Leer Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 333 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Capítulo 333 La forja de mesas desde la antigüedad
¡BOOM!
Uno de ellos debió haber activado algún tipo de mecanismo, ya que la enorme tapa comenzó a deslizarse repentinamente, dejando al descubierto lo que había en su interior.
Se oyó un estruendo cuando un enorme objeto emergió del ataúd.
Era una mesa enorme que irradiaba luz. Aunque había estado sellada durante quién sabe cuántos años, seguía brillando como si fuera nueva.
La mesa estaba repleta de herramientas. De ellas emanaba un aura imponente, como si estuvieran vivas.
“¡Mesa de forja!”
Todos quedaron atónitos. Así que ese ataúd no contenía un cadáver. Era simplemente una enorme mesa de forja.
“¡Hay un arma!” Alguien con buena vista vio que había un martillo brillante sobre la mesa.
Ese martillo no era muy grande. Su cabeza era del tamaño de un plato, mientras que su mango medía unos dos pies de largo.
En cuanto vieron aquel martillo, sus corazones comenzaron a latir con fuerza. Aquel martillo les produjo a todos una sensación de presión ilimitada.
De repente, algunos de los discípulos justos que no provenían de los monasterios no pudieron contenerse más y se abalanzaron sobre la mesa de forja.
Pero antes de que pudieran siquiera acercarse, fueron abatidos por un Favorecido del monasterio.
“Esto pertenece a los Monasterios Xuantian. ¡Cualquiera que se atreva a luchar por ello será aniquilado sin piedad!”, gritó uno de los Favorecidos que seguía a Zhao Mingshan.
Aunque ninguno de ellos era Maestro Forjador, una mesa de forja tan antigua podría reportarles una generosa recompensa si la ofrecieran al supermonasterio.
Dividir una mesa de forja no era tarea fácil, pero repartir las recompensas sí lo sería. En ese momento, el grupo más fuerte era el que incluía a Zhao Mingshan y a los demás Elegidos Justos.
Las recompensas de esta mesa de forja se repartirían entre los dos, pero, naturalmente, compartirían una parte con sus subordinados.
En cuanto a los discípulos de los otros monasterios, el hecho de que pudieran obtener algo o no dependía del estado de ánimo de los dos Elegidos.
Incluso a los discípulos corruptos se les enrojecieron los ojos al ver aparecer aquella mesa de forja. Un objeto tan antiguo sería incluso más valioso que una mesa de forja común.
Esta mesa de forja podría permitir a un maestro forjador experto comprender mejor las técnicas de forja de la antigüedad. Eso supondría una gran ventaja.
Según los registros históricos, la sabiduría de los antiguos era tan ilimitada como el océano. Ya fuera en técnicas de cultivo, habilidades de combate, forja de objetos o refinamiento de píldoras, todos vivieron una época dorada en aquel entonces.
Pero por alguna razón desconocida, en la era actual todo había decaído. Era como si la civilización de la antigüedad se hubiera desconectado por completo de la era actual.
En los últimos diez mil años, los cultivadores han investigado constantemente los vestigios que quedaron de tiempos antiguos.
Existían diversos reinos secretos, y los cultivadores habían logrado obtener cada vez más tesoros de su interior. Muchos de esos tesoros desconcertaban a la gente, pues resultaban incomprensibles para el conocimiento de la era actual.
Tras muchos años de investigación, se habían logrado obtener algunos conocimientos de aquellos tesoros antiguos. Ahora, se esperaba conseguir más objetos de la antigüedad para estudiarlos y así poder traer el esplendor de aquellos tiempos a la era actual.
En cuanto a esta mesa de forja, no pudieron determinar su valor exacto, pero muy probablemente se trataba de un tesoro de valor incalculable.
Los discípulos corruptos ardían de codicia. El Favorecido que los guiaba miró sigilosamente al Elegido Corrupto y, al verlo negar con la cabeza levemente, los detuvo a todos.
A pesar de saber que probablemente se trataba de la tumba de un Maestro Forjador, Long Chen se sorprendió al ver aquella mesa de forja. Sin embargo, su reacción era comprensible.
Ya fueran alquimistas o artesanos, las personas que se dedicaban a ese tipo de profesiones estaban sumamente orgullosas.
Las herramientas que usaban con mayor frecuencia solían ser llevadas consigo a sus tumbas. Era muy raro que las transmitieran a sus discípulos.
Pero Long Chen esperaba que el dueño de la tumba solo hubiera dejado una parte de sus herramientas, o tal vez algunas obras maestras de las que estuviera especialmente orgulloso. Le sorprendió ver que había dejado allí toda su mesa de forja.
Un fuego ardía en el corazón de Long Chen. Sabía que si Guo Ran veía esa mesa de forja, sin duda haría todo lo posible, arriesgando su vida, para luchar por ella.
Aunque la mesa de forja ya había aparecido, Zhao Mingshan y los otros dos Elegidos no cesaron en su empeño y siguieron atacando a Long Chen. No tenían prisa por apoderarse de ella.
Los dos Elegidos Justos estaban sumamente confiados. En ese momento, los discípulos del monasterio superaban en número a todos los demás, y muchos de ellos tenían algún parentesco con ellos dos. Sin duda, eran el grupo más fuerte presente, y nadie podría hacerles frente.
En cuanto al Elegido Corrupto, no le temían. La única razón por la que no habían luchado contra él antes era porque aún no habían visto el tesoro. Si ese Elegido Corrupto realmente incumplía su palabra, sin duda se enfrentarían a él en una batalla campal.
Con ellos dos y tantos discípulos del monasterio, no temían a nadie. Así que el primer pensamiento de Zhao Mingshan y los demás Elegidos Justos fue colaborar con el Elegido Corrupto para acabar rápidamente con Long Chen.
Long Chen era demasiado poderoso. Si solo estuvieran ellos dos, al no poder usar toda su fuerza, no podrían mantenerlo atado. Si intentara escapar, sin duda los enfurecería.
Su intensa batalla era algo que los demás solo podían observar. Algunos de los discípulos justos, elegidos al azar, miraban de vez en cuando la mesa de forja con renuencia e impotencia.
Pero solo pudieron suspirar. Incluso lamentaron haber entrado en aquella antigua tumba. No habían conseguido nada.
Querían marcharse, pero los discípulos corruptos custodiaban el pasadizo. No se atrevieron a intentar que les abrieran paso.
Quizás su respuesta sería la punta afilada de muchas armas. Los discípulos corruptos solo cooperaban temporalmente con los discípulos de los monasterios Xuantian. No cooperaban con los demás discípulos justos.
Así que no podían irse, pero quedarse también era inútil para ellos. Solo podían observar tontamente como espectadores.
—Gu Qi, ve a buscar la mesa de forja —dijo Zhao Mingshan, dándose cuenta de que no podrían someter a Long Chen en poco tiempo. Para mayor seguridad, le pidió a un Favorecido de confianza que recogiera la mesa de forja.
Gu Qi era un poderoso Favorecido, y rápidamente siguió las órdenes de Zhao Mingshan. Sin embargo…
“¡Qué demonios! Esta mesa de forja es demasiado pesada. No puedo levantarla”. Gu Qi lo intentó varias veces, pero no pudo mover la mesa de forja a su anillo espacial.
Los anillos espaciales eran entidades profundas y misteriosas que permitían trasladar objetos a otro espacio. Sin embargo, para ello era necesario que el usuario pudiera, como mínimo, levantar el objeto, además de poseer una gran fuerza espiritual.
Esta mesa de forja medía tres metros de alto, quince metros de largo y seis metros de ancho. Además, había varios instrumentos integrados a la mesa. Nadie podía calcular su peso.
Gu Qi intentó mover la mesa de forja con todas sus fuerzas, pero esta apenas se movió. De hecho, era imposible saber si se movía sin observarla con atención.
“Entonces, primero guarda el martillo”, dijo Zhao Mingshan.
También había visto que, además de la mesa de forja, había un martillo que sin duda era un tesoro. De lo contrario, era imposible que un objeto inanimado pudiera ejercer tanta presión sobre ellos.
¿Para qué molestarse? ¿Por qué no me dejan ocupar su lugar? Long Chen sonrió y, de repente, blandió su sable con aún más fuerza que antes. Los tres retrocedieron varios pasos. En ese instante, Long Chen desapareció de su vista.
"¡Cuidadoso!"
Zhao Mingshan apenas se percató de la desaparición de Long Chen cuando tuvo un mal presentimiento y gritó una advertencia. Sin embargo, ya era demasiado tarde.
La mano de Gu Qi estaba a punto de tocar el martillo cuando sintió un escalofrío en la nuca. Entonces, el cielo y la tierra comenzaron a girar a su alrededor.
Desde su perspectiva, daba vueltas sobre sí mismo. Vio las miradas horrorizadas de mucha gente dirigidas hacia él. Vio un sable dorado. También vio un cuerpo familiar. Pero ese cuerpo no tenía cabeza. La sangre brotaba a borbotones de su cuello.
Escuchó la advertencia de Zhao Mingshan, pero aquel sonido parecía provenir de una distancia increíble. Justo cuando comprendió lo sucedido, cayó en la oscuridad eterna.
“¡Long Chen, estás jugando con fuego!” Zhao Mingshan jamás se había imaginado que Long Chen poseyera una técnica de pies tan peculiar. Eso le había permitido matar a Gu Qi al instante.
Long Chen sonrió fríamente y agarró el martillo. Vaya, pesa el doble que el Decapitador del Diablo.
Long Chen no tuvo tiempo de examinarlo con detenimiento. Rápidamente lo colocó en su anillo espacial y luego intentó absorber toda la mesa de forja.
"¡Vete al diablo!"
De repente, una ráfaga de viento le azotó el cuello y un ataque aterrador surgió por la espalda. Long Chen no tuvo tiempo de reaccionar ante la mesa de forja y se apartó rápidamente.
¡BOOM!
Un aterrador rayo de Qi de Sable impactó contra la mesa de forja. Esta vez, Zhao Mingshan estaba realmente furioso. Había usado toda su fuerza en este ataque, sin importarle las consecuencias.
El poder de su sable había abierto una enorme cicatriz en el techo. La tumba quedó prácticamente partida por la mitad y se sacudió violentamente.
La mesa de forja, increíblemente pesada, salió disparada por el sable. Long Chen apareció rápidamente frente a ella.
“¡Jaja, gracias, gracias!”
Al ver aquella enorme mesa de forja estrellándose contra él, Long Chen, sorprendido, se echó a reír y alzó una mano para agarrarla.
"¡No!"
Zhao Mingshan y los demás tuvieron un mal presentimiento al instante.
En el instante en que la mano de Long Chen tocó la mesa de forja, desapareció. Había sido absorbida por su anillo espacial.
Una propiedad especial de los anillos espaciales era que solo podían absorber objetos que se hubieran desprendido del suelo. La mayoría de la gente pensaba que eso significaba que había que recoger el objeto para poder guardarlo en el anillo espacial.
Pero en realidad, siempre que el objeto se hubiera separado del suelo, con una Fuerza Espiritual lo suficientemente poderosa, también era posible absorberlo en un anillo espacial.
Long Chen había pensado que tendría que esforzarse bastante para integrar esta mesa de forja en su anillo espacial. ¿Quién iba a imaginar que Zhao Mingshan sería tan astuto y se la enviaría directamente como regalo?
La tumba entera comenzó a temblar debido al ataque de Zhao Mingshan. Se sintió como un terremoto, y una enorme cantidad de tierra comenzó a caer del techo. Partes del techo incluso comenzaron a derrumbarse.
“¡Este lugar está a punto de derrumbarse! ¡Corran rápido!”
Tras aquel grito, los discípulos justos huyeron hacia el pasadizo. Incluso los discípulos corruptos quedaron algo atónitos. Si aquel lugar se derrumbaba, todos morirían.
Al ver a los discípulos justos abalanzándose sobre ellos, no sabían si debían matarlos o huir.
¡BOOM!
De repente, un enorme pilar se derrumbó, aplastando al instante a dos desafortunados hombres hasta la muerte.
Además, este pilar también había caído, por casualidad, sobre el enorme ataúd. Esa enorme fuerza provocó que el ataúd se hiciera añicos.
Tras hacerse añicos el ataúd, todos vieron aparecer de repente otro ataúd más pequeño desde su interior. Ese ataúd tenía una página dorada en la tapa.

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Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 333
Estás leyendo el capítulo 333 de Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela), un novela. Long Chen, un joven lisiado que no puede cultivar, es constantemente atacado y acosado por sus compañeros herederos nobles. Después de una paliza especialmente cruel, se despierta y se da cuenta de que el alma de un… Este capítulo tiene publicado el 14 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) tiene 1261 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.