Leer Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 104 online gratis en español
🏴 Grupo: Spice121U✍️ Traducción: Spice121U
Hoy no había entrenamiento matutino, así que el tiempo pasaba tranquilamente. Lin Qiye no tenía prisa; se queda un rato más en el baño medicinal, luego se cambia de ropa y se dirige a la cafetería.
Cao Yuan tenía razón. Hoy la comida del comedor finalmente no era el desagradable pan blanco con carne cruda, sino un desayuno delicioso: leche de soya, palitos de masa frita, youtiao al vapor, pan y gachas de arroz blancas.
En ese momento la cafetería estaba llena de reclutas. Después de esa pesadilla de entrenamiento extremo, todos están hambrientos y devoraban como fantasmas famélicos.
Lin Qiye miraba a Bai Li Pangpang, que ya se había comido dos bollos al vapor, y la comisura de su boca se contrajo ligeramente.
—Qiye, este bollo está realmente dulce. No sé si ese viejo Sun finalmente tuvo un arranque de conciencia… ¿Quieres uno? —dijo Bai Li con la boca llena de comida, extendiendo el bollo hacia Lin Qiye.
Lin Qiye no lo rechazo. Tomo el bollo y con su vaso de leche de soya, comenzó a comer tranquilamente.
—Por cierto, Qiye… ¿Cómo saliste anoche de la montaña? —pregunta Bai Li Pangpang—. ¿Te desmayaste o te dispararon?
Como Lin Qiye tardó demasiado en salir de la montaña la noche anterior, la mayoría de los reclutas ya habían sido llevados de vuelta al campamento, así que casi nadie sabe lo que pasó.
—Caminando —respondió Lin Qiye con calma.
Bai Li Pangpang se quedó congelado un momento, intentando procesar lo que significa esa respuesta. Luego abrió los ojos con sorpresa.
—¿Quieres decir… que de verdad atravesaste toda la montaña Jinnan?
—Ajá.
—…¿Qué clase de bicho raro eres?
…
—No puedo creer que realmente lo lograras —dice Cao Yuan, acercándose desde la mesa de al lado. Dejo un gran bollo de carne en el plato de Lin Qiye y se sentó —. Menos mal que no nos hiciste quedar mal a nosotros, los herejes.
Bai Li Pangpang se rascó la cabeza, confundido.
—Espera… dices “nosotros los herejes”. Aparte de ustedes dos, ¿Quién más?
Lin Qiye y Cao Yuan lo miraron al mismo tiempo.
Bai Li Pangpang: …
—Yo solo soy un chico normal…
—Mejor cállate —dijo Cao Yuan.
—Vale…
Lin Qiye, satisfecho termino de comer, dejo el tazón sobre la mesa y miro el reloj en la pared.
—Sigan comiendo. Tengo algo que hacer.
Dicho esto, se giró y salió del comedor.
Bai Li Pangpang arqueó las cejas y empujó a Cao Yuan.
—Tú, a qué crees que va hoy con tanto misterio?.
—Quien sabe —responde Cao Yuan sin expresión—. Pero seguro no es para ver a una amante secreta.
—¿Por qué?
—Con su personalidad, ¿te parece posible?
—…Tienes razón.
…
Después de salir de la cafetería, Lin Qiye fue directamente a la oficina de los instructores.
—¡Reporte!
—Adelante.
Cuando entro, el Instructor Hong lo miro y de repente sintió un poco de dolor de cabeza.
—Oye, chico… ¿no eres demasiado diligente? Te mandé aquí anoche y ya estás aquí tan temprano.
—Simple coincidencia. Tenía tiempo —dijo Lin Qiye encogiéndose de hombros.
—Siéntate.
El Instructor Hong se levantó y saco un sobre y una pequeña caja negra de un gabinete y los coloco frente a Lin Qiye.
—Ayer el líder de Mascara ya nos explicó todo. Aunque tus condiciones eran un poco excesivas… podemos aceptarlas. Aquí hay una tarjeta bancaria con 500,000 yuanes. El PIN está escrito adentro. Puedes retirarlo en cualquier banco.
Luego señala la caja.
—Y aquí… una recompensa con un objeto prohibido.
El Instructor Hong suspiro y volvió a sentarse en su silla, comentando con admiración.
—De verdad eres increíble, chico. No mucha gente logra sacarle dinero al Jefe Yuan.
Lin Qiye se sorprende.
—¿Todo esto lo puso el Instructor Yuan de su bolsillo?
—Sí —dice Hong, reclinándose en la silla—. La idea de que el equipo Máscara luchara contra ustedes fue del jefe. No esperaba que perdieran… así que decidió cumplir personalmente con tus condiciones. Incluso intentamos ayudarlo a pagar parte, pero no quiso.
Lin Qiye miro el sobre y la caja en silencio durante un momento… y luego empujo el sobre de regreso.
—Olvídalo, no lo quiero.
El Instructor Hong se quedó desconcertado.
—¿No era esto lo que pediste? ¿Ahora no lo quieres?
—No.
—En realidad no necesitas hacer eso. Nuestro jefe es el subcomandante de los Guardianes Nocturnos en Beijing. ¿Crees que realmente le faltan 500,000 yuanes?
—No es cuestión de que le falten o no—dijo Lin Qiye con calma—. No acepto dinero de militares.
El Instructor Hong lo miro sorprendido.
—Piénsalo bien. Si no lo tomas ahora, no te lo ofrecerán otra vez.
—No lo quiero.
—De acuerdo… —dijo Hong asintiendo, guardo el sobre y luego extendio la mano para recoger la caja…
¡Snap!
Lin Qiye estiró el brazo y sujetó la caja.
—Esto es mío —dijo Lin Qiye, mirando fijamente a los ojos del Instructor Hong, con seriedad.
—... ¿No has dicho que no querías nada? —sonrió el Instructor Hong con picardía.
—El dinero no lo quiero. Pero esto me es muy útil.
—Je, je, era broma —el Instructor Hong soltó la mano y se rió—. No sabes la cara de dolor que puso el jefe cuando sacó esto
—¿Qué es?
—Ábrelo.
Lin Qiye abrió la caja. Dentro había un pequeño cristal azul en forma de diamante, del tamaño de una uña. Sin embargo, su superficie irradiaba una tenue energía espiritual. Se notaba a simple vista que no era un objeto común.
—Esto es…
—Corazón Azul —explico el Instructor Hong—. Es un objeto prohibido encontrado hace más de veinte años en el Mar de China Oriental. Dentro de un radio de un metro activa siempre la \[Secuencia 278: Guardián Azul\], capaz de resistir la mayoría de los ataques mentales. Claro, tiene un límite. Si el atacante tiene un poder mental mayor que el tuyo, solo reducirá el daño.
Los ojos de Lin Qiye se iluminan.
Aunque tiene dos secuencias diferentes dentro de él, ninguno está especializado en defensa mental. Si alguien lo ataca con habilidades psíquicas, tendría que usar directamente el poder del Serafín, lo cual consume mucha energía y está más orientado al ataque que a la defensa.
El Corazón Azul compensaba perfectamente esa debilidad.
—Buen objeto —dice Lin Qiye.
—Si lo sacó el jefe de su bolsillo, claro que es bueno —respondio el instructor Hong—. Busca un cordón o cadena y llévalo contigo. Mientras el enemigo esté por debajo del nivel Chuān , te protegerá perfectamente.
Lin Qiye guardo solemnemente el cristal, con demasiado cuidado.
—Agradece de mi parte al Instructor Yuan.
—Deja esa formalidad —dijo el instructor Hong agitando la mano—. Vete. El entrenamiento está por empezar.
Lin Qiye se despidió brevemente del Instructor Hong y salió apresuradamente de la oficina.
Nada más irse, la figura de Yuan Gang apareció como por arte de magia en la oficina. Miró el sobre sobre la mesa y esbozó una leve sonrisa.
—Jefe, ¿qué le parece? —el Instructor Hong no se sorprendió en absoluto de la aparición de Yuan Gang.
—Muy bien. En realidad, aunque el líder de Mascara no hubiera llegado a un acuerdo con él, yo habría intentado darle Corazón Azul de todas formas. Al fin y al cabo, es el Agente de Serafín. No podemos dejar que muera demasiado pronto.
Yuan Gang levantó la vista hacia la dirección por la que se había ido Lin Qiye.
—¿Y ahora?
—Ahora, creo que realmente merece este gran regalo que le he hecho.

Continúa leyendo
Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela)
Capítulo 105
Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) Capítulo 104
Estás leyendo el capítulo 104 de Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela), un novela. I Was Learning To Kill Gods in a Mental Hospital (Slay The Gods) ¿Alguna vez has pensado que bajo la ciudad de neón acechan monstruos de la mitología antigua? ¿Alguna vez has pensado que sobre la luna que está por… Este capítulo tiene publicado el 26 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Spice121U. Aprendiendo a Matar Dioses en un Hospital Psiquiátrico (Novela) tiene 158 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.