Leer Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 222 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Un agente de la ley estaba rodeado por Song Mingyuan, Li Qi y Luo Cang. Además, decenas de discípulos comunes atacaban cuando veían alguna oportunidad, lo que enfurecía al agente.
Su cadena silbó en el aire y el poder de un experto en Transformación de Tendones de nivel medio estalló, obligando a todos a retroceder.
La diferencia entre él y los discípulos de la nueva generación era demasiado grande. Incluso Song Mingyuan y los demás discípulos principales retrocedieron cuando su cadena golpeó sus armas, provocándoles dolor en los brazos. Simplemente no estaban al mismo nivel.
Los tres campos de batalla eran muy diferentes. En uno de ellos, Wilde luchaba solo contra Wu Qi. A medida que avanzaba la batalla, se volvía cada vez más fuerte, sin verse nunca en desventaja.
En cuanto a Tang Wan-er y Ye Zhiqiu, ambos lograron contener a otro agente de la ley por su cuenta. Aunque fue extremadamente agotador, pudieron resistir.
Pero el grupo de Song Mingyuan se encontraba en una situación peligrosa. Tenían el mayor número de heridos y podían ser derrotados en cualquier momento.
Eso los impulsó a perseverar con furia. Los demás discípulos tampoco se acobardaron. Cuando uno salía despedido, otro ocupaba su lugar de inmediato. Y a menos que las heridas fueran tan graves que no pudieran ni siquiera levantarse, nadie retrocedía.
“¡Unos idiotas! ¡Se están buscando la muerte!” Ese agente de la ley estaba furioso por el asedio que sufría. Aunque había dicho que no asumiría la culpa por matarlos, ¿de verdad se atrevió a hacerlo?
No estaban del todo libres de culpa. Habían capturado la montura de otra persona; si terminaban matando a quienes habían venido a vengarse por ello, no podrían escapar de su castigo.
Pero en su furia, aunque no se atrevió a matar a nadie, no tuvo reparos en infligirles heridas extremadamente graves.
Su cadena silbó en el aire, haciendo retroceder a todos de inmediato. Varios discípulos fueron golpeados y salieron disparados, tosiendo sangre.
“¡Vete a la mierda!”, rugió furioso aquel agente de la ley con gran contundencia.
Pero apenas pudo rugir cuando de repente sintió una fría y aterradora intención asesina que lo inmovilizó, haciéndole sentir como si hubiera entrado en una cámara frigorífica.
Una hoja de hueso, que parecía salida de las profundidades del infierno para arrebatarle la vida, se clavó directamente en su rostro. Ese ángulo engañoso fue extremadamente cruel.
El poder de esa hoja de hueso se había condensado enormemente. Ese agente de la ley sabía que si recibía ese ataque, su cabeza explotaría al instante.
“¡Quiere matarme!”, exclamó horrorizado el agente de la ley. El ataque fue extremadamente simple y directo; ¡quería matarlo de un solo golpe!
Retrocedió rápidamente, alzando su cadena para bloquear la hoja de hueso. Pero lo que lo horrorizó fue que su cadena, capaz de repeler fácilmente el ataque de un discípulo experto, no pudo siquiera desviar la hoja de hueso.
La hoja de hueso se detuvo apenas un instante antes de continuar descendiendo, alcanzando una velocidad sorprendentemente rápida al llegar a su frente.
El terror casi le hizo huir el alma, el corazón casi se le salía del pecho. Giró la cabeza frenéticamente hacia un lado.
Aunque logró evitar la muerte, aquella hoja de hueso dejó una marca de sangre en su frente.
Si no hubiera girado la cabeza instintivamente en ese último momento, esa hoja de hueso le habría atravesado el cráneo.
La llegada de esa hoja de hueso fue extremadamente impactante para todos. De un solo golpe, estuvo a punto de matar a un agente de la ley, lo que dejó a Song Mingyuan y a los demás conmocionados.
“¡Long Chen!” No sabían cuándo había llegado, pero ahora estaba entre ellos, apuntando con su espada de hueso a aquel agente de la ley horrorizado.
El rostro de Long Chen estaba ahora gélido. Y, sin embargo, sus ojos estaban completamente serenos, con una serenidad mortal.
Esa calma era aún más aterradora. El agente de la ley, al que estaban observando fijamente, sintió que el corazón se le paraba.
Long Chen desapareció repentinamente, reapareciendo ante el agente de la ley con su hoja de hueso apuntando directamente a su cuello.
La aparición de Long Chen hizo que Song Mingyuan y los demás se detuvieran. Sintieron que si se marchaban ahora, no solo no ayudarían, sino que podrían obstaculizar su avance. Era mejor dejarle la vanguardia a Long Chen.
Además, el ataque de Long Chen estaba cargado de una imparable sed de sangre. Era completamente diferente a su estilo de lucha. De todos modos, no habrían podido intervenir.
Lo más emocionante de la pelea de Long Chen fue su actitud dominante. Esa visión los enfureció.
Ese agente de la ley casi huyó despavorido al ver a Long Chen abalanzándose sobre él. Su valor ya se había quebrado; hacía un momento estuvo a punto de morir.
Aunque se había dedicado a la práctica espiritual durante todo ese tiempo, aparte de aquella prueba para ingresar en el monasterio, nunca había experimentado ninguna batalla real a vida o muerte.
Pero Long Chen ya no era el mismo. Había escapado de la muerte en numerosas ocasiones. Su poderosa voluntad y su espíritu asesino acumulado hacían que sus oponentes se volvieran fríos, afectando enormemente su capacidad para luchar.
Si una persona se viera afectada por la imponente presencia de Long Chen y terminara sintiendo un terror intenso en su corazón, entonces sería incapaz incluso de desplegar todo su potencial.
Esa era también la razón por la que se había organizado la prueba de vida o muerte para ingresar al monasterio. El objetivo era fortalecer la voluntad de todos, permitiéndoles, con suerte, demostrar mayor fortaleza en las batallas a vida o muerte.
Pero una sola batalla a vida o muerte no bastaba para forjar por completo la voluntad de una persona. No eran como Long Chen, que se había enfrentado a la muerte una y otra vez. Solo gracias a esa experiencia había desarrollado una voluntad inquebrantable que despreciaba con desdén la amenaza de la muerte.
El agente de la ley levantó su cadena, pero Long Chen la apartó de un golpe con su espada. Long Chen dio otro paso, giró su cuerpo y llevó su espada a la altura de su cintura, describiendo un arco.
Su valentía ya había sido doblegada por el espíritu asesino de Long Chen. Lo único que podía hacer era defenderse sin atreverse a atacar.
El corte giratorio de Long Chen fue una continuación de su movimiento anterior. El ángulo era extremadamente extraño, y precisamente ahí era donde el agente de la ley no podía ejercer mucha fuerza. Por mucho que se defendiera, no podría bloquearlo por completo.
En circunstancias normales, debería haber podido usar su cadena para bloquear y luego retirarse. Incluso si sus cadenas no hubieran podido bloquearlo por completo, su velocidad era suficiente como para que probablemente hubiera podido escapar.
Además, incluso si no hubiera podido esquivar, la hoja de hueso de Long Chen era como un diente de bestia. Aparte de la punta, no tenía ningún otro filo. Si hubiera bloqueado y esquivado correctamente, le habría sido imposible causarle heridas graves.
Pero su valentía ya había sido quebrada por el primer ataque de Long Chen. Su mente estaba vacía de todo excepto del terror; no pensaba en absoluto en que el arma de Long Chen no estuviera lo suficientemente afilada.
Sabía que Long Chen quería matarlo. Para él, un golpe de la espada de Long Chen lo partiría inmediatamente por la mitad. Preso del pánico, ya se había vuelto tonto, olvidando cómo esquivar y bloquear correctamente.
La hoja de hueso de Long Chen se estrelló sin piedad contra el cartílago de las costillas de aquel agente de la ley, provocando un grito desgarrador y el sonido de huesos rompiéndose mientras salía disparado por los aires.
Aquello dejó a todos estupefactos. Ese poderoso agente de la ley no pudo soportar diez intercambios de golpes contra Long Chen antes de resultar gravemente herido.
Todos los que observaban pudieron ver que no se debía a la gran fuerza de combate de Long Chen, sino a que aquel agente de la ley había sido completamente sometido por la imponente presencia de Long Chen.
Su nivel de cultivo ya se había reducido a menos del ochenta por ciento, y si a eso se le sumaba el miedo y el nerviosismo que lo llevaron a cometer errores de juicio, Long Chen lo derrotó fácilmente.
Todos sintieron un escalofrío. Long Chen, con sus propias acciones, dejó clara una regla: un nivel de cultivo superior no significaba necesariamente ser más fuerte. La persona con mayor nivel de cultivo no siempre ganaría.
Long Chen había logrado ganar a pesar de ser más débil. Pero eso no era del todo cierto; aunque su nivel de cultivo era inferior, conservaba su actitud imparable, esa resolución que no temía a la muerte y esa poderosa convicción en su victoria absoluta.
Anteriormente, ninguno de estos discípulos comprendía qué era exactamente un gesto imponente, una resolución o una convicción. Para ellos, eran solo conceptos vagos.
Pero la demostración de Long Chen hoy dejó claro a todos lo importantes que eran esos conceptos.
Gu Yang, Lei Qianshang, Guan Wennan y los demás discípulos principales finalmente comprendieron por qué Long Chen era tan fuerte.
Eso se debía a su poderosa convicción, una convicción inigualable cuya firmeza nadie podía hacerla tambalear.
Ni siquiera ante la muerte flaquearía su convicción. Ese era uno de los requisitos para ser un verdadero experto.
En cuanto a ellos, los mayores de su familia les habían inculcado una teoría falsa: que el talento era la base para convertirse en un experto.
Por muy sólida que fuera esa base, sin ese impulso de luchar a pesar de mil contratiempos, sin esa convicción de convertirse en un experto que no flaquearía ni siquiera ante la muerte, serías para siempre una planta de invernadero incapaz de soportar una sola noche de helada.
Ese agente de la ley era un ejemplo perfecto. Normalmente actuaba con firmeza y con una actitud muy altiva.
Pero cuando llegó el momento decisivo, su acto de fortaleza se desmoronó por completo, revelando lo débil que era en realidad.
Y Long Chen era completamente opuesto a él. Por fuera parecía una persona común y corriente, nada fuerte. Pero cuando llegaba el momento de arriesgarlo todo, la gente descubría que bajo esa apariencia ordinaria se escondía una voluntad de hierro.
La demostración de Long Chen les permitió vislumbrar un futuro diferente. Casi todos los discípulos sintieron que sus corazones se aclaraban considerablemente.
Sentían una profunda gratitud y respeto por aquel ser increíblemente imponente, prácticamente celestial.
Tras lanzar por los aires a aquel agente de la ley, Long Chen apareció de repente ante él, descargando su espada de hueso sobre su cabeza.
“¡¿Qué?!” Todos quedaron atónitos; ese agente de la ley estaba tan gravemente herido que no tenía forma de esquivarlo. Long Chen realmente planeaba matarlo.
"¡ALTO!"
De repente, un grito gélido estremeció los oídos de todos. Un rayo de luz negra impactó contra la hoja de hueso de Long Chen, que estaba a punto de acabar con la vida de aquel agente de la ley.
Long Chen sintió un dolor agudo en el brazo y una fuerza poderosa lo lanzó por los aires. La sangre le subió a la cabeza y casi tosió sangre.
Al volverse para mirar, vio que en algún momento un Sol Primigenio furioso había aparecido ante todos.
La llegada del Anciano Sol alarmó a todos y se retiraron. Ninguno de ellos había pensado que molestarían a un Anciano tan pronto.
El corazón de Tang Wan-er se encogió en el instante en que lo vio. Tuvo un mal presentimiento.
El anciano Sun señaló a Long Chen y gritó: “A tu corta edad ya eres tan cruel. ¿En qué te diferencias de los demonios corruptos? Si no te controlo un poco hoy, ¿cómo mantendremos el orden natural de las cosas?”.
Una intensa presión se extendió de inmediato desde su cuerpo, envolviéndolos a todos. Les resultaba difícil incluso respirar bajo esa presión, y sentían que sus huesos podrían romperse.
Los discípulos comunes ya estaban pálidos, y a algunos les goteaba sangre de la comisura de los labios. Pero todos se mantuvieron firmes, negándose a ceder ante esa presión.
“Long Chen, has reunido descaradamente a un grupo para luchar contra las fuerzas del orden. ¡Tal ofensa es imperdonable! ¡Date prisa y arrodíllate!”
La presión del Anciano Sol se concentró por completo sobre Long Chen, provocando que este sintiera de inmediato como si una montaña lo estuviera aplastando.
Una gélida intención asesina llenó los ojos de Long Chen. Mirando al santurrón Anciano Sun, levantó lentamente la hoja de hueso que sostenía en su mano.
“¡Indignante! ¿De verdad te atreves a rebelarte?”, exclamó el anciano Sol furioso. Estaba a punto de aumentar la presión cuando sintió una ráfaga de viento en la nuca.
“¡Viejo palo, vete a morir!”
Un enorme garrote con pinchos se estrelló contra la cabeza del Anciano Sol.

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Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 222
Estás leyendo el capítulo 222 de Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela), un novela. Long Chen, un joven lisiado que no puede cultivar, es constantemente atacado y acosado por sus compañeros herederos nobles. Después de una paliza especialmente cruel, se despierta y se da cuenta de que el alma de un… Este capítulo tiene publicado el 6 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) tiene 1184 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.