arrow_back

Leer Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 137 online gratis en español

🏴 Grupo: Spice121U✍️ Traducción: Spice121U
—¿Mirarte a los ojos? ¿Estoy loco para hacer eso? Sin dudarlo ni un instante, Lin Qiye cerró los ojos. Medusa era una criatura mitológica demasiado famosa, y él conocía bien su leyenda. Aunque no sabía cuánto de la habilidad de "convertir en piedra a quien la mirara" había heredado aquella representante de Medusa, era mejor actuar con prudencia. Mientras evitara el contacto visual...ella no podría hacerle nada. Para la mayoría de las personas, luchar con los ojos cerrados sería una desventaja enorme. Pero para Lin Qiye no representaba ningún problema. Con su \[Dominio Divino Mortal\], hacía tiempo que había dejado de depender de la vista para percibir el mundo. La Mujer Serpiente se quedó sin palabras. Al ver que una de sus habilidades más emblemáticas había sido neutralizada tan fácilmente, su expresión se volvió feroz. Las serpientes negras formadas por su cabello comenzaron a silbar violentamente mientras se lanzaban contra Lin Qiye. Lin Qiye bloqueó el ataque de los colmillos de serpiente y retrocedió con rapidez. Las serpientes, al salir del alcance de la mujer, crecieron de manera explosiva. Cada una alcanzó el grosor de un barril de agua y con un simple roce...partían los árboles cercanos por la mitad. Frente a aquella marea de pitones negras gigantes, Lin Qiye se movía como una hoja arrastrada por el viento, esquivaba cada mordida por un margen mínimo. En apenas unos segundos ya se había retirado decenas de metros. Su expresión se volvió cada vez más seria. Las habilidades de la Mujer Serpiente eran demasiado extrañas y variadas: Teletransportación casi instantánea, ojos petrificadores, los misteriosos colmillos de serpiente y aquellas enormes pitones negras nacidas de su cabello. Por suerte...su nivel de poder no era demasiado alto. Por la intensidad de su energía espiritual, parecía encontrarse en el mismo nivel que él: Chuan Pero entonces surgía una pregunta. Si ambos estaban en el mismo nivel...¿por qué su Dominio Prohibido cubría una zona tan enorme? Normalmente, el tamaño de un dominio estaba relacionado con la fuerza de su usuario. Cuanto más poderoso era alguien, más concentrado y refinado se volvía su dominio. Después de alcanzar el reino Chí, el alcance del \[Dominio Divino Mortal\] de Lin Qiye era de cien metros. Mientras que el \[Dominio Divino Oscuro\] apenas alcanzaba cincuenta metros. Sin embargo...el dominio de la Mujer Serpiente cubría toda una calle, era al menos más de trescientos metros. ¿Qué clase de habilidad era aquella? Mientras reflexionaba sobre ello...la Mujer Serpiente desapareció nuevamente. Al instante siguiente apareció sobre un viejo muro. Impulsándose con ambas piernas, salió disparada hacia él como una flecha. ¡Ssshhh! La espada recta chocó con el colmillo de serpiente. Un chirrido metálico perforó el aire. Los ojos cerrados de Lin Qiye detellaban oscuridad aún más. Al mismo tiempo...un tronco caído se elevó del suelo y salió disparado contra la Mujer Serpiente. Las ramas puntiagudas parecían lanzas y golpearon a las serpientes de su cabello, desviando su trayectoria. En ese instante...Lin Qiye blandió su segunda espada. ¡Shing! El destello atravesó el aire. La Mujer Serpiente retorció su cuerpo como una serpiente acuática para esquivarlo, pero aun así…una gran parte de su cabello serpentino fue cortada. Los mechones cercenados cayeron al suelo. La Mujer Serpiente saltó hacia atrás y aterrizó sobre otro árbol. Su cuerpo se enroscó alrededor del tronco como una auténtica serpiente. Lin Qiye, quien mantenía los ojos cerrados, inclinó ligeramente la cabeza hacia el lugar donde ella había aparecido. Entonces...sonrió. Había comprendido lo que pasaba. —¡Buscas la muerte! La Mujer Serpiente acarició su cabello cortado. Su intención asesina aumentó violentamente. Giró los Colmillos de Serpiente entre sus dedos. Y desapareció otra vez. Justo en ese momento...Lin Qiye invirtió el agarre de su espada y apuñaló directamente detrás de él. Al instante siguiente...la Mujer Serpiente apareció exactamente frente a la punta de la espada. ¡Clang! Un sonido metálico resonó. Escamas de serpiente aparecieron sobre el pecho de la mujer, absorbieron gran parte del impacto. Pero la espada aún logró atravesarlas, la punta penetró ligeramente en su cuerpo. Las pupilas de la Mujer Serpiente se contrajeron. Sin perder tiempo, desapareció de nuevo y cuando reapareció, ya estaba sobre el tejado de una casa a varias decenas de metros. Sujetó la herida de su pecho. Y observó a Lin Qiye con rabia. —Tú... Lin Qiye avanzó lentamente aun con los ojos cerrados y con la espada en la mano. Bajo la tenue oscuridad de la noche. —Al principio pensé que esos extraños ojos de serpiente repartidos por la calle eran solo un adorno para intimidar, hasta que descubrí que eran el núcleo de tu poder. Levantó ligeramente la cabeza. —Los ojos de serpiente en el suelo, los de la nieve, los formados por las ramas de los árboles y los grabados en las grietas de los muros. Tu teletransportación no es libre, solo puedes aparecer donde existe uno de esos ojos. La expresión de la Mujer Serpiente cambió. Lin Qiye continuó: —Una vez comprendido eso...tu amenaza disminuye enormemente. Se detuvo bajo el edificio donde ella se encontraba y continuo con calma. —Supongo que tu Dominio Divino permite crear ojos de serpiente en cualquier lugar donde puedas justificarlos visualmente y después utilizarlos como puntos de teletransportación. Creando la ilusión de movimiento instantáneo, al menos, con tu nivel actual, eso es todo lo que puede hacer. Una ligera sonrisa apareció en su rostro. —Y ahora que conozco el secreto de tu teletransportación...con solo esas serpientes de cabello y tus mediocres habilidades de combate. Ya no eres rival para mí. Hizo una breve pausa. —Y en cuanto a tus ojos petrificadores... Lin Qiye abrió lentamente los ojos. Su ojo izquierdo ardía como un horno divino y su ojo derecho era tan oscuro como un abismo. La luz sagrada y la oscuridad coexistían en perfecto equilibrio. —Puedes intentarlo. Después de que nos miremos, veamos quién se convierte en piedra primero. Tú o yo. Sus dos ojos, uno brillante y otro oscuro, se encontraron con la mirada de la Mujer Serpiente. Los poderes divinos de tres dioses chocaron en el aire. ¡Paf! En un instante, la mente de la Mujer Serpiente se sintió desgarrada por esos dos poderes divinos. Escupió un chorro de sangre, su rostro pálido como el papel. —¡¡¡Aaaaaah!!! Se dobló de dolor, cubriéndose los ojos con las manos mientras gritaba. Dos hilos de lágrimas de sangre fluían entre sus dedos. Lin Qiye retiró lentamente su poder divino y miró su propio brazo. Algunas zonas de la piel se habían vuelto grises. Las tocó suavemente y no sentía nada. Estaban completamente entumecidas. Así que este es el poder de los ojos petrificadores... Era aterrador. Pero con el nivel actual de la Mujer Serpiente, petrificar completamente a alguien como él requería al menos diez segundos de contacto visual continuo. Y frente a sus poderes divinos...ella no podría resistir ni cinco. Aprovechando que la Mujer Serpiente estaba desorientada...la oscuridad alrededor de Lin Qiye se intensificó. Tocó el suelo con la punta de los pies y se elevó silenciosamente, como un fantasma, aterrizando sobre el tejado. La espada recta brilló como un rayo dirigiéndose directamente a su cuello. En ese momento, la Mujer Serpiente apenas podía mantenerse consciente. Vio el ataque acercarse, pero era demasiado tarde para reaccionar. Sus ojos estaban llenos de odio infinito. La espada estaba a punto de decapitarla. Entonces... ¡Clang! Una lanza plateada apareció de repente, bloqueando el golpe de Lin Qiye. Lin Qiye frunció el ceño y miró hacia adelante. Frente a él había aparecido un hombre de unos treinta años. El hombre con un simple movimiento de la lanza...lo obligó a retroceder varios pasos. La sangre se agitó dentro de su cuerpo y un hilo de sangre descendió por la comisura de sus labios. El hombre se colocó delante de la Mujer Serpiente. Llevaba una larga lanza a la espalda. Su expresión era tranquila, incluso educada. —Hola. —Su voz sonó serena. —Soy Han Shaoyun, el Decimotercer Asiento de los Creyentes.
Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela)

Continúa leyendo

Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela)

Capítulo 138

Siguiente Capítulo ›

Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 137

Estás leyendo el capítulo 137 de Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela), un novela. I Was Learning To Kill Gods in a Mental Hospital (Slay The Gods) ¿Alguna vez has pensado que bajo la ciudad de neón acechan monstruos de la mitología antigua? ¿Alguna vez has pensado que sobre la luna que está por… Este capítulo tiene publicado el 26 de julio de 2026, Traducido por el grupo Spice121U. Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) tiene 158 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.