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Leer Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 919 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Al ver la herida sangrante, tomó una toalla limpia y la sumergió en un cubo de agua tibia con un movimiento natural, como si nunca antes hubiera curado una herida. Luego, con la toalla mojada, limpió la sangre alrededor de la herida y aplicó la medicina con destreza. Después, desenrolló un nuevo rollo de venda y comenzó a vendar la herida. Las heridas de Qing Shui habían sanado casi por completo, pero la superficie aún presentaba cicatrices y sangre palpitante. La herida cicatrizaba desde el interior hacia la piel. Tardaría un poco más en cerrarse por completo. El Loto del Aura del Buda Dorado era de naturaleza milagrosa, pero incluso los milagros tardan en manifestarse, aunque su efecto sea breve. Qing Shui observó a la mujer que le vendaba la herida con la cabeza gacha. Era una mujer de una belleza admirable, y él se sentía muy cercano a ella, no en un sentido de distancia, sino espiritualmente. No se sentía así por el simple hecho de que le curara la herida, sino por el esfuerzo que había demostrado a lo largo de su relación desde que se conocieron. A veces, bastaban gestos sencillos para conmovernos. “Señorita, voy a descansar. Usted también debería descansar temprano” dijo Qing Shui mientras se vestía con naturalidad. De todos modos, ella tenía que regresar y él había planeado ir al Reino del Inmortal de Jade Violeta para recuperarse mientras tanto, pues temía que los dos viejos demonios volvieran a por él tarde o temprano. Aun así, tardarían unos días o posiblemente unas semanas en regresar. “Que descanses bien. Ten cuidado con tus heridas. Te llamaré cuando la cena esté lista” dijo Mu Qing en voz baja, mientras observaba la expresión aletargada en el rostro de Qing Shui. Él asintió y salió del edificio. Mu Qing lo miró alejarse con una sensación indescriptible, sin saber qué pensar de la situación. Qing Shui regresó al edificio de enfrente del de ella, cerró las puertas y se encerró en su habitación antes de entrar en el Reino del Inmortal de Jade Violeta. Durante los días siguientes dentro del reino, tenía la intención de recuperarse lenta y tranquilamente, perfeccionando sus habilidades para pasar el tiempo. Al entrar en el Reino del Inmortal de Jade Violeta, lo primero que vio fueron la piedra violeta y el Sable Dorado de la Prisión Celestial que había arrojado allí antes. Qing Shui se acercó a los objetos y se sentó en el suelo. Sostuvo el sable gigante entre sus manos y, tras un breve análisis, determinó que los materiales con los que había sido forjado eran de alta calidad. Un arma de calidad superior era, por naturaleza, poderosa, lo que explicaba por qué el sable había podido destrozar su Escudo Divino de Oro Violeta con tanta facilidad. El Escudo Divino de Oro Violeta era una reliquia ancestral, y ahora ya no existía. Qing Shui creía que el Escudo Divino de Oro Violeta era irrompible, pero parecía estar equivocado. Le costaba creer que el escudo se hubiera hecho añicos; la realidad le resultaba difícil de asimilar. ¡Qing Shui aplicó rápidamente la Técnica de la Visión Celestial en el sable! Sable de la Prisión Celestial: Arma forjada a partir de meteoritos extraterrestres con la capacidad de triplicar el poder del usuario. ¡Un arma magnífica, sin duda! Qing Shui contempló el sable gigante durante un buen rato antes de suspirar profundamente. El Dios del Trueno solo podía duplicar su poder como máximo, y se consideraba su arma más poderosa hasta la fecha. Por desgracia, el Sable de la Prisión Celestial no era adecuado para él, al menos no para Qing Shui. No cualquiera podía usar el Sable de la Prisión Celestial, capaz de aumentar el poder del usuario hasta cuadruplicarlo instantáneamente. Era necesario dominar el sable a cierto nivel y tener una compatibilidad perfecta con él antes de usarlo en combate… Al igual que con el Bastón con Cabeza de Dragón y el simple palo que había obtenido en la Montaña de las Flores, Qing Shui solo podía analizar estas armas, pero no usarlas como armas principales. Sin embargo, podía utilizarlas de otra manera: desmantelarlas y usar sus componentes para forjar sus propias armas. El Sable de la Prisión Celestial fue forjado con meteoritos, pero para Qing Shui, el material del arma en sí no tenía nada de especial, como cualquier otro meteorito que hubiera visto. A menos que pensara regalárselo a alguien, Qing Shui podría fundir el arma y usarla para forjar nuevo equipo o templarla con otros artefactos. Qing Shui volvió a examinar el Sable de la Prisión Celestial, pero finalmente decidió dejarlo a un lado por el momento, ya que no tenía la capacidad de fundirlo para convertirlo en materiales de forja. De todos modos, sería una lástima tener que fundir un arma tan poderosa para obtener materiales de forja. Después, recogió la cálida piedra violeta, del tamaño de un adoquín. Este material era el residuo que había quedado del Escudo Divino de Oro Violeta al hacerse añicos. Era la primera vez que sentía realmente la piedra al sostenerla en la mano. Sin embargo, no estaba del todo seguro de por qué habría una piedra dentro del Escudo Divino de Oro Violeta. ¿Podría haber más secretos que aún no había descubierto sobre el escudo? La piedra no era exactamente redonda, pero tampoco ovalada. Tenía más bien la forma de una calabaza, aunque se estrechaba gradualmente en los extremos. Era de un violeta puro, muy parecido al color de la Campana Sacudealmas. ¿Qué era esto? Qing Shui quedó desconcertado por un momento, pero continuó utilizando su Técnica de Visión Celestial para observar más de cerca. ¡Piedra estrella violeta! Era una piedra que no reconocía en absoluto. Por suerte, había una descripción, así que siguió leyendo. Piedra Estrella Violeta: Una piedra milagrosa legendaria, una de las más valiosas del mundo. Posee la capacidad de permitir a los herreros alcanzar un nuevo nivel en el arte de la forja al incorporarla a los materiales durante el proceso. La mano de Qing Shui temblaba al sostener la valiosa piedra. Ignoraba la existencia de tales piedras. Aquello era, en esencia, una bendición que solucionaba su problema… Siguió leyendo las palabras que acompañaban la descripción, las cuales explicaban la similitud entre el avance en el Arte de la Forja y el avance en el poder. En cierto nivel de avance, es necesario poseer un objeto único o especial para impulsar el progreso al siguiente nivel. Esta Piedra Estrella Violeta era uno de los objetos más valiosos que existían en el mundo, ya que, gracias a su energía milagrosa, permitía a los herreros avanzar al siguiente nivel durante el proceso de forja. Los herreros podrían comprender la clave crucial para alcanzar el siguiente nivel, elevando así su nivel de forja a otro nivel. Qing Shui recordó que su Arte Ancestral de la Forja llevaba mucho tiempo estancado en el nivel Cuádruple, sin poder avanzar. Finalmente comprendió que el Arte Ancestral de la Forja también requería una fuerza externa para superar el siguiente nivel, al igual que su propio avance de poder. Al mismo tiempo, se preguntaba si sería posible un avance en ausencia de dicha fuerza externa. Sin embargo, no deseaba poner a prueba su teoría, ya que poseía una Piedra Estelar Violeta. Intuía que ese avance sería crucial para él y la batalla que se avecinaba, pues aún debía derrotar a dos poderosos cultivadores de la Secta Prisión Celestial. Qing Shui dejó a un lado la preciosa Piedra Estrella Violeta por el momento. Aún no estaba listo para forjar debido a su estado; su cuerpo necesitaba descansar y recuperarse. En ese instante, Qing Shui finalmente se sintió aliviado tras un breve momento de tristeza. Aunque la herida no había cicatrizado del todo, aún podía realizar prácticas de cultivo sencillas, como el Puño Taichi. Sin embargo, el Primer Golpe de Espalda era demasiado extremo para su estado actual. El Loto del Aura del Buda Dorado seguía activo, y se había recuperado parcialmente en tan solo un día y medio. En tres días, estaría recuperado para casi todo. De tres a cinco días de recuperación eran suficientes. Qing Shui yacía en el suelo, recordando sus experiencias en la forja. Tras incontables refinamientos, templados, fundiciones y forjas de artefactos y materiales, había alcanzado un nivel de maestría impresionante. Aun así, el Arte de la Forja Cuádruple seguía siendo formidable. Con tanto tiempo por delante, Qing Shui decidió entrenar sus técnicas de puño durante los próximos días. Después entraría en el Reino del Inmortal de Jade Violeta para echar un vistazo. Ver a las bestias demoníacas vagando por los terrenos del reino le produjo una abrumadora sensación de logro y satisfacción. Todo dentro del Reino del Inmortal de Jade Violeta le pertenecía; aquello era su esencia, y las bestias demoníacas, sus brazos y piernas. Qing Shui pasaba el tiempo tranquilamente bebiendo vino y degustando exquisita comida. Gozaba de bastante libertad durante su estancia en el Reino del Inmortal de Jade Violeta. Cuando no tenía nada que hacer, se dedicaba a contemplar los Retratos de Belleza que había coleccionado. Desafortunadamente, no podía adentrarse en el sueño entre el mar de flores con la libertad que deseaba y, hasta el día de hoy, sigue sin comprender en qué consistía aquel fenómeno. Al igual que con Di Chen, Di Qing y la mujer del ataúd de cristal, siempre se veía inmerso inconscientemente en ese mismo estado onírico. Pero tras intentar mirar de nuevo el retrato de Di Chen, no pudo entrar en el sueño entre el mar de flores como la primera vez. Lo mismo les ocurrió a Canghai Mingyue y Wenren Wu-shuang. Inicialmente, quiso comunicarse con sus esposas en casa mediante este método, pero parecía imposible. Y así, transcurrieron cinco días. Qing Shui ya había comenzado su entrenamiento de cultivo al tercer día, tras sentirse algo mejor. Dos días después, su poder se había restablecido por completo y su fuerza había vuelto a su máximo nivel. A pesar de su recuperación, aún no había comenzado a forjar con la Piedra Estrella Violeta. En ese momento, Qing Shui parecía estar preocupado. La piedra debía insertarse en un objeto durante el proceso de forja, pero lo que le tenía el ceño fruncido era la elección del arma para templarla: la Espada del Dios del Trueno o la Espada de la Osa Mayor. La Espada de la Osa Mayor podía usarse para desatar la técnica de la Espada de la Sexta Ola, mientras que la Espada del Dios del Trueno podía usarse para asestar un golpe mortal a sus oponentes. En ese momento estaba algo indeciso, ya que cualquier arma que decidiera refinar con la Piedra Estelar Violeta alcanzaría un nivel superior, lo que le reportaría mayores beneficios. En cualquier caso, obtendría una ventaja considerable si el arma se volvía más fuerte y poderosa. Tras meditarlo durante un tiempo, finalmente decidió templar al Dios del Trueno. Qing Shui empleó materiales de buena calidad del Reino del Inmortal de Jade Violeta para perfeccionar su técnica de forja antes de comenzar el proceso de templado del Dios del Trueno. Su intención era templar el Dios del Trueno mediante enfriamiento rápido, eliminando así las impurezas del arma y evitando interferencias innecesarias en el proceso posterior. En ese momento, se encontraba eufórico tras haber colocado la Piedra Estelar Violeta junto al Dios del Trueno. Comenzó a usar las Llamas Primigenias y a refinar el arma y la piedra fundiéndolas. La Piedra Estelar Violeta se fundía ligeramente, pero solo por un instante. Después, tomó una pequeña porción de la piedra fundida y la añadió al Dios del Trueno gota a gota. Todo aquello parecía tedioso y lento, pues la piedra tardaría mucho tiempo en fundirse por completo. Los herreros comunes no podrían fundir la Piedra Estrella Violeta sin un fuego especial que descompusiera su composición. El poder de Qing Shui aún era suficiente para fundir la Piedra Estrella Violeta, aunque con un esfuerzo tremendamente agotador. El proceso de fundición también demostró la resistencia de Qing Shui al usar las Llamas Primordiales, que empleó continuamente durante tres días, hasta que la piedra se fundió por completo. Cuando el Dios del Trueno se fusionó con la Piedra Estelar Violeta licuada, Qing Shui se sintió sumamente nervioso y su corazón se aceleró desmesuradamente. Temía que algo saliera mal durante la fusión, que su Dios del Trueno se descontrolara, lo que podría impedirle romper la piedra o, peor aún, destruirlo por completo… En tales circunstancias, al fusionar materiales para crear un arma poderosa, la paranoia era normal. La piedra licuada envolvió lentamente al Dios del Trueno mientras se fusionaba con el arma. Qing Shui expandió su percepción espiritual para captar cualquier cambio durante la fusión. En ese instante, creyó ver la silueta de un viejo herrero forjando el arma, y cada golpe del martillo se hizo claramente visible en su consciencia. La fuerza y la potencia infundidas en cada golpe de martillo, la forma. Todo era nítido y definido dentro de su mar de consciencia. La imagen del golpe del martillo se grabó nítidamente en su mente y Qing Shui comenzó a seguir el movimiento del golpe inconscientemente, casi una copia exacta de los movimientos del viejo herrero. Con su sentido espiritual en estado activo y su memoria prodigiosa, Qing Shui aprendió las formas con extraordinaria rapidez. Podría decirse que había heredado la técnica del herrero gracias a la extraordinaria capacidad de su sentido espiritual. El proceso de forja del viejo herrero era un procedimiento meticuloso, pero Qing Shui lo disfrutaba como una esponja que absorbe agua a una velocidad vertiginosa. Absorbía cada pizca de conocimiento con avidez, sin dejar nada atrás. El proceso de forja en su consciencia estaba a punto de concluir. Casi lo había terminado con los ojos cerrados, con cada golpe de martillo impactando con precisión sobre el Dios del Trueno. Qing Shui estaba usando otro Dios del Trueno; actualmente poseía dos. Cuando el último golpe de martillo impactó contra el Dios del Trueno, un destello de luz multicolor surgió del martillo al levantarlo, obligando a Qing Shui a abrir los ojos de inmediato. El martillo se detuvo en el aire mientras él contemplaba exultante al recién formado Dios del Trueno. El antiguo arte de la forja había logrado un avance significativo hacia el pentacolor, como lo demuestra el brillo de la luz de cinco colores emitida por el martillo. El Dios del Trueno era de color violeta, con un sutil halo del mismo color que envolvía el arma. El fuerte aura y el misterioso poder del Dios del Trueno aceleraron el corazón de Qing Shui, quien tembló de emoción. Actualmente, el Dios del Trueno parecía tener una fuerza más destructiva que antes. Tan solo con ver el arma, se podía intuir que el Dios del Trueno actual era más fuerte y formidable. Su aura, por sí sola, bastaba para infundir terror. No pudo deducir mucho a simple vista, así que rápidamente activó su Técnica de Visión Celestial para analizar el arma. ¡Dios del Trueno de la Estrella Violeta! “¡Vaya, hasta el nombre ha cambiado!” El arma podía triplicar el poder del usuario y aumentar su velocidad de ataque en un 10%. Habilidad adicional: Diez Mil Grandes Rayos. Diez Mil Grandes Rayos: Habilidad para paralizar a los oponentes durante un corto período de tiempo.
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Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 919

Estás leyendo el capítulo 919 de Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela), un novela. Un guerrero humano que cultiva la Antigua Técnica de Fortalecimiento ha trascendido las dimensiones y ha llegado a Kyushu. Junto a doce deslumbrantes bellezas de aspecto inigualable en su generación, ¿será capaz de… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) tiene 942 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.