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Leer Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) Capítulo 11 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Una mujer de una belleza deslumbrante se encontraba frente a Long Chen. Tenía cejas finas y ojos claros y límpidos, labios rojo cereza que resaltaban su piel pálida, y una larga melena que le llegaba hasta la cintura. Al ver entrar a Long Chen y cruzar sus miradas, Long Chen se quedó mudo. Aquella joven parecía un hada de otro mundo. Era como si, con su sola presencia, toda la habitación se hubiera convertido en un lugar mágico. Por un instante, Long Chen no pudo hacer más que mirarla embelesado. Sus mejillas se sonrojaron ligeramente y se apartó de él. Al ver esto, la señora Long la regañó: «Chen-er, date prisa y saluda a Meng Qi. Es tu futura esposa». El rostro de la señora Long se iluminó de felicidad al pronunciar la palabra "novia", pero Long Chen se quedó sumamente sorprendido, ya que jamás había oído hablar de algo así. "Saludos, señora Meng Qi." Al ver la mirada de su madre, Long Chen finalmente se recuperó y le hizo una reverencia. Un leve rubor cubrió el rostro de Meng Qi, quien también hizo una ligera reverencia. Aunque sus labios color cereza se movieron levemente, no respondió con palabras. Al ver todo esto, la señora Long sonrió y dijo: "Meng Qi, tú y Long Chen sois muy jóvenes. Podéis ir a charlar un rato mientras yo preparo algo de comer". Tras dirigirle a Long Chen una mirada alentadora, la señora Long se retiró, dejando solos a los dos en la habitación. Al encontrarse frente a una mujer tan hermosa, Long Chen sintió por primera vez que no sabía qué hacer. Tras una larga pausa, finalmente logró pronunciar una sola frase: "Por favor, siéntese". Meng Qi negó con la cabeza. Una expresión compleja apareció en su rostro al mirar a Long Chen. "Tengo algo que decirte. ¿Podemos cambiar de lugar?" Long Chen frunció ligeramente el ceño, pero asintió. Ambos abandonaron la finca Long y buscaron un lugar más apartado. Una vez que llegaron, Meng Qi metió la mano en su túnica y sacó lentamente un sello. Long Chen casi gritó de asombro al verlo, pues reconoció que se trataba de un contrato de invocación que solo los Domadores de Bestias podían usar. Una fluctuación recorrió el espacio, interrumpiendo los pensamientos de Long Chen. Un monstruo gigantesco de más de diez metros de largo, con cabeza de león y cuerpo de águila, apareció frente a ellos, desprendiendo un aura majestuosa. Aunque Long Chen no había podido cultivar antes, había logrado estudiar ilustraciones de Bestias Mágicas. Esta bestia se llamaba Águila León, una temible Bestia Mágica de segundo rango. El Águila León que tenían delante claramente no había alcanzado su plena madurez, pero en términos de fuerza de combate, los cultivadores ordinarios de Condensación de Sangre no eran rival para él. Esta bestia, normalmente feroz, se mostró excepcionalmente dócil frente a Meng Qi mientras yacía tranquilamente en el suelo. Meng Qi se subió con ligereza al lomo del Águila León y luego le dijo a Long Chen: "Sube". Long Chen miró a Meng Qi. Al ver un atisbo de prisa en su expresión, murmuró algo entre dientes y siguió caminando. Era la primera vez que Long Chen se subía a lomos de una Bestia Mágica, y no podía evitar sentirse un poco nervioso ante la posibilidad de que, por accidente, se volviera loca y empezara a comerse a la gente. El águila león extendió repentinamente sus alas, y su enorme cuerpo los elevó a ambos hacia el cielo. Long Chen casi fue arrojado al vacío cuando saltó por los aires. Por suerte, una mano pálida sostuvo a Long Chen, permitiéndole recuperarse con dificultad. Pero al ver una leve sonrisa de diversión en el rostro de Meng Qi, que parecía querer reír, Long Chen no pudo evitar sentirse avergonzado. "Ahaha, es que soy un poco torpe..." Long Chen sonrió levemente y encontró una excusa poco convincente. Meng Qi se rió de eso, pero rápidamente se sintió avergonzada y se dio la vuelta. La velocidad de vuelo del Águila León era muy rápida y, en apenas unos minutos, abandonaron la capital imperial y descendieron sobre la Montaña del Atardecer. La puesta de sol derramó un color rojo sangre que cubrió toda la capital imperial, una escena de extraordinaria belleza. Ambos permanecían en la cima de la montaña, sin pronunciar palabra. Mientras Long Chen contemplaba la capital imperial, un atisbo de impotencia brilló en sus ojos. "Long Chen, yo..." Meng Qi dudó un buen rato antes de finalmente suspirar y abrir sus labios rojos. —¿Vienes a disolver el matrimonio? —Long Chen no se giró para mirarla. Su mirada permaneció fija en la capital imperial. El corazón de Meng Qi se estremeció y una pizca de incredulidad apareció en su hermoso rostro. "¿Tú... ya lo sabías?" "Lo supuse." Long Chen se giró lentamente para mirar su hermoso e impecable rostro y dijo: "Gracias." —¿Me estás dando las gracias? —preguntó Meng Qi, confundida. "Gracias por no haber sacado el tema delante de mi madre. No la lastimaste y, además, me permitiste quedar bien, así que te lo agradezco." Long Chen sonrió. Meng Qi observó atentamente a Long Chen. Hacía un par de días que ya se había enterado de la situación de Long Chen en los últimos años. Ella había pensado que se enfadaría al saber por qué había venido, y que tal vez incluso perdería la cabeza y la insultaría sin piedad. Pero jamás imaginó que reaccionaría de esta manera. "Sé que eres una mujer orgullosa y talentosa, pues a tu corta edad ya puedes controlar una Bestia Mágica de segundo rango. En cuanto a mí, solo soy una persona normal. Venimos de mundos diferentes, así que no te equivocas al desear esto. No tienes por qué sentirte mal por ello." Long Chen rió levemente, y su sonrisa era cálida y reconfortante. Pero cuando Meng Qi vio esa expresión sonriente, sintió un dolor indescriptible en el corazón. Este joven, casi un niño, ya había sufrido tantas desgracias, y ahora ella le estaba dejando otra herida, echándole sal en la herida. ¿Acaso no era esto demasiado cruel? "Dame un par de días y convenceré a mi madre para que rechace este matrimonio. Te prometo que no tardaré mucho." Tras decir esto, Long Chen se dio la vuelta lentamente y se alejó. El sol poniente iluminaba su delgada figura en medio del sendero de la montaña, dándole un aspecto algo melancólico. Al ver la figura que se desvanecía de Long Chen, las lágrimas brotaron de los ojos de Meng Qi, y su mano cubrió sus labios color cereza. ¿Hice bien en hacer esto o me equivoqué? Una joven se acercó lentamente desde detrás de Meng Qi y la consoló en voz baja: "Hermana mayor, ahora que ya se ha dicho todo, ya pasó. Aunque, este Long Chen sí que da lástima". Las dos mujeres se quedaron mirando la espalda de Long Chen hasta que este desapareció por completo. Una vez que Long Chen descendió de la montaña, su estado de ánimo se volvió cada vez más deprimido. Desde el primer momento en que vio a Meng Qi, sintió un fuerte sentimiento de amor y atracción. Alguien como Meng Qi era como un hada caída del cielo. Para un hombre normal como Long Chen, habría sido extraño que no se sintiera atraído por ella. Pero justo cuando este amor afloró, fue empapado en agua helada antes de que pudiera expresarse. La percepción espiritual de Long Chen era excepcionalmente poderosa, por lo que era excepcionalmente sensible a las emociones de los demás. En el momento en que Meng Qi demostró su poder personal al invocar al León Águila, él ya sabía que las cosas no iban bien. He perdido el amor antes incluso de poder enamorarme… Long Chen se sentía miserable por dentro, tanto que quería gritar desesperadamente. Había sufrido tanta represión e injusticia, pero jamás había dejado escapar un solo grito. Sin embargo, esta vez, sintió una necesidad imperiosa de llorar. Podía percibir que Meng Qi era una mujer amable; de lo contrario, no habría necesidad de que actuara de esa manera, y podría haber rechazado directamente el matrimonio. No es que quisiera anular el matrimonio, pero ¿qué podía hacer? Podía gritar y llorar al cielo todo lo que quisiera, pero ¿de qué servía? Sí, tal vez si él le hubiera rogado, entonces el matrimonio podría haberse llevado a cabo, pero en ese caso, ni siquiera significaría nada. Era mejor dejarlo pasar. Aunque le dolía el corazón, aún podía soportarlo. Cuando llegó a casa, ya había anochecido. Su madre enseguida empezó a bombardearlo a preguntas. ¿Qué habían dicho? ¿Habían avanzado en su conversación? ¿Existía algún sentimiento entre ellos? Tras intentar responder y esquivar las preguntas durante un rato, Long Chen finalmente logró preguntar: "Mamá, ¿cómo terminamos Meng Qi y yo en un matrimonio concertado, y por qué no me lo dijiste?". El dolor se reflejó en los ojos de la señora Long cuando él hizo esa pregunta, pero rápidamente lo disimuló de nuevo. Ella le contó a Long Chen que sus dos familias se llevaban muy bien desde el principio. Sus padres eran amigos inseparables y decidieron que si ambos hijos eran varones, serían hermanos; si ambas eran mujeres, serían hermanas; y si eran un varón y una mujer, serían marido y mujer. Long Chen suspiró. Así que tu generación era feliz y despreocupada, pero ahora, cuando se trata de nosotros, lo único que tenemos es amargura. “Mamá, siento que Meng Qi y yo no somos adecuados el uno para el otro”. Long Chen lo pensó durante un buen rato, pero al final, no le quedó más remedio que afrontarlo de frente. —¿Qué? —La señora Long miró a Long Chen con incredulidad. —Ay, mamá, no te emociones demasiado. Lo que digo es que Meng Qi y yo simplemente no somos compatibles. Después de todo… —Long Chen no pudo continuar. “¡No, eso es una locura! Meng Qi es una mujer tan hermosa; ¿cómo podría no ser adecuada para ti?” La señora Long se enfureció tanto que no pudo evitar maldecir. “Mamá, escúchame. El amor requiere que ambas partes estén de acuerdo. No nos pediste nuestro consentimiento antes de organizar esto. Eso es demasiado arbitrario.” “¡¿Tú… estás intentando enfadarme?!” La señora Long ya ni siquiera entendía las palabras de Long Chen, y estaba tan enfadada que le caían las lágrimas. Long Chen estaba sumamente avergonzado, pero no podía decir la verdad. Lo único que podía hacer era quedarse allí parado mientras la señora Long maldecía y maldecía. De repente, su madre preguntó: «Chen-er, dile la verdad a tu madre. ¿Es Meng Qi quien quiere salir de esta?». “¿Cómo es posible? Meng Qi es una buena persona. Soy solo yo. Siento que esto es demasiado repentino y no puedo aceptarlo”, respondió Long Chen apresuradamente. “No hace falta decir nada más. Hijo, es culpa de tu madre y de tu padre.” La señora Long no era tonta. Sabía perfectamente cómo era su hijo. Tras pensarlo un instante, comprendió que la situación no era tan sencilla como él decía. Abrazó a Long Chen con urgencia y lloró desconsoladamente. —Mamá, no es tan malo como crees. Simplemente creo que ahora no somos compatibles. Eso no significa que no podamos llevarnos mejor en el futuro… —rió Long Chen—. Todo forma parte de mi plan. Primero, anular este matrimonio concertado y luego dejar que tu hijo use sus habilidades para reconquistarla como nuera. ¿No sería esta la mejor opción? «Hmph, ¿qué parte de eso es fácil? Meng Qi es una diosa hermosa. Quién sabe cuántos hombres la pretenden. Sin este contrato matrimonial, ¿cuándo tendrás tu oportunidad?» Suspiró y continuó: «Pero también tienes razón. Este tipo de cosas no se pueden forzar. Como es tu matrimonio y ya tienes edad suficiente, puedes decidir por ti mismo.» “Gracias, mamá.” Long Chen finalmente se relajó. La señora Long sacó una vieja caja de madera de debajo de su cama, extrajo un trozo de papel fino de su interior y se lo entregó a Long Chen. «Este es tu contrato matrimonial. Si quieres anularlo, simplemente rómpelo en pedazos». Al recibir aquel delgado papel, Long Chen sintió un profundo dolor en el corazón. Una mujer de una belleza celestial estaba a punto de perderse de esa manera. Era realmente lamentable.
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Estás leyendo el capítulo 11 de Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela), un novela. Long Chen, un joven lisiado que no puede cultivar, es constantemente atacado y acosado por sus compañeros herederos nobles. Después de una paliza especialmente cruel, se despierta y se da cuenta de que el alma de un… Este capítulo tiene publicado el 13 de noviembre de 2024, Traducido por el grupo Crowli. Arte Corporal Hegemón de las Nueve Estrellas (Novela) tiene 1184 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.