera los sirvientes de alto rango podían entrar sin más. Solo la Señora Alice y una misteriosa entidad conocida como el Jardinero tenían acceso. Sin embargo, el Jardinero había estado ausente por un tiempo indeterminado.
¿Podría haber un intruso? ¿O había regresado finalmente el jardinero, que llevaba tanto tiempo ausente?
Con el ceño fruncido, Duncan devolvió con cuidado el bloc de dibujo a los brazos de la marioneta. Con pasos sigilosos, comenzó a avanzar con cautela hacia los frondosos arbustos envueltos en sombras.
Susurro, crujido, crujido. Los ruidos débiles se manifestaron nuevamente, emanando de un lugar indefinido y oscuro.
De repente, con el rabillo del ojo, lo vio. Una forma parecida a un tentáculo sinuoso e inquietante se retorcía y serpenteaba sigilosamente en la oscuridad de la periferia del jardín.

Continúa leyendo
Ascuas de aguas profundas (Novela)
Capítulo 565
Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 564
Estás leyendo el capítulo 564 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.