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Leer Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 111 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Las palabras de Long Chen dejaron a todos atónitos. Chu Yao palideció visiblemente. Sin embargo, la expresión de Chu Feng permaneció inalterable, mirando fijamente a Long Chen con serenidad. Xia Baichi no podía creer lo que veían sus ojos. "¿Quieres que lo mate?" Una espada larga atravesó un cuerpo y la sangre comenzó a brotar lentamente. Xia Baichi ni siquiera había terminado de hablar. Al bajar la mirada con incredulidad, vio que una espada larga había aparecido atravesándole el estómago. Estaba completamente desconcertada. “¿Qué… por qué?” Xia Baichi se desplomó en el suelo, muerta. Incluso en sus últimos momentos, seguía sin comprender por qué la había matado. Zhou Yaoyang miraba fijamente al frente con la mirada perdida. La espada larga que sostenía seguía clavada en el cadáver de Xia Baichi. Long Chen sonrió levemente. Su visión había sido realmente acertada en este caso. En aquel entonces, Long Chen le había jugado una mala pasada a Zhou Yaoyang, impidiéndole dormir bien por las noches y sometiéndolo a un tormento peor que la muerte durante sus vigilias. Al final, Zhou Yaoyang se disculpó y se arrodilló ante Long Chen para rogarle perdón. Long Chen realmente había considerado perdonarlo, pero el resentimiento oculto en los ojos de Zhao Yaoyang no pasó desapercibido. Así que le dio una píldora medicinal especial. La píldora medicinal que le había dado al padre de Zhou Yaoyang también contenía algo especial que Long Chen le había aplicado, y por eso innumerables hormigas devoradoras de corazones aparecieron y se lo comieron vivo. En cuanto a la píldora medicinal que le había dado a Zhou Yaoyang, Long Chen le había añadido Hierba Embrujada del Alma. Normalmente, el efecto se oculta dentro del cuerpo, pero con solo extraer una hebra de su Fuerza Espiritual, pudo convertirlo en una marioneta que solo obedecía sus órdenes. —Acaba tú también —ordenó Long Chen con indiferencia. Zhou Yaoyang ni siquiera se detuvo. La espada larga que sostenía en la mano le cortó directamente el cuello. La sangre salpicó por todas partes y murió al instante. Todos los presentes sintieron un escalofrío. Era demasiado extraño, demasiado aterrador. Con una sola frase, podía obligar a alguien a suicidarse sin dudarlo. Era prácticamente brujería demoníaca. Long Chen no prestó la menor atención al miedo de aquellos soldados. Tras dar órdenes a algunos oficiales, se construyeron rápidamente dos camillas para transportar a Pequeña Nieve y Wilde de regreso a su hacienda. Las heridas de Pequeña Nieve eran extremadamente graves. Muchos de sus órganos internos se habían reventado. Pero mientras estuviera vivo, eso no supondría ningún problema para Long Chen. Además, Pequeña Nieve era una Bestia Mágica, por lo que su capacidad de recuperación ya era sorprendente de por sí. Tras administrarle a Pequeña Nieve unas píldoras medicinales, examinó a Wilde de nuevo. Observó que las células de Wilde seguían en estado de animación suspendida. Al parecer, las Agujas Erosionadoras de Huesos habían dañado gravemente su cuerpo. A pesar de la gran cantidad de energía vital que lo nutría, sus células aún necesitaban ser despertadas lentamente. Necesitaría un poco más de tiempo para sanar. En cuanto a las numerosas heridas que cubrían a Shi Feng y a los demás, lo bueno fue que ninguna era demasiado grave. Incluso el que resultó más herido logró sobrevivir. Tras poner todo en orden, Long Chen finalmente no pudo resistir más y cayó en un profundo sueño. Esta vez la batalla había sido la más intensa de su vida. Si su fuerza de voluntad no hubiera sido tan grande, se habría desmayado hace mucho tiempo. Ahora que todo había terminado, por fin se relajó. Estaba tan profundamente dormido que era prácticamente como si estuviera en coma. Long Chen comenzó a soñar que su cuerpo flotaba hacia arriba. No sabía cuánto tiempo ni a qué distancia había flotado, pero cuando finalmente abrió los ojos, vio que se encontraba en un vacío infinito lleno de millones y millones de estrellas centelleantes. ¡BOOM! El vacío se abrió repentinamente con una explosión. Un puñetazo provocó el colapso total del vacío. El mundo que lo rodeaba se hizo añicos como un espejo. Long Chen quedó atónito. Siguiendo el puño con la mirada, lo siguió para ver a su dueño. Al ver esa figura, Long Chen casi gritó de la impresión. Eso se debía a que esa figura tenía un anillo divino a la espalda, igual que él. Pero ese anillo divino era mucho más grande que el suyo. El anillo divino de Long Chen solo podía crecer hasta trescientos metros, pero el anillo divino de aquí era prácticamente infinito, abarcando todo el universo. De repente, un rugido furioso hizo parpadear todas las estrellas a lo lejos. Apareció una bestia enorme y feroz, incluso más grande que una montaña. Tenía tres cabezas y nueve colas. Era una bestia mítica completamente cubierta de pelaje negro. La presión que emanaba hacía temblar los cielos e incluso Long Chen sentía que iba a ser aplastado. Una luz negra brotó de aquella bestia feroz. Cualquier estrella que se interpusiera en su camino explotó y se desvaneció. Se dirigía directamente hacia la persona que portaba el anillo divino. El anillo divino de la persona tembló, y una palma se extendió hacia la luz negra. Long Chen solo alcanzó a ver una ola de ondas que llenaban el vacío. Cuando las ondas se desvanecieron, el vacío se estremeció e incontables estrellas estallaron en la nada, como fuegos artificiales. Aquella escena parecía el mismísimo apocalipsis. Long Chen solo pudo observar estupefacto cómo aquel hombre con el anillo divino luchaba contra aquella bestia enorme y feroz. El vacío se cerraba dondequiera que chocaban. Semejante poder era suficiente para destruir el mundo entero. Long Chen estaba aterrado por esta pelea. Con un simple gesto de la mano, eran capaces de destruir incontables estrellas, hacer colapsar los cielos y destrozar la tierra. ¿Qué clase de monstruos podían luchar a este nivel? Desde una pequeña abertura en el espacio, Long Chen vio de repente que había alguien más detrás del hombre, pero no pudo verlo con claridad. Long Chen no pudo cambiar de perspectiva, así que no pudo distinguir quién era esa figura. Ni siquiera pudo saber si era un hombre o una mujer, pero percibió que le resultaba familiar y amable. Long Chen hizo todo lo posible por mirar a lo lejos para ver quién era. Pero de repente, el hombre que estaba peleando giró la cabeza. La mirada de Long Chen se nubló y no pudo distinguir ningún rasgo de aquel hombre, salvo sus ojos. Aquel par de ojos eran sumamente profundos. Dentro de las pupilas había nueve estrellas centelleantes que poseían grandes vicisitudes. El corazón de Long Chen dio un vuelco. El anillo divino y esas estrellas... ¿acaso no eran cosas que solo podían formarse con el Arte Corporal del Hegemón de las Nueve Estrellas? “El tiempo se acaba.” Una voz divina resonó en la mente de Long Chen. El mundo vacío que lo rodeaba desapareció por completo. Long Chen se incorporó de repente, con todo el cuerpo cubierto de sudor, jadeando en busca de aire. Recordaba con total claridad todo de aquel sueño, hasta el más mínimo detalle. Que estuviera tan nítido en su mente significaba que no se trataba de un sueño cualquiera. ¿Que se acaba el tiempo? ¿Qué significa eso? ¿Se acaba su tiempo o el mío? “¿Quién era ese? El vacío fue destruido con un solo golpe, destrozando incontables estrellas… ¿a qué clase de reino ha llegado?” “¿Y esa misteriosa bestia, qué era? Su aura era muy extraña y parecía estar impregnada de muerte. Pero claramente estaba viva…” “¿Y quién era esa figura detrás del hombre? ¿Por qué tengo la sensación de que era un amigo que conozco?” "¿Qué está pasando?" Las preguntas se agolpaban en su cabeza. Cuando Xiao Hua lo salvó y él estaba inconsciente, había oído claramente una voz. “Debes despertar. Tienes demasiadas misiones pendientes que debes completar.” “Debes volverte más fuerte. Tienes demasiados enemigos esperando a que los masacres.” “Tu destino es subvertir el cielo y la tierra. Dioses y demonios solo podrán arrastrarse bajo tus pies. Long Chen, despierta rápidamente.” Esas tres frases seguían resonando en la mente de Long Chen. Parecían estar estrechamente relacionadas con la escena que acababa de ver en su sueño. Pero era evidente que se trataba de un rompecabezas incompleto. Era imposible encajar ninguna de las piezas, y mucho menos descifrar la imagen completa. Long Chen se frotó la cabeza, sintiendo como si le fuera a explotar. No había manera de comprenderlo, así que simplemente dejó de intentar averiguarlo. Pero de una cosa estaba seguro. Esos recuerdos, que habían aparecido repentinamente en su cabeza en aquel entonces, definitivamente no eran una coincidencia. Le habían robado su Raíz Espiritual, convirtiendo su Dantian en un páramo desolado. Pero el Arte Corporal del Hegemón de las Nueve Estrellas no requería específicamente un Dantian. Cuando Long Chen condensó el décimo ciclón en su Dantian, comenzó a sospechar que el Arte Corporal del Hegemón de las Nueve Estrellas había sido hecho a medida específicamente para él. Cuando ese décimo ciclón se hubo condensado, notó que el qi espiritual había rugido y se había precipitado alrededor de su Dantian. Si su dantian ya hubiera poseído qi espiritual, habría sido como encender una mecha, y esos diez ciclones habrían explotado. Quizás incluso él mismo habría explotado, dejándolo muerto sin cadáver. Long Chen no creía mucho en las coincidencias ni en la suerte. Al fin y al cabo, nunca había tenido suerte durante su infancia. Solo esforzándose mucho más que los demás podía alcanzar sus metas. Además, la voz que había resonado dos veces en su cabeza hacía aún más improbable que se tratara de una coincidencia. Parecía más bien un plan meticuloso. “¿Despertar para completar mi misión? ¿Volverme más fuerte para masacrar enemigos? ¿Destinado a derrocar el cielo y la tierra?” Era completamente inconcebible. Long Chen lo pensó y de repente soltó una risa amarga. Ese tipo de objetivo no parecía preocuparle a un aficionado a la Condensación de Sangre como él. Pero al pensar en aquel hombre, su corazón latía con fuerza. «El anillo divino y las estrellas hacen probable que él también usara el Arte Corporal del Hegemón de las Nueve Estrellas. ¿Significa eso que algún día me convertiré en alguien como él?». Long Chen finalmente llegó al meollo del asunto. Podía sentir cómo su propio corazón latía con decepción por su nivel actual. “Bueno, de todas formas tengo que seguir recorriendo este camino. Quizás llegue el día en que pueda alcanzar tales alturas.” Long Chen se consoló a sí mismo. Aunque sentía que sería mentira decir que creía poder alcanzar tal nivel, lo mejor era al menos tener una meta. Después de todo, ¿qué pasaría si lo lograra? Solo en ese momento tuvo tiempo de examinar la Estrella Feng Fu de su pie. La Estrella Feng Fu actual había cambiado por completo. Era como una estrella real, que parecía poseer vitalidad propia y desprendía energía infinita. Long Chen recordó cómo, durante la pelea, había invocado una armadura de batalla FengFu extremadamente aterradora. “Así pues, el significado de las nueve transformaciones estelares se refiere a nueve evoluciones de cada estrella, hasta que finalmente se convierten en una estrella real y alcanzan el estado perfecto.” Long Chen finalmente comprendió por qué solo había completado la novena transformación durante la pelea. Antes de eso, su Estrella FengFu solo había experimentado ocho transformaciones, y no había podido alcanzar la novena. Pero ese día, la furia de Long Chen se disparó y su intención asesina explotó, desencadenando la última transformación y permitiendo que su Estrella FengFu alcanzara la perfección. Al mismo tiempo, también comprendió que, si bien la Estrella FengFu podía utilizarse como fuente de energía en tiempos normales, lo más importante era que podía invocar la Armadura de Batalla FengFu. Su versión actual no pudo invocar la Armadura de Batalla FengFu durante mucho tiempo. Como mucho, solo pudo mantenerla activa durante un par de respiraciones. Pero Long Chen estaba sumamente complacido de haber comprendido otro secreto del Arte Corporal del Hegemón de las Nueve Estrellas. Eso le sería de gran ayuda en el futuro. El poder de la armadura de batalla FengFu era prácticamente imparable. ¿Y qué si su límite de tiempo era tan corto? Mientras pudiera derrotar a su enemigo dentro de ese tiempo, todo estaría bien. De repente, Long Chen pensó en otro asunto. Cuando aquella escena misteriosa se desvaneció, una información también apareció en su mente. Long Chen cerró los ojos y recordó aquella información. Cuando finalmente la recordó, los abrió, lleno de incredulidad.
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Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 111

Estás leyendo el capítulo 111 de Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela), un novela. Long Chen, un joven lisiado que no puede cultivar, es constantemente atacado y acosado por sus compañeros herederos nobles. Después de una paliza especialmente cruel, se despierta y se da cuenta de que el alma de un… Este capítulo tiene publicado el 30 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) tiene 1184 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.