Leer Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 319 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En medio de aquella oscuridad infinita, oyó una voz que suspiraba:
El tiempo se acaba.
Esa voz parecía provenir de una distancia increíble. Contenía un rastro de arrepentimiento, así como un rastro de impotencia.
Long Chen podía oír claramente esa voz. Quiso abrir los ojos para ver de dónde venía.
Pero sentía como si sus párpados pesaran una tonelada, y por mucho que se esforzara, era incapaz de abrirlos.
"¿Quién eres?"
Esa voz no le respondió.
El día en que los lazos entre los mundos se rompan definitivamente será el día en que las criaturas vivientes de los diez mundos sean destruidas. ¿Aún no has logrado reunir la determinación necesaria?
Long Chen rugió furioso: "¿Quién eres? ¡No entiendo nada de lo que dices!"
Esa voz suspiró. No puedo oír nada de lo que dices. No estamos en el mismo espacio-tiempo. Por favor, madura más rápido, te necesitamos.
Heredero del Cuerpo Hegemónico de las Nueve Estrellas, despierta rápidamente. De lo contrario, será demasiado tarde.
Long Chen sintió como si fuera a explotar por una presión insoportable. Furioso, gritó: "¡Explícame de qué estás hablando!".
Pero su rugido se desvaneció en la oscuridad infinita. De repente abrió los ojos y vio a una doncella frente a él.
Aquella doncella era alta y esbelta, y con un velo que le cubría el rostro, lucía sumamente elegante. Tan solo sus dos ojos límpidos eran lo suficientemente hermosos como para robarle el alma a cualquiera.
Era imposible ver su rostro, pero al mirarla, Long Chen casi dejó de respirar. Esos dos ojos eran tan hermosos que era imposible resistirse. De hecho, Long Chen sintió el deseo de entregarle todo.
En cuanto sintió ese deseo, se llevó un buen susto. La belleza de aquella mujer era extraordinariamente singular. Parecía imposible resistirse.
Pero Long Chen pudo confirmar que no estaba utilizando ninguna técnica secreta. Todo se debía simplemente a su intuición.
“Estás despierto.”
Su voz sonaba como el canto de los pájaros, melodiosa y agradable, con una dulzura que relajaba todo el cuerpo. El corazón de Long Chen latía con fuerza de forma involuntaria.
El cuerpo de esta mujer parecía poseer algún poder mágico especial. Para la gente, no, debería decir para los hombres, ella poseía un atractivo irresistible.
Con solo abrir la boca, Long Chen sintió como si toda su sangre comenzara a circular más rápido y su respiración se volviera un poco agitada.
“¿Eh? ¿En cuanto recuperas la vida, empiezas a tener pensamientos lujuriosos?” Aquella mujer parecía poder leerle la mente a Long Chen con solo una mirada. Era como si ante sus ojos, Long Chen quedara al descubierto por completo.
A Long Chen se le aceleró el corazón. Esta mujer era realmente aterradora. Su intuición le decía que era extraordinaria.
“¿Fuiste tú quien me salvó?” Long Chen hizo todo lo posible por mantener la sensación de terror, ya que si no lo hacía, surgiría una emoción diferente.
“¿Qué opinas?” Los ojos de esa mujer se arrugaron ligeramente, lo que debería ser por una sonrisa.
Por alguna razón desconocida, cuando Long Chen vio esos ojos arrugados, no pudo evitar que su corazón diera un vuelco.
Esto era realmente aterrador. ¿Cómo podía aparecer una mujer tan espantosa en este mundo? Con un simple gesto, podía captar toda tu atención.
En todos los recuerdos de Long Chen, la única persona que poseía una belleza tan seductora era Meng Qi.
Pero la belleza de Meng Qi era como la de una gran inmortal. Con cada uno de sus movimientos, hacía que uno se sintiera como si hubiera entrado en un mundo de fantasía, provocando que los demás la veneraran.
Por otro lado, esta mujer, cuyo rostro estaba casi completamente velado, parecía más bien un demonio hermoso y seductor.
A pesar de saber que era peligroso, aún deseaba tocar su belleza. Era como si contemplar su belleza en su totalidad justificara el riesgo de perder la vida.
Long Chen tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para calmarse. Activó en silencio la Técnica Corporal del Hegemón de las Nueve Estrellas. Solo entonces se relajó un poco.
“Si fuiste tú quien me salvó la vida, entonces yo, Long Chen, recordaré este favor.” Long Chen juntó las manos en señal de respeto.
Esta mujer claramente no esperaba que Long Chen pudiera mantener la calma de esa manera. La sorpresa se reflejó en sus ojos por un instante antes de ser rápidamente ocultada.
“¿Te llamas Long Chen? No es un mal nombre, y tu aspecto tampoco está nada mal. De lo contrario, no me habría involucrado para salvarte”, dijo la mujer.
Long Chen se sintió incómodo al instante. ¿Lo habían salvado por su rostro? Bueno, en cualquier caso, al menos estaba vivo.
“¿Dices que me debes un favor?”
—Sí —dijo Long Chen solemnemente.
“¿Qué tan grande es el favor?” Aquella mujer parecía estar bromeando con él.
Al ser observado por esa mujer, Long Chen recurrió a su experiencia previa y no se atrevió a mirarla a los ojos de nuevo.
Sin embargo, no mirarla también era una gran descortesía. En consecuencia, desvió la mirada y vio algo que realmente no debería haber visto.
¡Grande, realmente, realmente grande! Esa visión deslumbrante dejó a Long Chen sin aliento.
Al ver que Long Chen dejaba de hablar de repente y se limitaba a mirarle el pecho con expresión tonta, una leve ira apareció en sus ojos.
“¿Ya has visto suficiente?”
Long Chen se sobresaltó y reaccionó en ese preciso instante. Su rostro estaba tan rojo que casi se había vuelto violeta, y deseaba poder esconderse en un agujero.
Después de tantos años, Long Chen había sufrido muchas humillaciones. Pero esta era la primera vez que se encontraba en una situación tan incómoda.
En realidad, un atisbo de intención asesina había aparecido en los ojos de aquella mujer justo ahora, cuando notó que Long Chen la miraba fijamente el pecho con expresión de desconcierto. Pero ahora, al ver que Long Chen se había puesto tan rojo que parecía que le iba a sangrar la cara, le resultó un poco gracioso.
Esto significaba que Long Chen realmente no era una pervertida. La mayor parte de su enfado se desvaneció.
Al ver que Long Chen mantenía la cabeza baja y no decía nada, ella comentó: «Te salvé porque presiento que serás una figura extraordinaria en el futuro. No tienes que agradecérmelo demasiado. Sin embargo, recordaré lo que acabas de decir. Me debes un favor».
En ese momento, Long Chen sintió que algo andaba mal y se apresuró a decir: "Te debo un gran favor. Sin duda te ayudaré en lo que necesites. Sin embargo, déjame decirte que no puedes hacerle daño a ninguno de mis amigos".
—Jeje, no te preocupes, no soy mala persona. ¡No tengo ningún interés en lastimar a tus amigos! —dijo riendo. Sus ojos brillaban como lunas crecientes, y el corazón de Long Chen latía con fuerza, fuera de control.
¿Qué clase de demonio hechicero era ella? Si mostraba todo su rostro, ¿no le arrebataría el alma directamente?
“Además, la otra razón por la que te salvé es porque siento que morir a manos de alguien como él realmente no valía la pena.”
—¿Lo mataste? —preguntó Long Chen.
“No me atrevería a matar a una persona así. Me daría miedo mancharme las manos.”
Long Chen asintió. Era lo mejor. Ese bastardo se había aprovechado de su debilidad para intentar matarlo. Long Chen estaba furioso, a punto de estallar.
Lo que más lo enfureció fue la arrogancia de Jiang Yifan. Solo de pensarlo, rechinaba los dientes de rabia. Era como si creyera que lo estaba derrotando con orgullo en su máximo esplendor.
Si Jiang Yifan realmente fue asesinada por esta mujer, Long Chen sin duda se arrepentiría. A semejante persona había que matarla jugando, no a golpes.
—Bueno, ya despertaste, así que me voy. Pero recuerda, me debes un favor. Si te necesito en el futuro, será mejor que cumplas tu promesa. De lo contrario, mi hermana se sentirá muy dolida. —La mujer rió levemente.
“No se preocupen, en toda mi vida, yo, Long Chen, nunca he dicho palabras vacías”, dijo Long Chen solemnemente.
Dado que esa persona le había salvado la vida, independientemente de cuál fuera su objetivo al salvarlo, sin duda él le debía una enorme deuda.
Mientras no fuera algo que pudiera perjudicar a sus seres queridos, Long Chen juró que, por muy peligroso que fuera, haría lo que ella le dijera. Así era como debía actuar un hombre.
“Jeje, he oído que los guapos también son de fiar. Entonces, mi hermana se irá ahora.”
Aquella mujer sonrió levemente y saludó con la mano. Tras dar un solo paso, desapareció repentinamente de delante de Long Chen. Cuando la volvió a ver, ya se encontraba a varios kilómetros de distancia. En un abrir y cerrar de ojos, se había desvanecido.
“¡Qué técnica de movimiento tan rápida!”, exclamó Long Chen, sorprendido. La técnica de esa mujer se parecía un poco al juego de pies que Mo Nian había usado en aquel entonces. Esa velocidad era completamente anormal.
“Al menos tengo los Pasos Fantasma del Inframundo. Una vez que entrene en ellos, no seré inferior a ellos.”
Long Chen aún conservaba la técnica secreta que había obtenido mediante engaños del experto de la senda corrupta. Sin embargo, su nivel de cultivo era demasiado bajo para usarla. En cuanto lo intentaba, sentía un dolor agudo en los meridianos, como si estuvieran a punto de estallar.
En ese momento, no podía cultivar. Primero tenía que descansar y recuperarse. Sus heridas aún estaban sanando, así que parecía que no había estado inconsciente por mucho tiempo.
Al abrir el mapa y mirar a su alrededor, no pudo evitar sobresaltarse. Aquella mujer lo había llevado a una distancia de varias decenas de miles de millas.
Sin embargo, ella no lo había llevado a lo más profundo del reino secreto, sino a una zona muy remota en sus confines. Allí no había buenas oportunidades, así que nadie vendría.
“Este es un buen lugar.” Long Chen podía sentir que su nivel de cultivo aumentaba rápidamente. Pronto podría liberarse de sus ataduras y alcanzar la Transformación de Tendones.
Aunque Long Chen no cultivara deliberadamente, el aire primordial tan especial de este lugar era suficiente para que su nivel de cultivo aumentara continuamente.
“No, tengo que recuperarme por completo antes de lograr mi gran avance. De lo contrario, acabaré muerto.”
Long Chen recordaba aquel primer y aterrador castigo celestial. Si no hubiera estado en su mejor momento antes de que ocurriera, habría estado condenado.
Revisó su espacio espiritual y vio que Pequeña Nieve estaba absorbiendo lentamente las píldoras medicinales que Long Chen le había dado.
Pequeña Nieve había perdido demasiada sangre esencial y necesitaría cierto tiempo antes de recuperarse.
Tras aquella batalla, Long Chen comprendió las deficiencias de Pequeña Nieve. Su defensa era demasiado baja, pero su poder de ataque y su alcance eran sin duda ideales para las batallas grupales.
Podría estar en desventaja en un uno contra uno, por lo que lo mejor sería que ambos trabajaran en algunas estrategias de cooperación.
Long Chen consumió una píldora para recuperar el qi que permitió que su aura aumentara rápidamente. Tres días después, abrió los ojos.
Se puso de pie y se estiró, sus huesos crujieron. Ahora, por fin, había recuperado su mejor forma.
Era obvio que el Arte Corporal del Hegemón de Nueve Estrellas era demasiado poderoso. Esta capacidad de recuperación era mucho más rápida que otras.
Sin embargo, lo único en lo que Long Chen pensaba en ese momento era en aquella voz ancestral con su tono urgente. Realmente será demasiado tarde.
Long Chen nunca había entendido cómo esos recuerdos del Dios de las Píldoras habían aparecido de repente en su cabeza.
Pero lo único que sabía era que, tras fusionarse con los recuerdos del Dios de las Píldoras, su destino había cambiado por completo. Tendría que resolver este enigma paso a paso.
Pero este enigma era demasiado complejo y superaba la imaginación de Long Chen. Al pensar en cómo esa voz repetía una y otra vez que el tiempo se acababa, una indescriptible sensación de crisis lo invadió.
Justo cuando Long Chen estaba absorto en sus pensamientos, su cuerpo emitió un estruendo. Algo en su interior parecía haberse roto, y un aura poderosa emanó de él.
“¡He avanzado!” Long Chen estaba encantado.
De repente, el clima del mundo cambió por completo. Nubes negras de tormenta se acumularon desde todas direcciones.

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Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 319
Estás leyendo el capítulo 319 de Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela), un novela. Long Chen, un joven lisiado que no puede cultivar, es constantemente atacado y acosado por sus compañeros herederos nobles. Después de una paliza especialmente cruel, se despierta y se da cuenta de que el alma de un… Este capítulo tiene publicado el 13 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) tiene 1261 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.