Leer Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 231 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Agilidad +1!
Qing Shui estaba aturdido. ¿Atributos adicionales?
En ese momento, Qing Shui estaba realmente eufórico. Inicialmente había sentido que los 999 golpes de martillo anteriores eran una lástima, ya que no haber podido alcanzar los 1000 golpes de martillo era un “fracaso”.
Sin embargo, tras presenciar tan solo ese pequeño incremento de agilidad, la expresión de lástima de Qing Shui se transformó repentinamente en una de radiante luminosidad.
Gracias a la Técnica de la Visión Celestial, Qing Shui solo podía ver este atributo adicional y nada más. Ya estaba acostumbrado a este tipo de cosas, puesto que el mundo de los nueve continentes era mucho más complejo de lo que jamás había imaginado.
Qing Shui estaba seguro de que este atributo adicional era el efecto único de su Antigua Técnica de Forja, ya que no había encontrado ningún otro atributo en la Espada de la Osa Mayor. La Espada de la Osa Mayor ya era considerada una espada preciosa de buena calidad.
Tras un largo rato, Qing Shui alzó la vista y vio a Canghai Mingyue y Huoyun Liu-Li mirándolo fijamente, sin comprender. A simple vista, se dieron cuenta de que aquella tosca espada en manos de Qing Shui era superior a cualquier otra de la herrería. El brillo que emanaba era el que todos anhelaban, un brillo propio de armas de la más alta calidad.
“Eres una persona muy extraña” dijo Huoyun Liu-Li, lanzándole a Qing Shui una mirada extraña antes de tomar la Espada Dentada de 90 centímetros y exclamar asombrada.
Cuando empuñó la Espada Dentada, miró fijamente a Qing Shui, examinó la espada y luego se la entregó a Canghai Mingyue. “Hermana Mingyue, mira esta espada. Es muy especial”.
Qing Shui sabía que la sensación a la que se refería era el aumento en la agilidad. Sabía que ese punto adicional en la agilidad se añadía al usuario mediante el brillo único que emanaba la Espada Dentada, de forma similar a como funcionaban las misteriosas piedras preciosas.
Canghai Mingyue miró fijamente a Qing Shui, con la misma expresión impasible que Huoyun Liu-Li. Este tipo siempre sorprendía a los demás. Empuñando la asombrosa Espada Dentada y estando en la cima del Xiantian, ya podía sentir la singularidad de aquella espada. Aunque era una sensación muy sutil, percibía claramente que solo podía provenir de armas tan preciosas. Aquellas armas divinas eran capaces de cortar el metal como si fuera barro, permitiendo que el poder de quien las portaba se manifestara a un nivel extraordinario.
Incrementaba el ataque de una forma distinta, e incluía, por supuesto, también algo de “viento de espada”. Podían aumentar la velocidad hasta cierto límite. El objeto defectuoso que sostenía... era evidente que podía sentir que esa sensación asombrosa solo provendría de armas divinas.
“¿Puedo quedarme con esta espada? Puedo usarla cuando haga una danza de espadas. Se siente especialmente bien al empuñarla” dijo Huoyun Liu-Li con una dulce sonrisa.
“Mmm, te haré uno aún mejor en el futuro” dijo Qing Shui con alegría. Se sentía sumamente satisfecho. A los humanos les gustaba recibir halagos, incluso si la persona destacaba en un área particularmente perversa.
En ciertos ámbitos, “perverso” puede ser el mejor halago. Por ejemplo, ser perverso en cuanto a la destreza marcial era un tipo de halago.
Decirle a una mujer que poseía una belleza capaz de provocar la caída de países y ciudades, o que su belleza podía traer sufrimiento a países y a su gente, ¡también eran halagos para una belleza extrema!
Fue entonces cuando Hu You murmuró aturdido: “Técnica divina…”
Qing Shui vio que Hu You se comportaba como si acabara de presenciar algo increíble, murmurando sobre la Técnica Divina. Su corazón dio un vuelco. ¿Acaso Hu You se refería a su Antigua Técnica de Forja?
“¿Qué técnica divina?” preguntó Qing Shui a Hu You con curiosidad.
La pregunta de Qing Shui hizo que Hu You recobrara el sentido y lo mirara con anhelo. Esa expresión ocultaba una idea que albergaba. Entonces, poco a poco, dijo:
“Mi clan proviene de generaciones de herreros. El problema fue que, desde la época de mi abuelo, nos negamos a quedarnos solo con esta pequeña herrería. Sin embargo, mi abuelo seguía siendo un herrero excepcional y poseía un profundo conocimiento de las técnicas de forja. Una vez me habló de la existencia de las Técnicas Divinas. Era muy pequeño, pero lo recuerdo con claridad.” La mirada de Hu You seguía ardiendo mientras observaba a Qing Shui, pero era una mirada llena de recuerdo y anhelo…
“Mi abuelo me contó que en el mundo de los nueve continentes existe un tipo de técnica de forja llamada Técnica Divina. Era una técnica que todos los herreros soñaban con dominar durante toda su vida. Mi abuelo también dijo que en el mundo de los nueve continentes, todas esas armas de primera categoría que contienen “efectos mágicos” en sus ataques provienen de las Técnicas Divinas.”
“¿Técnicas Divinas? ¿Será posible que solo las Técnicas Divinas permitan crear armas tan poderosas?” preguntó Qing Shui con una sonrisa radiante. Sabía que su Técnica de Forja Ancestral tendría un poder asombroso, pero jamás imaginó que se asemejaría a las Técnicas Divinas del mundo de los nueve continentes.
Esto también era bueno, ya que ya no tendría que ser tan reservado. Sin embargo, otras personas no poseen la Técnica de la Visión Celestial, a menos que la hayan experimentado personalmente o que sus sentidos espirituales sean lo suficientemente fuertes como para percibir el “aura” de las armas.
“El brillo que apareció tras completar el proceso se conoce como Luces Divinas de Colores. Es un brillo que muchos herreros anhelan. El brillo que apareció al terminar el arma representa las Técnicas Divinas, pero tú deberías estar en el nivel más bajo”. Hu You parecía muy seguro al hablar de temas relacionados con la herrería.
Tras escuchar las palabras de Hu You, Canghai Mingyue y Huoyun Liu-Li miraron a Qing Shui con aún más recelo. Sobre todo Canghai Mingyue, pues era la primera vez que percibía la elegancia de aquel joven. Si bien su apariencia no se comparaba con la de aquellos chicos guapos y de rasgos afilados, poseía unos ojos atractivos con una mirada cálida. Un pequeño lunar de color jade púrpura, del tamaño de un grano de soja, entre sus cejas, lo hacía aún más atractivo. Era un chico al que resultaba difícil odiar.
Inicialmente, pensó que Qing Shui había logrado acercarse a Huoyun Liu-Li con su atractivo. Sin embargo, al ver los pocos objetos que había sacado para Liu-Li, quedó sumamente sorprendida. Se trataba de frutas extremadamente raras que maduraban una vez cada cien años en el mundo de los nueve continentes. Y lo que es más importante, también era un cultivador y alquimista Xiantian muy joven, e incluso había preparado el Vino Purificador de Belleza y Amplificación Yang de Hueso de Tigre en su casa, algo que incluso sorprendió a su padre…
Poseía especias que enloquecerían a cualquier chef del mundo. Ahora, el arma tosca que había forjado con éxito en su primer intento, creada con técnicas divinas, era la envidia de cualquier herrero. En ese instante, Canghai Mingyue sintió que el brillo de aquel hombre se intensificaba. Cada una de sus posesiones era capaz de fascinar a cualquiera, y había alcanzado niveles de maestría que otros ni siquiera podrían soñar, aun dedicando toda una vida de esfuerzo y dedicación.
Era incluso un joven capaz de llevar su arte marcial al Reino Oscuro. A pesar de su arduo entrenamiento, ella solo había logrado alcanzar la cima del Reino de la Verdad. Tan solo pensarlo le dificultaba aceptarlo.
Los niveles de dominio marcial podrían clasificarse como principiante, versado, experto, maestro, ancestral, verdadero, oscuro, celestial y divino. ¡Y cada nivel podría subdividirse a su vez en grado bajo, grado medio, grado alto y grado perfecto!
Qing Shui encontró entonces otro material para forjar y comenzó a crear de nuevo la Espada Dentada. En su segundo intento, todo le resultó más familiar. Esta vez, su control y fuerza fueron mucho mejores que en el primero. Sin embargo, aún parecía un poco tosca.
¡Ding-Ding!
Un sonido nítido resonó, y Qing Shui volvió a sumergirse en ese estado de ensueño. Continuó martillando, golpe tras golpe, con una concentración extraordinaria. Qing Shui se dio cuenta de lo emocionado que estaba, sobre todo al pensar en el momento en que contemplaría la obra terminada, creada por sus propias manos. Incluso disfrutaba del momento en que martillaba.
Las dos mujeres intercambiaron miradas y sonrieron con amargura. Un tipo como Qing Shui difícilmente se compararía con aquellos hombres que parecían corpulentos y fuertes, ya que los demás herreros eran todos hombres fuertes con músculos prominentes.
Observaron a Qing Shui, absorto en la forja de la espada de metal. Su figura erguida, la fuerza de su martillazo y esa sencillez y naturalidad resultaban muy atractivas.
¡Timbre!
Un destello de luz ligeramente dorada y plateada brilló, señal de que la creación había sido un éxito. Sin embargo, Qing Shui sintió una pizca de lástima, ¡ya que aún faltaban 999 golpes de martillo!
¿Era esto un obstáculo? Qing Shui se sentía algo perdido, pero al fin y al cabo, era solo su segundo intento y necesitaba acumular experiencia para su Antigua Técnica de Forja.
Qing Shui no deseaba usar la Esencia Metálica Templada que se encontraba en el Reino del Inmortal de Jade Violeta, pues sería un desperdicio. Tampoco se atrevía a fundir piedras preciosas, ya que también sería un desperdicio.
Utilizando su técnica de Visión Celestial, pudo ver que esta Espada Dentada era obviamente mejor que la anterior, con un +2 en ataque…
Qing Shui extendió la mano para tomar la Espada Dentada recién terminada e inmediatamente sintió una leve fuerza que se extendía desde sus palmas hacia su cuerpo. Qing Shui sonrió con amargura al percibir que ese aumento de dos puntos en el ataque equivaldría a unos 20 jin de fuerza, lo cual podría considerarse bastante bueno para la gente común. Si este atributo estuviera en un hacha, cuando la gente la usara para cortar leña, esos 20 jin adicionales de fuerza serían útiles, ya que les permitirían cortar más leña.
Qing Shui agitó la espada un par de veces con naturalidad y la golpeó ligeramente, produciendo un sonido nítido y agudo. Acto seguido, Qing Shui tomó la que Hu You había preparado antes.
Al compararlos, Qing Shui sabía que el suyo apenas lo lograba, pero aún así podía considerarse completamente templado. Esa robustez y flexibilidad eran muy superiores a las de Hu You, por varios niveles.
Qing Shui sujetó las dos espadas en cada mano, luego, de repente, cruzó los brazos y ¡las dos espadas chocaron entre sí!
¡Ding! ¡Clank!
Qing Shui vio que, si bien las dos espadas estaban hechas del mismo material, la suya salió ilesa mientras que la de Hu You se rompió por la mitad.
Solo después de hacer esto, Qing Shui pensó que podría hacer quedar mal a Hu You, pero vio que Hu You no parecía frustrado, incómodo o insatisfecho, sino que, por el contrario, miraba a Qing Shui con una mirada feliz y apasionada.
Qing Shui sonrió con incomodidad mientras le entregaba a Hu You esta espada con dos aumentos de fuerza, sin decir una palabra.
Hu You lo recibió con alegría y luego lo examinó detenidamente. Qing Shui se lavó las manos y se dio cuenta de que ya era mediodía. Se frotó la nariz y asintió a las dos mujeres, indicándoles que debían regresar.
Al salir de la herrería, Qing Shui notó que Canghai Mingyue y Huoyun Liu-Li lo miraban fijamente. Parpadeó una vez con sus hermosos ojos, y luego dos veces más rápidamente. Al ver la expresión de desconcierto en las dos damas, sacó la lengua y se humedeció los labios.
“¡Bribón!"
Huoyun Liu-Li rió suavemente mientras reprendía a Qing Shui, dando dos pasos rápidos hacia adelante con la sonrojada Canghai Mingyue, que lucía una mirada de diosa, ¡dejando atrás a Qing Shui!
¡Los bribones son buenos!
Qing Shui murmuró mientras observaba la espalda de las dos bellezas. Tanto Canghai Mingyue como Huoyun Liu-Lil eran mujeres altas y esbeltas, con curvas sorprendentemente similares, y su belleza era sumamente atractiva.
Avanzaban con pasos muy ligeros, y sus piernas esbeltas y largas, junto con las bonitas curvas de sus cinturas, hicieron que a Qing Shui se le secara la boca. Sobre todo al recordar que la maravillosa espalda de Huoyun Liu-Li había sido casi completamente rozada.
Qing Shui había oído que, bajo las miradas ardientes de los hombres, las mujeres también sentían una fuerte excitación, incluso si la mirada se dirigía a sus espaldas. La sentían especialmente si las miraban fijamente a zonas más sensibles. Tras observarlas durante un rato, Qing Shui solo sintió una sed intensa y reaccionó.
Sosteniendo la primera espada que Qing Shui había creado, Huoyun Liu-Li jugueteaba alegremente con ella mientras charlaba con Canghai Mingyue. Su expresión radiante era la de una mujer enamorada. Sin embargo, era una lástima que ella misma no lo comprendiera del todo. Canghai Mingyue, al ver esto, comprendió de repente que la razón por la que podía percibir con tanta claridad los sentimientos de Liu-Li hacia Qing Shui era porque los observaba desde una perspectiva externa.
“¿Participaría?”
Canghai Mingyue de repente se detuvo a pensar en sí misma antes de negar con la cabeza con firmeza. Sentía que la puerta de su corazón aún no se había abierto y que no había dejado entrar los sentimientos amorosos. No había nadie en su corazón por quien sintiera algo especial.
De repente, se produjo un alboroto en el frente, ¡y a Qing Shui le llegaron ruidosas disputas!
Qing Shui vio que entre ellos había muchos hombres y mujeres vestidos de blanco impoluto, cada uno con una espada larga. La duda le asaltó. ¿Acaso no pertenecían a la Secta de la Espada Inmortal? ¿Quién se atrevería a enfrentarse a ellos?
“¡Algo está pasando allí, vamos a echar un vistazo!”, dijo Qing Shui acercándose a las dos mujeres con una sonrisa.
Las dos mujeres asintieron y se unieron a Qing Shui mientras él se dirigía hacia la multitud.
“Esta secta de la Espada Inmortal es realmente irracional. Con frecuencia cometen estos actos de acoso” suspiró un anciano.
“Recurrían a métodos tan turbios cada vez que intentaban comprar cosas a precios tan bajos que resultaban irrazonables. Si la otra parte se negaba a vender, recurrían a las amenazas o incluso a arrebatárselas por la fuerza”, dijo furioso un joven delgado.
Qing Shui pudo oír las conversaciones a su alrededor incluso antes de llegar. Todos reprendían a la Secta de la Espada Inmortal por sus actos bárbaros de intimidación.
“Viejo, ¿cómo te parece barato que te paguen 10 taeles de plata por esta porquería? La vendes por 100.000 taeles de plata. ¿Acaso intentas engañar a los demás?” oyó decir Qing Shui con una voz arrogante.
Antes de oír la voz, Qing Shui ya sentía el impulso de golpearlo, pero se contuvo y se giró hacia la fuente del sonido. A primera vista, Qing Shui casi no pudo contener las ganas de abalanzarse sobre él y darle una paliza.
Era un joven de unos 25 o 26 años, y el traje blanco que llevaba le provocó a Qing Shui náuseas. Era un hombre corpulento y gordo, tan grande que cabrían dos hombres fornidos en su cuerpo. Cada una de sus piernas era tan gruesa como la cintura de un hombre adulto musculoso.
Este gordo medía dos metros de alto y tenía la misma cintura. Pero eso no fue lo que impulsó a Qing Shui a darle una paliza, pues su cara parecía una albóndiga gigante. Tras observarlo detenidamente, finalmente distinguió dos ojitos del tamaño de una judía verde y una pequeña nariz.
La verdadera razón era que ese gordo estaba abrazando a una mujer con muy buena figura. La mujer alta y curvilínea parecía una niña pequeña al lado del grandullón. Su belleza contrastaba con la cara del gordo, que parecía un trozo de carne, como la de un hada.
Qing Shui miró a ese gordo y a esa mujer con curvas, y naturalmente empezó a preguntarse cómo serían en la cama. Ese gordo aplastaría a esa mujer menuda hasta convertirla en una hamburguesa. Eso no importaba, ya que podría ser que la mujer estuviera encima del tipo. Sin embargo, cuando Qing Shui vio esas dos piernas llenas de grasa abultada y repugnante, y ese estómago flácido que le llegaba hasta debajo de sus partes, se preguntó cuán grande tendría que ser su salchicha para poder salir de ese montón de carne.

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Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 231
Estás leyendo el capítulo 231 de Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela), un novela. Un guerrero humano que cultiva la Antigua Técnica de Fortalecimiento ha trascendido las dimensiones y ha llegado a Kyushu. Junto a doce deslumbrantes bellezas de aspecto inigualable en su generación, ¿será capaz de… Este capítulo tiene publicado el 9 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) tiene 1102 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.