arrow_back

Leer Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 134 online gratis en español

🏴 Grupo: Spice121U✍️ Traducción: Spice121U
Campamento de entrenamiento. La mitad del campamento que había sido destruida por los misiles ya había sido reconstruida. Incluso los letreros de señalización habían sido pintados de nuevo. De no ser por las marcas de quemaduras que aún permanecían en algunos edificios, nadie creería que allí había ocurrido un desastre de semejante magnitud. El comedor, ahora vacío de reclutas, solo albergaba a unas cuantas decenas de instructores que almorzaban tranquilamente alrededor de una larga mesa. —Hay que admitirlo... desde que los reclutas se fueron, la vida se ha vuelto un poco aburrida —suspiró uno de los instructores. —¿Extrañas no tener a quién gritarle? —Jajaja... dicho así, pues... un poco. —Por cierto, hace días que no veo a Han Li. ¿Dónde se metió ese tipo? —Ni idea. No solo él. Varios instructores desaparecieron del campamento. Dijeron que estaban cumpliendo una misión secreta. —¿Una misión secreta? —preguntó otro instructor levantando una ceja—. ¿Tendrá algo que ver con el ataque enemigo de hace un tiempo? —No lo sé, pero últimamente el ambiente en el campamento se siente raro... —¿Raro cómo? —No sabría explicarlo... simplemente siento que hay una especie de presión constante. —Bah, solo te estás imaginando cosas. Mientras los instructores conversaban animadamente y estaban a punto de terminar de comer, dos figuras entraron al comedor. Al ver al primero de ellos, todos se pusieron inmediatamente de pie y saludaron militarmente. —¡Jefe! —¡Buenos días, jefe! Yuan Gang avanzó con expresión impasible, caminó lentamente hasta quedar frente a ellos. Entonces fijó la mirada en uno de los instructores. Una presión indescriptible comenzó a emanar de su cuerpo. Detrás de él, el instructor Hong sostenía varias carpetas de documentos con una expresión completamente serena. Bajo aquella mirada, el rostro del instructor señalado palideció de inmediato. Sus labios se movían y el brazo con el que mantenía el saludo militar comenzó a temblar ligeramente. Los demás instructores también percibieron que algo iba mal. Todo el comedor quedó en silencio. Ni siquiera se oía una respiración. Yuan Gang abrió lentamente la boca. —¿Por qué? El instructor tragó saliva y respondió con voz ronca: —Jefe... ¿Qué quiere decir con eso? Yuan Gang habló con calma. —Li Yaoguang, te alistaste en el ejército en 1989. Todavía te recuerdo, cuando yo era capitán, tú eras uno de mis soldados. —Jefe... —¿Por qué? El cuerpo de Li Yaoguang comenzó a temblar violentamente. Bajó lentamente la cabeza sin una gota de sangre en su rostro. Entonces el instructor Hong abrió la carpeta y comenzó a leer. —Li Yaoguang, el 14 de noviembre, a las 9:42 de la noche, las cámaras de seguridad de la puerta sureste registraron que abandonaste el campamento de forma clandestina. ¿Adónde ibas? \>El 26 de noviembre, durante la tercera salida de los reclutas para el entrenamiento extremo, desapareciste de las cámaras durante dos horas. ¿Dónde estuviste durante ese tiempo? \>El 7 de diciembre, la cuenta bancaria de tus padres recibió dos transferencias procedentes de una fuente desconocida. Una por dos millones y otra por tres millones. ¿De dónde salió ese dinero? \>El día del ataque al campamento utilizaste tu teléfono satelital para enviar dos mensajes cifrados. Treinta segundos después, aparecieron otros tres millones en tu cuenta bancaria. Y tú... —¡¡¡Basta, no diga nada más!!! Li Yaoguang gritó de repente, parecía que toda su fuerza se hubiera esfumado. Su rostro estaba tan blanco como el papel. Se cubrió la cara con ambas manos y rompió a llorar. —¡Yo no quería hacerlo...! ¡De verdad no quería...! Ellos capturaron a mis padres... Yo... Yuan Gang lo observó en silencio durante un momento. Después apartó la mirada. —No hace falta que me expliques nada a mi. Cuando el Tribunal de los Guardianes Nocturnos en Shangjiing emita el juicio, tendrás oportunidad de hablar. Hizo una breve pausa. —Si no ocurre ningún imprevisto...Pasarás el resto de tu vida en la penitenciaria. Mientras todos seguían conmocionados, Yuan Gang volvió a pronunciar dos nombres. —Wang Gui, Wu Ruotong. Los dos instructores se estremecieron al oír sus nombres, sus rostros cambiaron inmediatamente. Yuan Gang soltó una risa fría. —Qué sorpresa...Jamás imaginé que un simple campamento de entrenamiento para reclutas hubiera sido infiltrado por tres agentes secretos de la Culto de los Dioses Antiguos realmente, en verdad invirtieron mucho en esto. Los demás instructores miraron incrédulos a Wang Gui y Wu Ruotong. Los dos intercambiaron una rápida mirada y al instante siguiente... ¡Atacaron! ¡Whoosh! Dos dagas aparecieron en sus manos , y se lanzaron contra Yuan Gang como rayos, apuntando directamente a su garganta. Su velocidad era aterradora, tan rápida que ninguno de los demás instructores tuvo tiempo de reaccionar. Tan rápida que en el aire solo quedaron sus imágenes residuales. Yuan Gang soltó un resoplido frío. Una onda dorada estalló desde su cuerpo y como si dos enormes martillos invisibles los golpearan de frente... ¡¡BOOM!! Los cuerpos de Wang Gui y Wu Ruotong salieron volando. Sus cuerpos atravesaron varias mesas y sillas antes de caer pesadamente al suelo. Los platos y cubiertos salieron volando con estrépito. Ambos intentaron levantarse. Apenas lo lograron, escupieron una gran bocanada de sangre. Yuan Gang caminó lentamente hacia ellos con las manos detrás de la espalda, su expresión permanecía indiferente, pero sus ojos eran tan fríos como un lago helado. Wang Gui consiguió incorporarse con dificultad. Sin embargo... Lejos de mostrar desesperación... Una sonrisa de locura apareció en su rostro. —Je... je... —Yuan Gang...El señor \[Yì Yǔ\] pidió que te entregáramos un regalo... Las comisuras de los labios de Wang Gui y Wu Ruotong se elevaron al mismo tiempo en una sonrisa aterradora. Al segundo siguiente... Sus cuerpos comenzaron a inflarse como globos y una extraña luz roja brotó desde el interior de sus cuerpos. Yuan Gang frunció el ceño y pisó con fuerza el suelo. Una inmensa onda dorada se expandió instantáneamente. La energía tomó forma sólida y se convirtió en una enorme campana dorada que encerró completamente a ambos hombres. Los aisló del mundo exterior. ¡¡BOOM!! Los dos cuerpos explotaron violentamente en un resplandor rojo. La carne y sangre salpicaron el interior de la campana dorada. La onda de choque roja golpeó una y otra vez las paredes de aquella barrera, pero fue incapaz de romperla. Finalmente, toda la energía se liberó únicamente hacia arriba y hacia abajo, donde la explosión abrió un profundo cráter circular en el suelo. Cuando la luz roja desapareció, Yuan Gang hizo un gesto con la mano y la campana dorada se desvaneció. Restos de carne destrozada comenzaron a deslizarse lentamente por las paredes del enorme agujero, dejando un hedor insoportable inundó el comedor. Los rostros de todos los instructores cambiaron por completo. El instructor Hong contempló la escena con el ceño fruncido. —¿Yì Yǔ...? Así que esto fue un lavado de cerebro...¿Cuándo hicieron esto los demonios de ese culto? Yuan Gang observó en silencio el montón de carne y sangre en el suelo, en sus ojos comenzó a crecer una ira incontenible. Su pecho subía y bajaba con fuerza. Luego se dio la vuelta y caminó hacia la salida del comedor, sintiendo en sus pupilas como comenzaban a teñirse de un tenue color dorado. Una presión aterradora brotó de su cuerpo, tan intensa que resultaba difícil respirar. —Esta farsa ya ha durado demasiado...Es hora de ponerle fin. Salió del comedor y caminó hacia la puerta principal del campamento. Aunque sus pasos no eran especialmente rápidos, tras de él quedaban imágenes residuales suspendidas en el aire. Un instante después... La figura de Yuan Gang desapareció por completo de la vista de todos. El instructor Hong observó en silencio la dirección en la que había partido y murmuró para sí: —El jefe...Está realmente enfadado.
Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela)

Continúa leyendo

Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela)

Capítulo 135

Siguiente Capítulo ›

Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 134

Estás leyendo el capítulo 134 de Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela), un novela. I Was Learning To Kill Gods in a Mental Hospital (Slay The Gods) ¿Alguna vez has pensado que bajo la ciudad de neón acechan monstruos de la mitología antigua? ¿Alguna vez has pensado que sobre la luna que está por… Este capítulo tiene publicado el 24 de julio de 2026, Traducido por el grupo Spice121U. Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) tiene 158 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.