Leer Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 387 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Una espada atravesó un pecho, y la sangre salpicó el cielo. Sin embargo, la espada no había alcanzado el cuerpo de Meng Qi, sino el de Long Chen. La sangre goteaba por el lado derecho del pecho de Long Chen.
En ese momento crítico, Long Chen usó su sable para hacer retroceder a todos sus enemigos y luego empujó los Escalones Fantasma del Inframundo hasta su cima, logrando llegar justo a tiempo para usar su propio cuerpo para bloquear la espada de esa persona.
Además, el sable de Long Chen también se clavó en el pecho de esa persona. El Elegido quedó conmocionado al ver a Long Chen, que permanecía impasible.
“Long Chen…”
Meng Qi, Chu Yao y Lu Fang-er lanzaron al unísono un grito lastimero. Aquella espada que lo atravesaba les resultaba aún más dolorosa que si les hubiera atravesado sus propios cuerpos.
“¿Morir? Sí, realmente deberías morir.”
El Decapitador del Diablo se estremeció, y una fuerza poderosa provocó que aquel Elegido explotara en una masa de carne.
Un Elegido murió así sin más. Todos guardaron un silencio sepulcral. Incluso Huo Wufang y los demás se sobresaltaron.
Long Chen era realmente demasiado cruel. En realidad, Long Chen era más que capaz de bloquear el ataque de esa persona. Sin embargo, decidió no hacerlo y, en cambio, optó por sacrificar la vida de ese Elegido a cambio de una herida.
Aunque había matado a aquel Elegido, sus órganos habían sido destruidos por el aterrador poder de este, y su fuerza vital estaba disminuyendo rápidamente.
“¡MATAR!” Long Chen alzó repentinamente el Decapitador del Diablo en alto, su luz dorada inundó el mundo. El cielo y la tierra temblaron mientras el aura asesina del mundo entero era absorbida por completo por el sable de Long Chen.
“¡Dividir los Cielos!”
Un sable atravesó la bóveda celeste, trayendo consigo una intención asesina infinita, junto con la voluntad desbordante de Long Chen.
En cuanto aquel sable se lanzó al ataque, el cielo y la tierra temblaron. Long Chen había volcado toda su energía en ese único ataque. Este ataque contenía toda la mente y el cuerpo de Long Chen, todo su corazón y su espíritu.
Todos, incluido Huo Wufang, cambiaron por completo de expresión. Este ataque transmitía una actitud que parecía decir: si no mueren, él morirá en el intento. No había lugar para la discusión.
“¡Llamas Furiosas Sellan los Cielos!” Huo Wufang estaba aterrorizado por dentro y rápidamente formó sellos con las manos. Una runa roja se iluminó en su frente y una inmensa Llama de Píldora formó un escudo frente a su cuerpo.
Los demás también desplegaron sus mayores defensas. Jamás habían sentido una presión tan aterradora, por lo que no se atrevieron a bajar la guardia ni un ápice.
Aquel sable desgarró los cielos y partió la tierra. Una enorme zanja de doce millas de largo se abrió en el suelo. Una ola de tierra sepultó por completo ambos lados, y el aire se llenó de polvo.
Todos habían desaparecido. Lo único que quedaba tras aquel ataque era aquella zanja aparentemente sin fondo. Long Chen jadeaba mientras se apoyaba en su sable.
Los espectadores que se encontraban lejos miraban fijamente aquella zanja con asombro y terror. Luego, al volverse hacia Long Chen, fueron incapaces de pronunciar palabra.
El suelo se abrió repentinamente cuando una figura excavó para salir. Su cuerpo estaba cubierto de sangre y su ropa hecha jirones.
“¡Es Huo Wufang! ¡Todavía está vivo!”
“Pero su prestigio ha caído a un nivel increíblemente bajo. Debe haber sufrido heridas graves.”
La gente quedó horrorizada al ver a Huo Wufang, quien acababa de demostrar una fuerza de combate aterradora, al borde del colapso. Era como si la más mínima brisa pudiera derribarlo.
“¿Long Chen? Espera un momento. ¡Los objetos de Huo Wufang no son tan fáciles de conseguir!”
Huo Wufang no esperó la respuesta de Long Chen. Aplastó directamente un talismán de teletransportación y desapareció de la vista de todos.
Aunque Huo Wufang había sobrevivido, había sufrido graves heridas en el último ataque de Long Chen y ya no tenía la capacidad de luchar.
Aunque Long Chen no estaba en mejor situación que él en ese momento, también contaba con Meng Qi, Chu Yao y Lu Fang-er a su lado. Con su ayuda, Huo Wufang no tuvo más remedio que huir.
Huo Wufang apenas se había marchado cuando la tierra se abrió de nuevo. Una figura emergió del suelo, pero cuando la gente lo vio, todos dieron un salto de miedo.
Esa persona era el Elegido Corrupto de mayor rango. Sin embargo, ese Elegido increíblemente poderoso ya estaba en sus últimos momentos. Aparte de su cabeza, la mitad de su cuerpo había desaparecido.
Y, sin embargo, la fuerza vital de esta persona era increíblemente tenaz y había logrado salir de la tierra. Al mirar a Long Chen, parecía que quería decir algo. Pero al final, guardó silencio y se quedó inmóvil en el suelo.
“¿Acaso hay alguien que aún no esté convencido y quiera atacarme? Vengan.” Long Chen miró gélidamente a los espectadores distantes.
Su cuerpo entero estaba teñido de sangre, y una espada aún le atravesaba el pecho. Sin embargo, a pesar de ello, su voluntad, rebosante de poder, no había disminuido en lo más mínimo.
Aún quedaba esa enorme zanja frente a él. Además, Long Chen parecía un dios demoníaco descendido al mundo, con una mirada desdeñosa que lo envolvía todo, por lo que nadie se atrevía a mirarlo directamente.
Al oír el gélido grito de Long Chen, todos los espectadores que se encontraban lejos retrocedieron. Querían abandonar aquel campo de batalla absolutamente espantoso.
Esta había sido una batalla verdaderamente trascendental. Les había permitido a todos comprender el poder de los expertos de élite.
Eso era especialmente cierto para aquellos llamados Elegidos. Esto había tenido un gran impacto en ellos. A pesar de que todos eran llamados Elegidos, existían enormes diferencias entre ellos.
El grito de Long Chen resonó por toda la tierra, provocando que todos los expertos se sintieran impotentes y aterrorizados. Una suave brisa sopló, haciendo ondear la túnica de Long Chen. Parecía un dios de la guerra invencible.
Al ver a todos esos expertos retirarse, Long Chen sintió de repente una oleada de agotamiento, como si hubiera perdido toda su energía. Estaba a punto de desplomarse al suelo.
Pero un par de manos lo sostuvieron con delicadeza. Meng Qi sostenía a Long Chen, con el rostro surcado por las lágrimas.
“Long Chen…”
Chu Yao y Lu Fang-er también se apresuraron a ayudar a Long Chen a sentarse lentamente. Sus lágrimas también corrían por sus mejillas.
“No es nada. Una herida leve.” Long Chen intentó tranquilizarlos, pero el sudor le corría constantemente por la cara.
—No hables. Yo te curaré. —Chu Yao se secó las lágrimas y puso la mano sobre el hombro de Long Chen. Una densa energía vital fluyó hacia su cuerpo.
—¿Vas a... vas a estar bien? —Long Chen dudó un poco. Sus órganos internos estaban destrozados. Dependía completamente de su energía espiritual para sobrevivir. Una vez que se agotara, sin duda moriría.
Sin embargo, Long Chen aún conservaba una gota de la esencia vital divina que le había dado el experto del Mundo Espiritual. Incluso si sus heridas empeoraban, aún podría recuperarse. Fue gracias a esta ventaja que Long Chen se atrevió a sufrir semejante herida. De lo contrario, tampoco habría sido tan insensato como para hacerlo.
“Tú… ni siquiera sabías que podía curarte, pero aun así te atreviste… arriesgar tu vida… me enfureces”. Las lágrimas de Chu Yao volvieron a correr por sus mejillas.
“¿No es solo porque me resultaba tan desagradable? No te preocupes, Yao. Prometo que no seré tan tonta la próxima vez.” Al ver a Chu Yao llorar, como gotas de lluvia sobre una flor de peral, Long Chen se disculpó apresuradamente.
—No hables más. Voy a activar mi energía vital para remodelar tus órganos. Sin embargo, pasarás por un periodo de debilidad y no podrás luchar durante un tiempo. Chu Yao respiró hondo. Unas tenues líneas verdes aparecieron en su mano. Al aparecer esas líneas, su rostro palideció como el papel.
Con solo ver eso, a Long Chen le dolía el corazón. La energía central era la base de todo cultivador. Si Chu Yao activaba su energía central para curarlo, dañaría su base. Esto podría afectar su cultivo futuro.
Sin embargo, Long Chen sabía que tampoco podía negarse en ese momento, ya que eso lastimaría profundamente a Chu Yao. Solo pudo cerrar los ojos. Sintió en silencio la poderosa energía vital que fluía hacia su cuerpo.
Esto era diferente a cuando Chu Yao había regenerado la carne de sus brazos. Esta vez, el qi espiritual que Chu Yao vertía en su cuerpo no era gaseoso, sino líquido.
Esa era su esencia espiritual. Era la energía vital más pura que había acumulado a lo largo de su vida. Una vez que esa energía entró en su cuerpo, comenzó a regenerar lentamente sus órganos.
Esos fragmentos originalmente rotos fueron disueltos por esta energía y utilizados como nutrientes para los nuevos órganos.
Estos nuevos órganos eran como globos de agua que se llenaban lentamente. Se podían observar finas venas creciendo a través de ellos.
Dos horas después, Chu Yao suspiró, con el rostro completamente pálido por el cansancio.
“Lo siento.” Long Chen tomó la mano de Chu Yao.
La mano de Chu Yao rozó la mejilla de Long Chen. Su rostro pálido sonrió, como una flor que se abre, con una ternura increíble.
—Gracias, Long Chen —dijo Chu Yao, sintiendo cierta tristeza al mirar a Long Chen. A pesar de estar ya curado, seguía completamente exhausto.
«Yo debería ser quien te dé las gracias. O tal vez todos ustedes. Pero la próxima vez, por favor, no actúen así. Solo mientras haya vida hay esperanza». Long Chen tiró de la mano de Meng Qi, hablando con extrema severidad.
Long Chen sabía que Meng Qi tenía un talismán de teletransportación. Pero incluso en esa situación peligrosa, ella no lo había usado. Al principio, se enfureció muchísimo, pues le pareció una estupidez.
Pero entonces se dio cuenta de que, si bien ella tenía un talismán de teletransportación, y Chu Yao también tenía uno, él y Lu Fang-er no.
Ni ella ni Chu Yao querían dejar atrás a Long Chen y Lu Fang-er para que escaparan solos. Por eso, preferían morir con ellos antes que usar sus talismanes de teletransportación.
Al ver que Long Chen había descubierto sus intenciones, Meng Qi pareció avergonzada. Bajó la cabeza y no dijo nada.
—Está bien, no hablemos de esto ahora. Deberíamos irnos de aquí. —Lu Fang-er rompió el incómodo ambiente y ayudó a sostener al exhausto Chu Yao.
En cuanto a Meng Qi, ayudó a Long Chen a subir a Pequeña Nieve. Los cuatro cabalgaron sobre Pequeña Nieve y el León de la Llama Escarlata, dirigiéndose a toda velocidad hacia la región exterior del Bosque Oscuro.
Ya no había nada en la región central que pudiera despertar su interés. Además, en la región exterior habría menos gente, por lo que sería un poco más segura.
Long Chen había sufrido heridas graves y Chu Yao había agotado gran parte de su energía vital. Ambos necesitarían recuperarse en silencio.
Varios días después, los cuatro encontraron una poza apartada. No había animales salvajes en las cercanías, y también había una cueva limpia cerca. Los cuatro limpiaron un poco la cueva y luego se retiraron a un lugar apartado.
Long Chen se recuperó con suma rapidez. La energía vital de Chu Yao ya había regenerado sus órganos internos, y su constitución siempre había sido robusta. Tras este tiempo, quedó prácticamente recuperado.
Por otro lado, le preocupaba enormemente la lesión que Chu Yao había sufrido en su base. Sin embargo, ella le dijo a Long Chen que no se preocupara. Una vez que se recuperara un poco, absorbería la energía de madera del árbol Cerezo-Manzano del Mar de los Siete Corazones, lo que repondría por completo su energía vital y mantendría su base intacta.
Además, este corazón de árbol era de primera calidad, por lo que no solo poseía una poderosa energía vital, sino que también albergaba los intrincados misterios de la madera, lo que elevaría su nivel de comprensión. Esto le resultó sumamente beneficioso.
Como Long Chen y Chu Yao estaban bien, Meng Qi y Lu Fang-er finalmente se relajaron y sacaron los huevos. Comenzaron a usar sus técnicas secretas para que los polluelos crecieran más rápido.
Días después, Long Chen se había recuperado por completo. Vio que Chu Yao ya había comenzado a refinar el corazón del árbol, mientras Meng Qi y Lu Fang-er los custodiaban. Al ver que no había ningún problema de seguridad, les dijo que se ausentaría por un tiempo y salió de la cueva.

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Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 387
Estás leyendo el capítulo 387 de Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela), un novela. Long Chen, un joven lisiado que no puede cultivar, es constantemente atacado y acosado por sus compañeros herederos nobles. Después de una paliza especialmente cruel, se despierta y se da cuenta de que el alma de un… Este capítulo tiene publicado el 17 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) tiene 1261 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.