Leer Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 366 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Qing Shui salió tranquilamente de la habitación privada y subió lentamente los escalones de piedra. Que Qing He lograra acceder a Xiantian dependería de su suerte. Qing Shui esperaba el resultado con gran expectación.
Muchos miembros del clan Qing miraban a Qing Shui con ojos esperanzados cuando salió de la habitación privada, especialmente Qing Jiang y el anciano Qing Luo, que habían venido a Ciudad Cien Millas solo para esto.
Nadie sabía cómo el anciano Qing Luo estaba al tanto de que su hijo posiblemente tuviera el potencial para entrar en el reino Xiantian. Viajó sin descanso hasta Ciudad de las Cien Millas en cuanto lo supo. Después de todo, entrar en el reino Xiantian era el sueño de su vida. Lo había intentado durante toda su vida, pero nunca lo había logrado. Desde entonces, había depositado todas sus esperanzas en sus dos hijos. Esta fue también la razón por la que se negó a que consumieran la Píldora Divina Paralizante durante aquella terrible situación.
El mayor deseo del anciano era que alguien del Clan Qing alcanzara el reino y se convirtiera en un Guerrero Marcial Xiantian. No solo un Guerrero Marcial Xiantian, sino un guerrero capaz de dominar el Arte del Loto Azul hasta alcanzar la novena etapa de manifestación del Loto.
Era una lástima que el Arte del Loto Azul del Clan Qing estuviera incompleto, pues así sería muy difícil siquiera alcanzar el nivel Xiantian. Por eso el deseo del anciano era trascender dicho nivel. Si se lograba, Ciudad de los Cien Kilómetros se convertiría en la ciudad más poderosa que jamás haya existido.
La capacidad de cada persona depende de sus propios horizontes. Los horizontes de Qing Luo eran la Ciudad de las Cien Millas. Su mayor anhelo siempre había sido que la Ciudad de las Cien Millas prosperara. Además, había sido el Comandante Marcial de la Cima durante años. Había sido una figura de autoridad para muchos en la Ciudad de las Cien Millas, pero estaba envejeciendo. Por eso, en todo lo que hacía, trataba a la gente con justicia y bondad, razón por la cual, aunque el Clan Qing no tenía mucha influencia, nunca se metía en problemas.
Y cuando Qing Shui ascendió a Xiantian, Qing Luo se alegró durante un tiempo. Estaba eufórico, pues la sociedad valoraba los lazos de parentesco por matrimonio, sin importar si se trataba de hijos, hijas, yernos o nietos de tercera generación. Si un hombre llegaba a la cima, todos sus amigos y parientes lo acompañaban.
Además, Qing Luo trataba a Qing Shui como a su propio nieto. Se había criado en el clan Qing desde pequeño y había llevado el apellido Qing consigo adondequiera que iba. Tampoco había conocido jamás a nadie del clan Yan. Todos sabían que Qing Shui pronto buscaría la justicia que el clan Yan les debía.
Últimamente, Qing Yi parecía estar siempre en trance. Se quedaba mirando fijamente, con la mirada perdida, a chicas de la misma edad que Shi QingZhuang. Qing Shui sabía que su madre había estado pensando en la niña de nueve meses que le habían arrebatado a la fuerza.
Qing Shui estaba aún más desconsolado porque sabía que su hermana mayor en la Ciudad Yan seguía sufriendo. No tenía el valor de contarle la verdad a Qing Yi. Qing Shui había estado esperando este momento, así que no podía permitirse ningún esfuerzo en vano. Debía prepararse, porque al entrar en el Clan Yan, se llevaría todo consigo.
Qing Shui pensó en marcharse solo a Ciudad Yan cuanto antes, pero presentía que algo no andaba bien. Siempre había confiado en su intuición, así que esperó a que su corazón se calmara antes de partir.
“¿Qing Shui, cómo está?”
Aunque Qing Luo rió al preguntarle a Qing Shui, notó que el anciano estaba más nervioso que él. Qing Shui se quedó sin palabras ante las esperanzas que los padres inculcan en sus hijos, solo porque desean que se cumplan. La esperanza no cambia con el tiempo.
“Abuelo, no te preocupes. No pasa nada si no lo conseguimos esta vez. Tengo planes para convertir al tío mayor y al tío segundo en guerreros marciales Xiantian antes de que acabe el año” dijo Qing Shui riendo.
“No puedo esperar más. Tu tío mayor y tu segundo tío ya no son jóvenes. Si no logran convertirse en guerreros marciales Xiantian en los próximos tres o cinco años, creo que no habrá esperanza después. Incluso si lo consiguen ahora, no podrán llegar muy lejos en el camino marcial.” Aunque Qing Luo sonaba algo pesimista, se sentía feliz, ya que solo era un deseo. Los requisitos para convertirse en Guerrero Marcial Xiantian eran demasiado exigentes.
“Abuelo, no te preocupes. ¡Tu nieto te dará un regalo especial en Año Nuevo!”
En ese preciso instante, una poderosa energía emanó hacia Qing Shui. Claro que esa energía no le afectó en absoluto, pero todos lo miraban atónitos.
Mingyue Gelou reprimió la risa mientras permanecía allí en silencio. ¡Lo entendía perfectamente, ya que había vivido una situación similar antes!
“El segundo tío apenas ha logrado entrar en Xiantian. ¡No hay de qué preocuparse, necesitará algo de tiempo para estabilizar su reino!”
Los demás estaban entusiasmados cuando Qing Shui terminó, pues sabían que el reino de Xiantian era uno de los mayores peligros para cualquier Guerrero Marcial. La sorpresa de entrar por la puerta al reino de Xiantian fue tan grande como la de llegar hasta el Rey Marcial.
“¡Jaja, por fin nuestro clan Qing tiene otro Guerrero Marcial Xiantian…!” Los ojos de Qing Luo se llenaron de lágrimas. Eran lágrimas de sorpresa.
Qing Yi sintió una satisfacción indescriptible al contemplar a su hijo. Gracias a sus acciones de antaño, había permitido que el clan Yan se asentara en la aldea Qing. Aunque había pasado mucho tiempo, aún le resultaba insoportable verse obligada a tal cosa.
Aunque nadie dijo nada, todos comprendieron sus sentimientos. Qing Yi llevaba mucho tiempo dándole vueltas al asunto. Dijeran lo que dijeran los demás, por su culpa su padre estaba en peligro de muerte.
Su padre llevaba mucho tiempo soportando el carácter irascible de su hija, una holgazana. Ella deseaba ir al Clan Yan más que nadie. Y ella, que habría hecho cualquier cosa por sus padres, no quería que su padre se preocupara hasta el final.
Pero estaba indefensa, pues el clan Yan dominaba todo el país. En veinte años, no había vuelto a saber nada del hombre que amaba. Los votos y promesas de amor eterno no resistieron el paso de los años. Qing Yi nunca había pensado en volver a casarse en esos veinte años por Qing Shui, porque esperaba reencontrarse con él algún día y, sobre todo, por su hija, en quien siempre pensaría.
Pero lo que ella no sabía era que el hombre al que había estado esperando durante todos esos años ¡ya había muerto!
La excelencia de su hijo bastó para romper las cadenas que unían los corazones del Clan Qing. Además, Qing Shui pronto pondría fin a todo, pues partiría hacia el Clan Yan.
Qing Yi lloró al pensar en ello. ¡Sentía tristeza pero aliviada!
La tercera generación del Clan Qing rebosaba de energía al ver a Qing He superar el nivel Xiantian. El joven, de carácter impetuoso, lo interpretó como una motivación para seguir mejorando, pero ella no buscaba imponerse a los demás. No era del tipo de persona que aspiraba a dominar la cima de las artes marciales en los nueve continentes, pues soñaba con cabalgar bestias de alto nivel y recorrer el mundo algún día.
La noticia del ascenso de Qing He a Xiantian se extendió por toda Ciudad de las Cien Millas como si le hubieran salido alas. Sin embargo, el ascenso al poder de Qing Shui ya había otorgado al Clan Qing el título de clan con mayor potencial en Ciudad de las Cien Millas.
También estaba su compromiso con el Clan Shi, así como su relación con el Guerrero Marcial Xiantian del Clan Yu. Además, se supo de la belleza Xiantian perteneciente a Qing Shui, que vivía tras las cortinas de la Corte de la Fragancia Nocturna.
El Clan Qing se convirtió en el clan más fuerte de Ciudad Cien Millas cuando Qing Shui derrotó al Guerrero Marcial Xiantian del Clan Situ, y cuando la Secta Espada Celestial intervino para resolver la crisis en el Clan Qing y Ciudad Río Celestial.
Durante la ausencia de Qing Shui del Clan Qing, la llegada de Mingyue Gelou a Xiantian provocó cierta locura entre algunos. Casi todas las familias importantes conocían ahora el pasado de Mingyue Gelou y lo difícil que había sido acercarse a ella al principio. Sin embargo, nadie la ayudó. Quizás ellos también se sentían impotentes.
Desde aquel incidente, mucha gente empezó a comprender lo que significa no juzgar nunca un libro por su portada. Y, al mismo tiempo, aprendieron que la bondad siempre tiene su recompensa.
Algunos comenzaban a comprender los misteriosos principios que habían permitido a Qing He alcanzar el nivel Xiantian. Si bien en la Ciudad de las Cien Millas no abundaba el Xiantian, existían muchos practicantes de la Cima del Xiantian, como Qing He. También había muchos practicantes de la Cima del Xiantian como Qing Luo, pero para la mayoría era prácticamente imposible lograr alcanzar dicho nivel.
Entre los dos expertos marciales que el Clan Situ contrató recientemente había un guerrero de la cima de Xiantian, pero lamentablemente el guerrero de la cima de Xiantian al que admiraba Ciudad de las Cien Millas fue aniquilado por Qing Shui de un solo golpe…
¿Qué clase de poder poseía Qing Shui? ¿Cuántos años tenía Qing Shui este año? Nadie conocía las respuestas a estas preguntas. Era digno del título de malhechor del clan Qing.
¡Siempre sería el villano más llamativo dondequiera que fuera!
Desde que Qing He llegó a Xiantian, las puertas del Clan Qing no dejaron de abrirse. Bajo la tutela de Qing Shui, el Clan Qing debía aceptar valiosos obsequios, pero podía rechazarlos si los consideraba inapropiados o indignos. La gente era libre de entrar cuando quisiera, ya que no podían dañar a nadie, pero si deseaban obtener beneficios del Clan Qing, eso dependía de su propia voluntad.
Mientras Qing Shui caminaba por la gran avenida de la Ciudad de las Cien Millas, atrajo la atención de personas de todas las edades y géneros. La mayoría lo miraba con envidia, y casi nadie sentía celos, pues ya eran incapaces de ello.
¡Qing Shui sonrió con amargura a la dama que lo miraba desde el otro extremo!
¡Xiang Bao del Clan Xiang!
Era la chica delicada que siempre se topaba con Qing Shui un par de veces, ¡la lolita que una vez confesó que le gustaba Qing Shui!
Tras tres años sin verse, Xiang Bao cumplió veinte años, mucho menos que Qing Shui. Se había vuelto alta y esbelta, con una figura bien proporcionada. No era tan bella como Canghai Ming-yue, ni tan extraordinaria como Yiye Jian-ge, ni tan encantadora como Huoyun Liu-li, ni tan fría como Shi Qingzhuang…
Sin embargo, ella tenía un encanto juvenil y una belleza natural, como la de la chica de al lado. Era una lástima que Qing Shui tuviera la mentalidad de un hombre de treinta años, porque seguía sin interesarse en ella por mucho que lo intentara. Claro que se refería al tipo de interés romántico.
Al igual que Qing Bei, aunque Qing Shui era su hermano mayor, la quería como un tío…
¡Has vuelto!
Qing Shui se sentía un poco extraña por la incomodidad. El tiempo era una guillotina despiadada. Podía segar fácilmente lo perdido, incluso el afecto eterno. Podía reducirlo a fragmentos, hasta que se perdieran en el largo río de la historia.
“Mmm, supongo que estás bien” dijo Qing Shui, sintiéndose demasiado rígido. ¡Incluso podía percibir su propia falta de sinceridad en sus palabras!
“No tienes que preocuparte de que te moleste, ¡sé que jamás podré igualarte!” dijo Xiang Bao con una sonrisa. Qing Shui supo, por su dulce sonrisa, que sin duda sería la chica de al lado.
Qing Shui se dio cuenta de que no le gustaban las chicas como Xiang Bao, ya que prefería a mujeres encantadoras como Huoyun Liu-li, Qing Hanye y Gongsun Jianwu. Incluso la gélida Shi QingZhuang entraba en esa categoría.
A Qing Shui le gustaban las mujeres maduras. Al menos, debían mostrar madurez e independencia en su actitud. Por ejemplo, Wenren Wushuang y Shi QingZhuang, aunque no eran tan mayores, su actitud había distorsionado la percepción que Qing Shui tenía de su verdadera edad. También estaba Zhu Qing, otra mujer madura. Hasta el momento, Qing Shui desconocía su edad, pero aun así podía percibir su fortaleza. Sin embargo, Qing Shui intuía que no era joven, pero tampoco demasiado mayor. Era lo que él consideraba una mujer madura.
“La relación entre un hombre y una mujer no se basa en si son compatibles o no. Se basa en si hay amor o no hay nada en absoluto”. Qing Shui detestaba los matrimonios entre familias del mismo estatus social, pero aun así debía reconocer que ese tipo de uniones tenían cierto grado de efectividad.
Después de todo, hubo épocas en que el matrimonio entre un hombre y una mujer no era tan sencillo como estar juntos, pues implicaba numerosas costumbres. Incluso si dos personas finalmente se unían, con el tiempo, la pasión inicial se desvanecía. En tales situaciones, surgían otras opiniones e ideas sobre la relación. Pero si se trataba de un matrimonio entre familias del mismo estatus social, se lo pensarían dos veces antes de abandonar la relación.
Además, un matrimonio entre familias del mismo estatus social puede elevar considerablemente la posición de ambas partes, ya que los lazos familiares por matrimonio eran muy valorados en todo el mundo. ¿Quién no deseaba que sus hijos o hijas encontraran una familia influyente y de buena posición? Este tipo de matrimonio ofrece numerosas ventajas, como una amplia red de contactos.
Sin embargo, Qing Shui siempre se había opuesto al matrimonio entre familias del mismo rango social. Lo único que deseaba era un amor sencillo, sin interferencias de otros factores. Pero siempre tuvo dudas al respecto, pues a veces era difícil deshacerse de ellas. Era demasiado complicado evitar la influencia de otros factores, quizá incluso imposible.
Era vulgar que te gustara alguien por su apariencia, y era esnob que te gustara alguien por su aspecto o su fuerza. Solo entonces Qing Shui comprendió que el amor era, en realidad, algo sencillo. Que te gustara una mujer por su belleza era un excelente ejemplo. A todos los hombres les gustaban las cosas bellas; no había necesidad de complicar las cosas.
Aun ahora, Qing Shui seguía pensando que el amor era en realidad un tipo de sentimiento. ¡Una sensación delicada que se daba entre el hombre y la mujer!

Continúa leyendo
Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela)
Capítulo 367
Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 366
Estás leyendo el capítulo 366 de Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela), un novela. Un guerrero humano que cultiva la Antigua Técnica de Fortalecimiento ha trascendido las dimensiones y ha llegado a Kyushu. Junto a doce deslumbrantes bellezas de aspecto inigualable en su generación, ¿será capaz de… Este capítulo tiene publicado el 26 de julio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) tiene 1202 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.