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Leer Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 47 online gratis en español

🏴 Grupo: Spice121U✍️ Traducción: Spice121U
Lin Qiye quedó completamente helado al escuchar esa frase. Era cierto, cuando antes había explorado con su percepción los pisos del edificio, también notó que la mayoría de los infectados eran chicas. Lo que dijo Li Yifei solo confirmaba que algo andaba mal. —¿Acaso esa criatura mítica surgió del dormitorio de las chicas? —murmuró Lin Qiye. Encendió su auricular y bajó la voz: —¿Hong Ying, dónde están? —Recién saliendo del edificio. ¿Qué pasa? Lin Qiye compartió su suposición. Al otro lado, Hong Ying asintió de inmediato: —Bien. Mientras ustedes están en la ceremonia de izamiento, nosotras iremos al dormitorio femenino. —Mhm. Con el sonar de la marcha militar, la clase de Lin Qiye salió al corredor, avanzando lentamente hacia la plataforma del izamiento. La ceremonia se celebraba en un espacio reducido frente al edificio académico. No era muy grande, así que los estudiantes de los tres grados estaban apiñados sin casi espacio entre ellos. —¡Los de atrás, sigan la fila, rápido! —¡No me empujen! —¡Vamos, apúrense! —¿Y cómo se supone que avance si el de adelante no se mueve? —¿Eh? ¿Y dónde está el que estaba delante de mí? —¿Quién? —¡Lin Qiye! ¿Dónde está? —No sé, estaba aquí hace un momento... —¡¿Eh?! ¡También desapareció Li Yifei! Mientras los alumnos murmuraban confundidos, Lin Qiye y Li Yifei ya se habían escabullido del grupo, abriéndose paso rápidamente entre los demás estudiantes. El alcance de percepción espiritual de Lin Qiye era de solo 20 metros, así que para cubrir a los más de 2,000 estudiantes presentes, tenía que moverse constantemente. —¡Qiye, Qiye! ¿Ya terminaste de revisar? ¡La música casi termina, es hora de izar la bandera! —dijo Li Yifei, empujando entre la multitud para alcanzarlo. —No, falta la mitad —respondió Lin Qiye. —¿Y entonces qué hacemos? ¡Todos se van a formar, nos van a notar si seguimos caminando! La música de fondo comenzaba a disminuir. Ya había estudiantes señalándolos; la atención sobre ellos crecía. Lin Qiye frunció el ceño. Lo que decía Li Yifei era cierto. Si seguían moviéndose mientras los demás ya estaban formados, llamarían demasiado la atención. Podrían incluso ser detenidos por los profesores. Pero si se detenía ahora, la única forma de revisar a todos los estudiantes y docentes sería esperar hasta la salida… demasiado tarde, y con demasiadas variables. Entonces, vio por el rabillo del ojo al equipo de abanderados a lo lejos. Sus ojos brillaron con una idea. Cambiando de dirección, Lin Qiye se abrió paso hacia ellos. —Hola, compañero —le dijo cortésmente al primero de la fila. El abanderado, agitado, respondió: —Hola… —Estás relevado. —¿…? —el chico lo miró perplejo— ¿De qué hablas? —Acaban de informar que un estudiante destacado debe izar la bandera hoy y dar un discurso después. Así que necesitamos un cambio de último minuto —dijo Lin Qiye, y le arrebató la bandera con seguridad. —Pero yo… —Soy Li Yifei, representante estudiantil del segundo grado. Dame la bandera. Si tienes dudas, puedes hablar con los directivos después del acto —añadió Lin Qiye, sin expresión alguna, tomando el lugar del abanderado original. Li Yifei: … El estudiante, desconcertado, terminó regresando a su grupo. —¿Qué planeas hacer, Lin Qiye? Esto nos va a meter en problemas… ¡No, a mí me van a castigar! —Yo fui quien uso tu nombre y tomo la bandera, no tú. Además, ya no soy solo un estudiante. No tengo que seguir las reglas escolares…Soy un guardián nocturno. Sonó la solemne música del izamiento. Todos: estudiantes, profesores, directivos… guardaron silencio, centrando sus ojos en el abanderado. Con paso marcial y solemne, Lin Qiye avanzó con la bandera. —¿Eh? ¿Ese abanderado… no se parece a Lin Qiye? —Sí, es bastante guapo. ¿No es él? —… ¿Estás segura de que "se parece"? ¡Es él! Algunos estudiantes lo reconocieron de inmediato y comenzaron a murmurar. Los directivos, en cambio, solo sonrieron. No sabían quién debía ser el abanderado ese día, así que no notaron el cambio. Pero el profesor encargado sí lo hizo y su expresión se descompuso por completo. No sabía por qué, pero un mal presentimiento le recorría el cuerpo. Algo iba a salir mal… Lin Qiye terminó su recorrido hasta la plataforma. Pero justo antes de subir… ¡Giró bruscamente hacia la derecha! Avanzó hacia el costado del cuadrante estudiantil con pasos firmes. Los directivos, aun sonriendo, quedaron boquiabiertos. La sonrisa se les congeló en la cara, incapaces de entender qué pasaba. Miraron al maestro a cargo del acto, sus ojos llenos de preguntas. El profesor sudaba frío, sin poder dar explicación. Los estudiantes también se dieron cuenta. La conmoción creció. —¿Qué demonios? ¿Por qué no sube? —¿Es su primera vez? ¡Esto va a ser épico! —¡Miren la cara de los directivos! ¡Me muero de risa! —¿Qué está haciendo Lin Qiye? En ese momento, el profesor gritó: —¡Silencio! ¡Todos en silencio! ¡El estudiante con la bandera, estás yendo en dirección equivocada! Pero Lin Qiye no se detuvo. Ni siquiera volteó. Su paso incluso se aceleró. Sus ojos, afilados como cuchillas, cruzaron las miradas de los estudiantes. En ellas veía duda, burla, desconcierto… incluso crueldad. Pero los ojos de Lin Qiye eran como un estanque profundo: tranquilos y oscuros. Desde su perspectiva, todos eran ovejas caminando directo al lobo… sin saberlo. Más de 2,000 personas ahí presentes y solo él y Li Yifei estaban despiertos. "Solo en la lucidez, rodeado de ignorantes" \*, pensó. Tal vez así se sentía en este momento. —¡Vuelve! ¡Tú, regresa aquí! ¿De qué clase eres? —gritó el maestro desde la tarima. Finalmente, cuando Lin Qiye terminó de escanear a todos, fingió sorpresa, giró rápidamente y volvió a la plataforma, amarrando la bandera con eficiencia. El maestro lo miraba con furia y temblores. Quería gritarle, pero no era el momento. Lin Qiye lo ignoró por completo. Su mente estaba en otra parte. La música cambió. El himno nacional comenzó. La bandera comenzó a elevarse lentamente… Y justo debajo de la asta, una gota de sudor frío resbaló por la mejilla de Lin Qiye. Miró a los líderes a su alrededor. Miró a los miles de estudiantes frente a él. Era como si su corazón cayera en un abismo. —Capitán… Más vale que se prepare… Murmuró para sí mismo.
Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela)

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Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 47

Estás leyendo el capítulo 47 de Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela), un novela. I Was Learning To Kill Gods in a Mental Hospital (Slay The Gods) ¿Alguna vez has pensado que bajo la ciudad de neón acechan monstruos de la mitología antigua? ¿Alguna vez has pensado que sobre la luna que está por… Este capítulo tiene publicado el 26 de julio de 2025, Traducido por el grupo Spice121U. Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) tiene 158 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.