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Leer Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 57 online gratis en español

🏴 Grupo: Spice121U✍️ Traducción: Spice121U
Quinto piso. —¡Liu Yuan, Liu Yuan! —¡Ruoruo! ¡Estoy aquí! ¡Estoy aquí! En la esquina del salón de clases, Han Ruoruo se acercó a Liu Yuan. Tenía los ojos enrojecidos y los labios apretados, parecía un venadito asustado. —Liu Yuan… ¿por qué nos encierran? —Li Yifei… Li Yifei dijo que tal vez podría haber monstruos entre nosotros… —Liu Yuan apretó los dientes y miró con furia a varios chicos que estaban afuera de la ventana. —Liu Yuan… —Dime. —Yo… tengo miedo… —dijo ella. Al ver esos ojos delicados y lastimeros, Liu Yuan sintió que el corazón se le derretía. Dentro de él, el odio hacia Lin Qiye ardía como un fuego incontrolable “¡¿Por qué?! ¡Han Ruoruo se suponía que era mía! ¡Tú eres un recién llegado que apenas lleva unos días aquí! ¿Por qué deberías tener derecho a estar con ella? ¡No lo acepto!” Conteniendo las llamas y furia en su corazón, Liu Yuan dijo con suavidad a Han Ruoruo: —No tengas miedo. Estoy aquí, todo estará bien. —Liu Yuan, eres tan bueno… —Han Ruoruo recostó la cabeza en su brazo. Sus ojos mostraban un poco de resentimiento—. A diferencia de Lin Qiye, que cuando hubo peligro solo corrio lejos… ni siquiera se preocupa por mí, no le importe… —¿Lin Qiye? Ja!, es una basura —rió con desdén Liu Yuan. —He decidido algo… —Han Ruoruo levantó la cabeza, lo miró directo a los ojos, y un rubor se posó en sus mejillas—. Quiero terminar con él. Un hombre como ese no es nada confiable. El cuerpo entero de Liu Yuan se estremeció, sus ojos brillaban de alegría. —Entonces tú… —Yo… prefiero a un chico como tú, que me haga sentir segura… —dijo Han Ruoruo bajando la cabeza con timidez. Al escuchar eso, Liu Yuan sintió que estaba ascendiendo al cielo. De pronto la abrazó con fuerza y declaró solemnemente: —¡Ruoruo, me gustas! ¡Sé mi novia! ¡Yo seré cien veces mejor que ese Lin Qiye! Han Ruoruo emitió un suave sonido de aprobación, asintió levemente y volvió a apoyarse en sus brazos. Liu Yuan estaba eufórico. —Liu Yuan… —¿Qué sucede? —No quiero estar aquí… tengo miedo… Liu Yuan levantó la vista hacia los muchachos que se encontraban en la puerta, con expresión de duda. —Pero no nos dejan salir… dicen que quizá tengamos monstruos entre nosotros… —Liu Yuan, ¿crees que yo soy un monstruo? —Han Ruoruo lo miró con ojos llenos de agravio, a punto de llorar. Él tragó saliva y negó con firmeza. —No. —¿Y tú eres un monstruo? —¡Tampoco! —¿Entonces por qué estamos encerrados aquí? ¿Por qué Li Yifei lo dice? ¿Quién le da derecho a señalar que tenemos un problema? Han Ruoruo le tomó la mano, suplicando. —Liu Yuan, yo… yo realmente no quiero seguir aquí. ¡Sácame de aquí! Cada palabra de Han Ruoruo resonaba directo en el corazón de Liu Yuan. Sus ojos frágiles y suplicantes encendían por completo su deseo de protegerla. Respiró profundo, se levantó, tomó con firmeza su mano y dijo decidido: —No te preocupes. Te sacaré de aquí. ¡Y te demostraré… que soy un hombre más valiente que Lin Qiye! Con eso, la condujo hacia la puerta del salón y golpeó con fuerza. —Liu Yuan, ¡qué haces! —le gritó un chico desde la ventana. —¡Déjennos salir! —rugió Liu Yuan. —¡No pueden! ¡Li Yifei dijo que hay monstruos entre ustedes! —¡Eso es pura mierda! —Liu Yuan señaló con el dedo a Li Qiang—. ¡Mírame bien! ¡Soy Liu Yuan! ¡Ella es Han Ruoruo! ¡Somos sus compañeros de clase! Además, ¿Nos encierran solo porque Li Yifei lo dijo? ¿Sabes cómo se llama eso? ¡Se llama privación ilegal de libertad! ¡Si no nos sueltan, están cometiendo un delito! ¿Acaso quieren seguirle el juego a un lunático? Su voz retumbó en todo el piso, atrayendo la atención de todos los estudiantes. Los que estaban vigilando dudaron, algo incómodos, pues también eran solo estudiantes. Encerrar a otros así… realmente sonaba demasiado. —¡Liu Yuan, no inventes! ¡Esta es una situación especial! ¡Ya viste cómo varios alumnos se convirtieron en monstruos! ¿Quién asegura que ustedes no? —replicó Li Qiang. —¿Y por qué nosotros? —Liu Yuan se burló, señalando a todos los presentes—. ¿Acaso ustedes no son igual de sospechosos? ¿Qué pasa, acaso Li Yifei tiene rayos X en los ojos? —¡Tú…! Mientras discutían, un fuerte estruendo retumbó en el pasillo derecho. Todos voltearon con el corazón encogido, llenos de miedo. —¿Será que los monstruos rompieron la línea? —¡Es Lin Qiye! ¡Lin Qiye está matando a los monstruos, y Li Yifei y los demás lo siguen! Un grito de horror se oyó desde la entrada. Todos se miraron, incrédulos. —¿Lin Qiye? —¿Matando monstruos? ¡BOOM! Otro estruendo sacudió los pupitres y sillas en el pasillo, que cayeron apilándose como una montaña. El ruido metálico hizo retroceder a los estudiantes, mientras el polvo llenaba el aire. De entre el humo emergió un joven con el uniforme ensangrentado y una espada en la mano derecha. Sus ojos ardían como un horno. Al verlo, todos sintieron que eran observados por una bestia antigua y terrible; ni siquiera se atrevieron a respirar fuerte. El resplandor dorado en los ojos de Lin Qiye se fue apagando poco a poco, y esa presión sofocante desapareció. Detrás de él corrían varios chicos, entre ellos Li Yifei y An Qingyu. —¿Li Yifei? ¿Cómo subieron? ¿Qué pasó con los monstruos del cuarto piso? —preguntó alguien, nervioso. Li Yifei, empuñando un hacha, sonrió: —Muertos. ¡Mi hermano Lin Qiye los aniquiló a todos! ¡Ahora el edificio entero está limpio! Todas las miradas se posaron en Lin Qiye, llenas de incredulidad. —¿Cómo es posible? ¿Tantos monstruos…? —¿Los mató él solo? ¿De verdad? —¡Miren su espada y su uniforme ensangrentado! ¡Debe ser cierto! —¡Dios mío! ¿Vieron sus ojos antes? ¡Que genial! —¿Qué era eso? ¿Un superpoder? Las voces murmuraban, mientras la mirada de Lin Qiye se clavaba en Liu Yuan, quien parecía indignado. El corazón de Liu Yuan tembló, retrocediendo instintivamente medio paso. Lin Qiye avanzó con la espada en mano, serio, directo hacia él. Los estudiantes se apartaron sin darse cuenta, el pasillo quedó en silencio. —¿Qué… qué quieres? —balbuceó Liu Yuan—. ¡Te advierto! ¡Han Ruoruo rompió contigo! ¡Ahora ella es mi novia! Las cejas de Lin Qiye apenas se alzaron, como si no le importara. —¿Así que quieres llevártela? A un lado, Han Ruoruo bajó la cabeza, evitando sus ojos. Liu Yuan apretó los dientes y reunió valor: —¡Sí! ¡Me la llevaré! ¿Vas a detenerme? Lin Qiye lo miró en silencio unos segundos… y soltó una leve risa irónica. Se apartó, abriendo paso, y con un gesto dijo: —No te detengo. Puedes irte. Y agregó, con calma: —Además… te deseo felicidad.
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Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 57

Estás leyendo el capítulo 57 de Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela), un novela. I Was Learning To Kill Gods in a Mental Hospital (Slay The Gods) ¿Alguna vez has pensado que bajo la ciudad de neón acechan monstruos de la mitología antigua? ¿Alguna vez has pensado que sobre la luna que está por… Este capítulo tiene publicado el 7 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Spice121U. Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) tiene 158 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.