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Leer Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 60 online gratis en español

🏴 Grupo: Spice121U✍️ Traducción: Spice121U
Aunque aún no era de noche y \[Bailarín de la Noche Estrellado\] no podía activarse, con la aguda visión dinámica y el instinto de combate de Lin Qiye, no parecía difícil enfrentarse al demonio serpiente Nanda. El problema es que se encuentran en el aula de piano, donde el terreno es estrecho y los movimientos evasivos de Lin Qiye se ven muy limitados. Por eso, Lin Qiye salió corriendo de la sala sin dudar, dirigiéndose hacia el edificio de arte. Apenas había salido por la puerta cuando el demonio serpiente rompió violentamente las paredes del aula de piano. Su cuerpo largo y delgado se deslizó por las paredes del pasillo y alcanzó la cabeza de Lin Qiye en un instante. ¡Zas! Un agudo silbido cortó el aire: las garras del demonio descendieron desde arriba hacia el cuello de Lin Qiye. Pero él, como si tuviera ojos en la espalda, rodó hacia adelante justo a tiempo, esquivando el golpe por un pelo. Usando la inercia, se incorporó de un salto, empuñó su espada recta con ambas manos, el filo apuntando hacia arriba, y la hundió con precisión en el abdomen de la serpiente. ¡La secuencia fue tan fluida que parecía coreografiada! Los ojos del basilisco se contrajeron, su cuerpo se retorció con rapidez para evitar el punto vital, pero aun así la hoja atravesó su piel y dejó una larga cicatriz sangrienta. El demonio serpiente aulló de dolor y enrolló su cuerpo, abriendo de golpe su feroz mandíbula para morder a Lin Qiye. Él colocó su espada frente al cuerpo, pero la fuerza de mordida era tan grande que el filo quedó atrapado entre los colmillos. La criatura alzó la cabeza con la espada aún entre sus dientes, sacudió violentamente varias veces y lanzó por los aires a Lin Qiye junto con su arma. Su cuerpo atravesó una ventana, rompió el vidrio y cayó en picada desde el segundo piso. Por suerte, había una zona verde abajo. En pleno aire, Lin Qiye logró agarrarse de una rama, reduciendo la fuerza del impacto con un giro, y aterrizó de pie sobre el césped. Se tambaleó, estabilizándose. Le tembló la comisura del labio. Aunque no tenía heridas graves, el dolor era real. Mientras tanto, el demonio serpiente Nanda también rompió la ventana y descendió desde el segundo piso. Sus garras brillaban con un frío resplandor bajo el cielo rojo oscuro mientras se lanzaba directo hacia Lin Qiye. Él se apartó justo a tiempo, esquivando el punto de caída del monstruo, y como si pudiera prever el movimiento siguiente, volvió a contraatacar, lanzando un tajo directo al cuello de la serpiente. ¡Clang, clang, clang! Unos golpes metálicos resonaron seguidos; la espada recta chocó con las garras del demonio una y otra vez. Justo cuando la serpiente se disponía a moverse de nuevo, los ojos de Lin Qiye emitieron un destello dorado deslumbrante. Un poder divino surgió de él, invadiendo la mente del demonio serpiente. Aquella presión, nacida desde un nivel superior de existencia, sacudió su espíritu y lo dejó inmóvil por un instante. Aprovechando ese breve momento, Lin Qiye cruzó su espada en el aire y cortó el pecho de la bestia, dejando dos profundas heridas ensangrentadas. El demonio retrocedió varios metros, soltando un rugido de dolor. Sus ojos se clavaron en Lin Qiye: aquel joven, que parecía ordinario, poseía una fuerza de combate sorprendente. Empezó a dudar. Si continuaba peleando, tal vez no ganaría; y si los otros dos guardianes llegaban, sería su muerte segura. Pero si huía ahora… ¿tendría alguna otra oportunidad? Mientras vacilaba, una figura esbelta apareció corriendo desde la distancia como una flecha encendida. Llamas rosadas florecían bajo sus pies, y su velocidad era asombrosa. Al verla, una sonrisa se dibujó en los labios de Lin Qiye. Y al mismo tiempo, el demonio serpiente Nanda dejó de dudar. Giró su cuerpo y se arrastró velozmente hacia el edificio de arte, desapareciendo entre sus muros en cuestión de segundos. —¿Dónde está? —gritó una voz femenina. Era la portadora del arma de asta roja, aún a unos cien metros de distancia. —¡En el aula del extremo izquierdo del segundo piso! ¡Salió por la ventana! —respondió Lin Qiye, con la mirada fija en el lugar. —Recibido. Hong Ying , flexionó ligeramente las piernas y se impulsó como un proyectil. Llamas rosadas ardieron bajo sus pies y, con ese salto, se elevó tres pisos de altura. En pleno aire, desenvainó su lanza. Un calor abrasador brotó desde su corazón mientras giraba el cuerpo, su largo cabello negro ondeando al viento. La lanza giró junto con ella, y cuando apuntó hacia el aula, su pie derecho, aún en movimiento, lanzó una poderosa patada a la base del arma, envuelta en fuego. La lanza, rodeada de llamas, cruzó el cielo como un relámpago, dejando una estela ardiente en el aire, y se clavó directamente en el edificio. ¡BOOM! En un solo instante, un resplandor rojo atravesó todo el edificio de arte, abriendo un agujero de cinco metros de diámetro. La punta de la lanza atravesó el cuerpo del demonio serpiente, clavándolo contra el suelo y formando un enorme cráter. El humo llenó el lugar. Desde abajo, Lin Qiye observaba atónito el agujero en el edificio; su mente quedó en blanco. En ese momento comprendió por qué todos decían que el nivel de combate del demonio Nanda era “débil”… Hong Ying aterrizó suavemente a su lado, lo observó con atención y preguntó con preocupación: —Qiye, ¿estás herido? —No, no realmente. —Eso está bien. —Hong Ying sonrió, le dio una palmada en el hombro y caminó hacia el cráter—. Vamos a revisar. Si no me equivoco, ya debe estar muerto. Ambos se acercaron a la parte trasera del edificio de arte y encontraron al demonio serpiente clavado en el suelo por la lanza. Hong Ying la retiró de un tirón, la apoyó sobre su hombro y pateó el cuerpo sin vida del monstruo. —Sí, confirmado —dijo satisfecha—. Por fin terminó… Estoy agotada. Ha sido un día largo. Ojalá hubiéramos acabado antes. Sacudió el polvo de su uniforme escolar, sonriendo. —Qiye, vamos, ¡te invito a comer! —dijo alegremente—. Al fin y al cabo, es tu primera misión completada. ¡Hay que celebrarlo! Pero al volverse, notó que Lin Qiye seguía de pie junto al cráter, mirando el cuerpo del demonio con el ceño cada vez más fruncido. —¿Qué pasa? —preguntó ella, acercándose con curiosidad. Lin Qiye no respondió de inmediato. Observaba con atención el cadáver del demonio serpiente Nanda bajo sus pies. Su expresión se volvió más seria. —…Esto no está bien.
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Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 60

Estás leyendo el capítulo 60 de Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela), un novela. I Was Learning To Kill Gods in a Mental Hospital (Slay The Gods) ¿Alguna vez has pensado que bajo la ciudad de neón acechan monstruos de la mitología antigua? ¿Alguna vez has pensado que sobre la luna que está por… Este capítulo tiene publicado el 7 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Spice121U. Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) tiene 158 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.