Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 351 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
A medida que el crepúsculo daba paso a la oscuridad de la noche, una suave nevada comenzó a caer del cielo. Además, el resplandor etéreo que emanaba de la Creación del Mundo bañaba el entorno con una gélida luminiscencia, creando una atmósfera serena completamente distinta a la que se experimentaba habitualmente en Pland.
Vanna permaneció junto a la estrecha ventana mientras su mirada se perdía en el paisaje invernal del exterior. Tras un largo momento de silenciosa contemplación, exhaló un suspiro de cansancio: “Estoy convencida de que aún no han procedido al pago. Y probablemente ya hayan reunido a un equipo de expertos para descifrar el “número secreto” que dejaste en la carta”.
Duncan giró la cabeza hacia ella, frunciendo el ceño con perplejidad. "¿Es realmente un problema tan importante?"
Girándose hacia Duncan, Vanna examinó a su jefe temporal con una expresión seria: "¿Mencionaste en la carta para qué servían esos números?"
Respondió con cierta seguridad: “No, pero ¿no es esa la práctica habitual para una carta de informe?”. Duncan explicó: “Al final del informe, simplemente se incluye el número de cuenta y el ayuntamiento correspondiente procesará el pago. Así funciona en Pland. También he oído que muchas jurisdicciones evitan deliberadamente cualquier comentario antes del número de cuenta para mantener la discreción y el tacto. Pensé que sería prudente hacer lo mismo”.
Una mirada larga y silenciosa fue la respuesta de Vanna antes de finalmente dejar escapar un suspiro de resignación.
Al percibir su reacción, Duncan reflexionó un momento antes de expresar sus dudas, algo avergonzado: "¿No lo tienen muy claro?"
Vanna respondió con un tono de fatiga evidente en su voz: "Mientras comprendas lo que has hecho, eso es satisfactorio".
El capitán bajó la mirada, sumido en sus pensamientos, antes de sugerir vacilante: “…¿Sería perjudicial si escribiera una segunda carta ahora?”
“Tú... deberías esperar que puedan descifrar la verdadera intención del informe lo antes posible” respondió Vanna, frotándose las sienes mientras una sensación de agotamiento la invadía. Le parecía divertido cómo el capitán Duncan, un hombre poderoso y temible, tenía un lado tan peculiar y gracioso.
Sin inmutarse por los pensamientos de Vanna, Duncan preguntó con indiferencia: "¿Cómo fueron las cosas en la casa de Annie cuando la llevaste a casa hoy?"
Vanna respondió rápidamente: “Todo en la casa del niño está normal, sin indicios de perturbaciones sobrenaturales. No había señales de Aniquiladores ni de individuos sospechosos en los alrededores. La Sra. Belloni… es decir, nuestra casera actual, parece estar…”.
“Para, para, para” intervino Duncan, haciendo un gesto con la mano. “Pregunté por su entorno familiar y sus condiciones de vida, no para que lo informaras como si estuvieras investigando una herejía. Controla tus hábitos profesionales.
Vanna se quedó desconcertada por un momento. Enseguida se dio cuenta de su metedura de pata y tosió dos veces para disimular su vergüenza: “Ah, le pido disculpas. Dejé que mis instintos profesionales se apoderaran de la conversación. De hecho, todo es bastante normal por su parte. Solo estuve allí un rato y tuve una breve interacción con la Sra. Belloni, pero era evidente que habían logrado superar las sombras inquietantes de su pasado después de seis largos años”.
Annie está actualmente matriculada en una escuela pública de la Ciudad-Estado, y para generar ingresos, la Sra. Belloni alquila habitaciones. También realiza algunos trabajos administrativos para complementar los ingresos familiares. Además, al fin y al cabo, son la familia de un capitán. Al igual que en otras ciudades-estado, las autoridades de Frost también se encargan de los dependientes de tan estimado personal. En definitiva... no hay necesidad de preocuparse por sus condiciones de vida.
Duncan escuchó en silencio, asintiendo en señal de comprensión.
Vanna dudó un momento y, a pesar de su buen juicio, no pudo evitar expresar su preocupación: "¿No te preocupa que Annie revele lo que ocurre aquí? ¿De verdad es prudente? Puede que el cuidador del cementerio no tarde mucho en descubrir que resides abiertamente en la ciudad. Si eso ocurriera, la noticia llegaría a la catedral enseguida, lo que haría sonar las alarmas tanto del portero como del obispo".
"¿Y luego qué?" preguntó Duncan con indiferencia y sin alterar su actitud.
“Entonces... ¿podría haber complicaciones?” se aventuró Vanna, con la confianza flaqueando ante la mirada fija de Duncan. “Las autoridades de la ciudad podrían intervenir...
¿Y cómo intervendrían? ¿Enviarían un equipo de guardianes a detenernos?” Duncan rió entre dientes al pensarlo. “¿O vendría el propio guardián a charlar? ¿Y por qué debería preocuparme por sus reacciones? ¿Debería preocuparme por que se revele mi ubicación o por la posible hostilidad de las autoridades?
Duncan se encogió de hombros con indiferencia. "Yo no traje a los Desaparecidos aquí".
Vanna abrió la boca para protestar, pero no pudo formular un contraargumento a la despreocupada indiferencia de Duncan hacia sus preocupaciones. Tras una larga pausa, logró articular: “Tengo la ligera sospecha de que encuentras algún tipo de diversión perversa en esta situación”.
"Exactamente."
Vanna se quedó sin palabras.
Una sonrisa se dibujó en la comisura de los labios de Duncan al volver su atención a la fascinante vista nocturna que se extendía por la ventana. No reconoció de inmediato la multitud de emociones que se reflejaban en el rostro de Vanna. Tras unos minutos disfrutando en silencio del panorama nocturno, comentó con indiferencia: “Vanna, de repente me doy cuenta de que cada vez te pareces menos a una inquisidora. ¿No debería tu instinto principal ser ver a la iglesia y a las autoridades de la ciudad como aliados de confianza?”.
La boca de Vanna se contrajo visiblemente. Las palabras bullían en su interior, ansiosas por expresarse, pero al final, se las tragó todas y decidió guardar silencio.
Mientras tanto, lejos de las gélidas garras de la Escarcha, una formidable flota avanzaba a paso mesurado por la vasta y oscura extensión del Mar Infinito al amparo de la noche. Entre la fría niebla y los témpanos de hielo que salpicaban su camino, la flota mantenía un rumbo constante y lento.
La imponente proa de acero del buque insignia, Niebla Marina, se alzaba imponente en la oscuridad absoluta, con su silueta parcialmente iluminada por el tenue resplandor de las luces de navegación. Más luz se derramaba por los costados del barco, proyectando una luz espectral sobre la oscura superficie del mar. En el resplandor, se podían distinguir los fugaces reflejos del hielo roto, que subían y bajaban con las ondulantes olas.
Todo marinero que se aventura en estas aguas heladas ha oído el ominoso dicho: Cuando la niebla fina se materializa de repente y el hielo se levanta de la niebla, rodeando tu embarcación como cadenas de hielo, prepárate: la Niebla Marina está sobre ti.
En esta ocasión, la Niebla Marina estaba realmente presente, y junto con ella, toda la Flota de la Niebla había descendido sobre el umbral de Frost.
Encaramado en el puente de mando del barco, Tyrian observaba atentamente a través de la amplia ventana la interminable oscuridad. La escarcha estaba demasiado lejos para ser vista directamente. Sin embargo, pudo distinguir un tenue resplandor contra el cielo nocturno, un faro que señalaba la ubicación de la ciudad.
Aunque el destino real de la Flota de la Niebla era la Isla de la Daga, y el propio Tyrian no tenía planes de pisar Frost, la diferencia era insignificante para los ansiosos habitantes de Frost, que habían vivido con los nervios de punta durante los últimos cincuenta años. La mera visión de la bandera del "Almirante de Hierro" en el mar cercano bastaba para provocar una oleada de inquietud en la ciudad.
Casi podía imaginarse la frenética actividad que había entre los defensores de la ciudad en ese momento.
El sonido de pasos interrumpió su ensoñación cuando el primer oficial Aiden se acercó. El hombre robusto y calvo mostró una expresión bastante satisfecha al informar: “Capitán, el Cuervo Marino y el Fjord han retirado sus barcos de escolta. Se espera que lleguen a la ubicación predeterminada y bloqueen la ruta en doce horas. La Niebla Marina ha levantado el control de la luz, lo que garantiza que los habitantes de Frost no puedan dormir plácidamente”.
Tyrian respondió con un leve asentimiento y un esbozo de sonrisa, mientras su mirada recorría el mar circundante.
En la oscuridad de la obsidiana, el vasto océano permanecía inquietantemente silencioso, salvo por la Niebla Marina. Esta se destacaba prominentemente, como una farola de gas en la noche, tras haber perdido el control de su luz.
En circunstancias normales, los buques de guerra en misiones militares nocturnas mantendrían el control de las luces para evitar revelar su ubicación y confundir las luces de señales aliadas. Sin embargo, el Niebla Marina hizo una declaración audaz, revelando su ubicación con descaro, como para burlarse de la gente de Frost, anunciando con orgullo su existencia.
A Tyrian no le preocupaba en lo más mínimo que esta audaz exhibición provocara a la Armada de Hielo o provocara un conflicto accidental. En este mundo, ninguna fuerza podría vencer a la Niebla Marina, el "barco viviente", en una batalla nocturna, salvo los míticos Desaparecidos. Si la Armada de Hielo fuera lo suficientemente temeraria como para instigar un ataque, los otros seis buques de guerra ocultos que flanqueaban a la Niebla Marina no dudarían en impartir una dolorosa lección.
Sin embargo, la audaz postura de Tyrian no era solo una muestra de desafío para conmover a los habitantes de Frost. Su objetivo principal era cumplir las órdenes de su padre: crear un estado de ansiedad extrema en Frost, intensificando su miedo y paranoia hasta el punto de bloquear por completo la ciudad, cerrando todas las entradas y salidas.
Por lo que había observado hasta el momento, este objetivo se había cumplido. La fuerza naval del Frost había impuesto un bloqueo al puerto y se había comunicado con las ciudades-estado vecinas para cesar toda actividad marítima.
Todo se estaba desarrollando según el plan meticulosamente trazado por su padre.
De repente, un ruido resonó en una tubería de cobre cercana, lo que provocó que Aiden entablara una rápida conversación con alguien apostado al otro lado del tubo. Regresó a Tyrian con una sonrisa: “Capitán, parece que los frostianos se están poniendo nerviosos. Se ha avistado un pequeño bote cerca”.
La ceja de Tyrian se arqueó hacia arriba con intriga. "¿Un bote pequeño?"
“Sí, parece estar desarmado y exhibe de forma visible tres luces amarillas y una blanca, aparentemente para evitar malentendidos”, explicó Aiden. “El barco se mantiene a una distancia cautelosa de nuestros reflectores, aparentemente intentando observar sin instigar hostilidad ni interacción”.
“Observar... es aceptable. Parecen estar mostrándose moderados” dijo Tyrian encogiéndose de hombros con indiferencia. “Permítanles observar, pero si se acercan demasiado, disparen un tiro de advertencia.
“Entendido, señor” afirmó Aiden sin demora. Al girarse para transmitir la orden, Tyrian lo detuvo:” Espere.
¿Tienes más instrucciones?
“Envíales una señal luminosa”, sugirió Tyrian.
“¿Una señal luminosa?” Aiden dudó. “¿Qué mensaje debemos transmitir?
Una sonrisa juguetona se dibujó en el rostro de Tyrian. "¿Mensaje? Ninguno específico. Solo que el señalero encienda las luces al azar".
Aiden parecía desconcertado: "...¿Disculpe?"
“Ordene al señalero que haga parpadear las luces al azar” aclaró Tyrian con un brillo alegre en los ojos. “Denles a los expertos frostianos un intrigante rompecabezas para descifrar. Un enigma críptico que lleva siglos rondando.
Una sonrisa se extendió por el rostro de Aiden ante la sugerencia, y su cabeza calva pareció brillar con anticipación.
“¡Sí, Capitán!”

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Ascuas de aguas profundas (Novela)
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 351
Estás leyendo el capítulo 351 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 9 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.