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Leer Ascendencia de una ratón de biblioteca (Novela) Capítulo 17 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Bang! ¡Bang! Con un sonido como si algo se estrellara contra el suelo o una mesa, el lugar donde estaba tumbado tembló violentamente. Con cada vibración, me dolía la cabeza como si me hubieran golpeado, y gemí suavemente, frunciendo el ceño con fuerza. ¡Qué ruido!... ¡De verdad, qué ruido! Ese molesto ruido y vibración no parecía que fueran a cesar pronto; continuaba con un ritmo constante, haciendo imposible dormir. Desperté sobresaltado por las fuertes vibraciones que resonaban en mi cabeza y me tapé los oídos, intentando bloquear el ruido. Pero mi cuerpo no respondía a mi voluntad. Tenía fiebre alta, como si hubiera cogido la gripe, y dolores articulares que se extendían por todo mi cuerpo. "Puaj..." Necesitaba mis gafas para comprender la situación. Con los ojos cerrados, busqué las gafas que siempre guardaba junto a mi almohada. Mis manos se movían con lentitud, como si todo mi cuerpo estuviera entumecido. Mientras mis manos se movían lentamente, oí un crujido debajo de mí, como si papel o hierba rasparan contra mi cuerpo. "¿Qué es ese ruido?" Aunque mi voz debería haber estado ronca por la fiebre, de mi boca salió una voz aguda e infantil. Desde luego, no era la voz que solía oír. Me sentía muy débil por la fiebre, así que quería seguir durmiendo. Pero ya no podía ignorar las extrañas circunstancias que me rodeaban, y lentamente abrí mis pesados párpados. Parecía que tenía mucha fiebre porque veía borroso y distorsionado. Quizás las lágrimas me hacían efecto de gafas, porque todo se veía mucho más nítido de lo normal. "¿Eh?" Lo que se pudo ver fue un techo que probablemente alguna vez fue blanco, pero que ahora estaba ennegrecido por el hollín, múltiples vigas oscuras y gruesas que se entrecruzaban y una enorme telaraña. Ninguno de ellos coincidía con nada de lo que recordaba. "¿...Dónde es esto?" Con cuidado de no dejar que las lágrimas brotaran de mis ojos nublados, escudriñé el entorno con la mirada. Enseguida me di cuenta de que aquello no era Japón, el lugar donde nací y crecí. A juzgar por la forma del techo, el estilo arquitectónico era occidental, no japonés. Y no se trataba de una construcción moderna de acero; parecía antigua. La cama en la que estaba tumbado era dura y no tenía colchón. En su lugar, usaban un material extrañamente áspero como almohada. La manta fina y sucia que me cubría olía raro, y me picaba el cuerpo en muchas partes, probablemente por pulgas o ácaros. “Un momento...” Lo último que recuerdo es estar aplastado bajo una pila de libros, pero al parecer no me rescataron. Al menos, que yo sepa, no existe en Japón ningún hospital inmundo que permita que un paciente se acueste sobre una manta tan sucia. Levanté tímidamente la mano frente a mis ojos. Lo que vi fue la mano delgada y pequeña de un niño. Como pasaba la mayor parte del tiempo en casa leyendo, estaba pálida y con mal aspecto, lo cual concordaba con mi apariencia. Pero mis manos, a mis 22 años, eran propias de una adulta. Estas parecían las manos de un niño pequeño desnutrido. La mano del niño se movía a mi antojo, abriéndose y cerrándose. El cuerpo que controlaba no era el mío. Atónita, me quedé con la boca seca como si fuera un desierto. "...¿Qué es esto?" ¿Podría tratarse de la reencarnación? ¿Acaso los dioses, al escuchar mi deseo, me permitieron renacer para poder volver a leer libros? No tenía ni idea de lo que estaba pasando. Ansioso por obtener cualquier información, levanté lentamente mi pesada cabeza y me incorporé, aún con el cuerpo febril. El sudor me pegaba el pelo al cuello, pero no le di importancia y miré a mi alrededor. Solo había una plataforma que hacía las veces de cama, una manta fina y sucia, y unas cuantas cajas de madera para guardar cosas. Ni una estantería. “Nada de libros...” Había una puerta abierta. El ruido ensordecedor en mi cabeza había cesado, pero oí pasos y a alguien moviéndose con prisa. No tenía ni idea de lo que estaba pasando. Por las columnas, las paredes y los muebles, el estilo parecía del Viejo Oeste. No moderno. ¿Acaso se trataba de un país poco civilizado, o había viajado en el tiempo? ¿Cómo podía comprender esta situación? “¿Estoy teniendo un sueño extraño justo antes de morir?” Mientras reflexionaba con la mente nublada por la fiebre, apareció una mujer, tal vez al notar el ruido o al oír mi voz. Parecía una mujer de veintitantos años con una especie de pañuelo triangular en la cabeza; una belleza decepcionantemente sencilla. Su rostro era bonito, pero sucio. Tanto su ropa como su cara necesitaban un buen lavado; era una lástima.
Ascendencia de una ratón de biblioteca (Novela)

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Ascendencia de una ratón de biblioteca (Novela) Capítulo 17

Estás leyendo el capítulo 17 de Ascendencia de una ratón de biblioteca (Novela), un novela. Urano, una ratón de biblioteca que finalmente había encontrado trabajo como bibliotecaria en una universidad, murió trágicamente poco después de graduarse. Renacía como hija de un soldado en un mundo donde la tasa de… Este capítulo tiene publicado el 27 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Ascendencia de una ratón de biblioteca (Novela) tiene 615 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.