Leer Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 233 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“Chica, ¿de dónde sacaste esas experiencias?” Qing Shui soltó una risita, mirando fijamente el bonito rostro que se ponía carmesí.
“¡Lo dijo la hermana Mingyue!” Huoyun Liuli bajó la mirada y respondió en voz baja .
“¿Ella? ¡Es una tonta como tú!”. Qing Shui sintió ganas de reír solo de pensar en Canghai Minyue. De no ser por las interacciones de ese período, cualquiera habría creído que aquella mujer magnífica, capaz de arrasar un país, tendría muchísima experiencia. Es más, una diosa como ella podría tener al hombre que quisiera. Era una lástima que aquella dama de altísimos estándares aún estuviera soltera y que semejante talento no se aprovechara.
Incluso había sentido celos del hombre que podía entregarse a la pasión con ella cada noche. Un romance sin duda despertaría los celos de cualquiera. Lo que no esperaba era que ella tuviera varias razones para no apreciar a los hombres. Esto hizo que Qing Shui se sintiera cómodo y orgulloso, llegando incluso a burlarse de ella verbalmente en algunas ocasiones.
Aunque nunca antes había experimentado el éxtasis con ella, sentía una especie de choque emocional entre ellos. Una extraña sensación le aceleraba el corazón, sobre todo cuando le tomaba las manos mientras coqueteaba, y aquella vez en que la punta de su nariz rozó la de ella. Fue un momento inolvidable para Qing Shui.
“Eres una tonta” se quejó Huoyun Liuli con coquetería, lanzándole una mirada de resentimiento que hizo sudar a Qing Shui. Era como una esposa rencorosa, pero más bien una esposa insatisfecha.
“¡Estamos en la entrada de la casa, suéltame!” Huoyun Liuli retiró suavemente su mano de la de Qing Shui.
“Parece que tenemos un romance secreto, ¿te da miedo que nos vean?” Qing Shui, en tono de broma, observó a Huoyun Liuli actuar de forma extraña. Su belleza, tan cercana, era irresistible.
A pesar de decir eso, soltó a regañadientes la suave y pequeña mano.
De vuelta en la Casa Cang Hai, Canghai Mingyue ya estaba allí observándolos regresar, aunque con cierta incomodidad.
“Yueyue, ¿qué es la Corte de las Peonías?”
Qing Shui oyó al gordo decir que, después de acabar con él, llevaría a ese grupo de jóvenes a la Corte de las Peonías para divertirse un rato. Sin pensarlo mucho, debía de ser un lugar romántico como la Corte de la Fragancia Nocturna, pero Qing Shui quería provocar a esa diosa que se había acobardado y se había asustado al ver al grandullón desnudo. ¿Qué haría si, por accidente, le desgarraba la ropa durante el duelo?
Qing Shui consideraba que su idea era sin duda plausible…
Canghai Mingyue miró extrañada a Qing Shui, quien le preguntaba con seriedad. Tenía la sensación de que Qing Shui la estaba tomando el pelo, pero aquella expresión sincera denotaba un deseo genuino de saber. Sin embargo, pensó que seguramente lo preguntaba a propósito.
“¿Un lugar romántico? ¿Por qué querría visitarlo el gran artesano Qing Shui?” preguntó Canghai Mingyue, algo avergonzado. El leve arco de sus cejas, tan pobladas como montañas, mantenía fija la mirada en los ojos claros de Qing Shui.
Qing Shui parpadeó y, con el mismo gesto, sacó la lengua. Antes de que completara la obscena acción, Canghai Mingyue escupió y apartó la mirada. Quién sabe si aquella belleza deslumbrante, capaz de arrasar un país, estaba enfadada o avergonzada; el encanto de su rostro sonrosado era inigualable.
“¿Un burdel? ¿Qué venden ahí?” Qing Shui retrajo la lengua que no había cumplido su misión y continuó expresando su deseo de saber.
“¡Pu-he!” exclamó Huoyun Liuli entre risas, se acercó a Canghai Mingyue y miró de reojo a Qing Shui. Luego, se dirigió al salón con Canghai Mingyue, pues era la hora del almuerzo.
Qing Shui observó cómo la esposa de Cang Hai traía los platos. Los colocó para todos, mientras Cang Hai permanecía inmóvil. Él era su marido, Canghai Mingyue era su hija adorada, y Huoyun Liuli era prácticamente su media hija. Se encontraba en una posición bastante incómoda.
En realidad, Qing Shui quería irse de la familia Cang Hai; no estaba familiarizado con el presente. Por ejemplo, la mujer a la que miraba fijamente, sin parentesco alguno, se encargaba de prepararles la comida a diario. Qing Shui veía en ella una figura maternal, y esa era también la razón por la que seguía viviendo con la familia Cang Hai.
Sin embargo, Qing Shui sabía que debía marcharse. Aunque fuera a quedarse mucho tiempo, había decidido abandonar la familia Cang Hai. En cuanto a Huoyun Liuli, lo mejor sería que se quedara.
Tras una buena comida y algunas conversaciones informales, Cang Hai miró a Qing Shui con interés.” ¿Tienes algo que decir? Si es así, por favor, dilo y yo lo resolveré.
Qing Shui sintió el impulso de dejar que Cang Hai se encargara de la familia Yan, pero enseguida descartó la idea. El asunto en la ciudad de Yan debía resolverse personalmente.
“Señor, le he estado molestando durante mucho tiempo y le he causado muchos problemas. Hoy me marcho” respondió Qing Shui con sinceridad al matrimonio Cang Hai.
“Qing Shui, ¿te vas?” preguntó Huoyun Liuli, sorprendida, apenas pudiendo articular palabra. Su voz, temblorosa y llena de pánico, llegó al oído de Qing Shui.
“Me iré temporalmente. Seguiré en la Ciudad del Sur por mucho tiempo, aunque probablemente tenga que viajar bastante.” Qing Shui sonrió y le habló con dulzura al rostro pálido.
Al ver un cambio tan sutil en Huoyun Liuli con tan solo una frase, la imagen quedó grabada en el corazón de Qing Shui. Parecía que aquel rostro pálido, perfecto y hermoso permanecería para siempre en su memoria, jamás olvidado.
“Estás viviendo bien aquí, ¿por qué necesitas irte? ¿No te gusta tu habitación o la comida? Siéntete como en casa. Cang Hai y yo solo tenemos una hija. Aunque llevas poco tiempo aquí, ¡te hemos tratado como a un sobrino!” dijo Ruotong con seriedad, frunciendo ligeramente el ceño con sus finas y bonitas cejas.
Debe admitir que se dejó influir por las palabras de aquella bella y gentil dama. Aquel “cuchillo blando” sería, sin duda, el más poderoso para herir o consolar a las personas.
Canghai Mingyue quedó atónita desde el momento en que Qing Shui confesó que se marchaba, pero guardó silencio. Lo miró fijamente con aquellos ojos profundos, brillantes y hermosos.
“Qing Shui, siéntete como en casa. Ruotong y yo esperamos que te quedes. Además, están Yueyue y Liuli. Son jóvenes con quienes puedes convivir” dijo Cang Hai sonriendo a Qing Shui, pero con seriedad.
“Estoy muy contenta aquí, pero estaré fuera un tiempo. ¡Volveré cuando quiera!” respondió Qing Shui con naturalidad.
Ruotong estaba visiblemente decepcionada. Miró a Qing Shui, luego a Cang Hai y, finalmente, a su hija en silencio. Vio que el rostro de Canghai Mingyue, que antes mostraba una expresión extraña, había mejorado y suspiró.
“Que Yueyue te acompañe esta tarde mientras buscas alojamiento. Ella conoce mejor este lugar” dijo Ruotong sonriendo a Qing Shui.
Canghai Mingyue se sobresaltó, ¡y luego sonrió de forma antinatural!
Qing Shui se estremeció, se frotó la nariz y sonrió. Sintió que ella le estaba “promoviendo” a su hija. Qing Shui no podía comprender que una dama tan divina como Canghai Mingyue aún necesitara su atención.

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Estás leyendo el capítulo 233 de Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela), un novela. Un guerrero humano que cultiva la Antigua Técnica de Fortalecimiento ha trascendido las dimensiones y ha llegado a Kyushu. Junto a doce deslumbrantes bellezas de aspecto inigualable en su generación, ¿será capaz de… Este capítulo tiene publicado el 9 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) tiene 1102 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.