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Leer Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 191 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“No me siento del todo cómoda tapándome yo misma con las mantas. Parece que tendré que pedir prestadas algunas más al Amo.” Qing Shui soltó una risita mientras se dirigía a la habitación de Yiye. Junto al gran salón había un pequeño patio con un pabellón. Yiye Jiange se alojaba en este pabellón, que tenía dos plantas. Como Qing Shui había visto allí la silueta de la figura extraordinaria y refinada de Yiye, estaba muy familiarizado con la escena cuando subió al pabellón. En cuanto entró, se dio cuenta de que las escaleras eran de madera y tenían un aire rústico. El verde claro de los escalones era de una belleza excepcional. Qing Shui no pudo evitar negar con la cabeza, lamentando que Yiye Jiange siempre hubiera llevado a Luan Luan en brazos hasta este pabellón, mientras que esta era la primera vez que él estaba allí. Una noche, la niña gritó desde arriba: “¡Papá, sube! Vamos a dormir juntos con la tía”. Qing Shui casi estalló de emoción, pero un instante después se le humedecieron los ojos con lágrimas calientes. Aquella niña era un ángel, siempre pendiente de él, sin importar dónde ni cuándo fuera la ocasión. Al abrir la puerta, vio aparecer una pequeña sala de estar. Este lugar era distinto al de Huoyun Liu-Li. La sala de estar de Yiye Jiange estaba diseñada con sencillez. Había dos filas de sofás blancos como la nieve, paredes blancas a juego y suelo de madera blanca. Toda la habitación estaba libre de polvo. A una le encantaba el color morado, mientras que a la otra le encantaba el blanco. Lo mismo ocurría con su forma de vestir. A Yiye Jiange le encantaba vestir a la niña de blanco nieve, y por suerte, la pequeña se veía adorable y preciosa de blanco. Además de los dos sofás, había también algunos armarios blancos alineados. Qing Shui se acercó lentamente al dormitorio mientras su corazón latía cada vez más rápido. Qing Shui se recriminó en silencio por su inutilidad mientras caminaba hacia el dormitorio. Simplemente estaba entrando en la habitación de una hermosa joven, ¿por qué se ponía tan nervioso? ¡Qué inútil! Tras abrir la puerta del dormitorio, Qing Shui sintió una gran calma al observar la habitación. Era muy pequeña, apenas tenía una cama individual y un armario. La cama era bastante pequeña, insuficiente para que durmieran dos personas. Las sábanas y mantas estaban impecables, sin una sola arruga. Al acercarse a la cama, un tenue y persistente aroma llegó a su nariz. Qing Shui disfrutó del momento y respiró hondo: “Mmm, el mismo olor que mi diosa ama”. “¡Olvídalo, simplemente agarraré dos trozos de manta al azar!” Mientras retiraba las dos mantas y se disponía a marcharse, vio algo que lo dejó helado. Había unas bragas blancas atascadas entre las mantas… Así que, incluso una diosa necesitaba usar bragas… Los ojos de Qing Shui estaban fijos en aquella braguita blanca, y por más que lo intentó, no pudo apartar la mirada. La tela parecía algo fina y emanaba un aura seductora. Sosteniendo las dos mantas con una mano, Qing Shui extendió con cuidado la otra hacia la braguita. Al tocarlo, Qing Shui sintió una emoción intensa. El material era tan suave y tenía una fragancia. Era el mismo aroma que el de su diosa maestra y el de su alcoba. Tras quedar aturdido por un instante, Qing Shui sintió una profunda vergüenza. Había perdido completamente el control. Al recobrar el sentido, rápidamente volvió a colocar las bragas sobre la cama antes de salir corriendo a toda velocidad del pabellón. Al regresar a su habitación, descubrió que Shi Qingzhuang seguía dormida. Qing Shui la arropó con más mantas y luego entró en su reino espacial para buscar una tortuga. ¡La sopa nutritiva para todos los aspectos! La sopa nutritiva integral tenía la capacidad de fortalecer y potenciar el arma de un hombre. Asimismo, nutría el cuerpo y era especialmente beneficiosa para los heridos. Por ello, Qing Shui la preparó como tónico para la recuperación de Shi Qingzhuang. En el momento en que Qing Shui comenzó a cocinar, Shi Qingzhuang despertó. Al ver a Qing Shui y las mantas que la cubrían, extendió las manos, ¡queriendo levantar las mantas! Qing Shui se acercó apresuradamente: “¡Déjenme hacerlo a mí, déjenme hacerlo a mí!”. Tras levantarle las mantas, Qing Shui miró con ternura a Shi Qingzhuang: “No importa lo que quieras hacer, déjame ayudarte”. Shi Qingzhuang tenía un brillo rojizo antinatural en el rostro. “Oh, lo sé. No hay nada de qué avergonzarse. Déjame ayudarte.” Qing Shui cargó a Shi Qingzhuang y caminó hacia otra habitación . “¡Yo me las arreglaré sola! Sal tú primero.” Shi Qingzhuang bajó la cabeza, sin atreverse a mirar a Qing Shui. “Mira la gravedad de tus heridas, no te resistas. En fin, ¿qué parte de tu cuerpo no he visto antes?” Mientras Qing Shui se quitaba la falda, Shi Qingzhuang, avergonzada, escondió la cabeza en sus brazos. Las manos de Qing Shui entrarían inadvertidamente en contacto con lugares prohibidos. Sin embargo, Qing Shui sabía que Shi Qingzhuang también estaba herida. Por lo tanto, no intentó tocarla de manera inapropiada. Sin embargo, la suavidad de su piel le provocó un cosquilleo en el pecho. Tras esperar un buen rato sin oír nada, Qing Shui habló: “Qingzhuang, ¿te pasa algo? ¿No puedes orinar?”. Qing Shui la alzó un poco en brazos y, riendo, le susurró al oído. “Estando tú aquí, no puedo…” El tímido susurro de la voz de Shi Qingzhuang rebosaba de un encanto extremo. “Relájate…” “No tienes permitido mirar ni escuchar…” Tras un largo silencio, por fin se oyó el suave repiqueteo de unos pasos. Shi Qingzhuang, tan tímida, se negó a mirar a Qing Shui mientras él la llevaba de vuelta a su cama. Qing Shui usó una toalla húmeda para secarse la cara y las manos, mientras que el rostro generalmente impasible de Shi Qingzhuang se tiñó de rojo por su timidez. Un instante después, aquella fragancia embriagadora se desvaneció. Al percibirla, Shi Qingzhuang sintió como si su rostro se iluminara con los rayos más puros del sol. El rubor en sus mejillas era evidente. Recordó cuando ella y Qing Shui experimentaron por primera vez con alguien del sexo opuesto. Qing Shui también le había preparado aquella sopa; su aroma era inolvidable. La sopa no fue lo único inolvidable, pues cada vez que recordaba aquella escena, sentía que le ardían las mejillas. ¿Por qué había tomado la iniciativa entonces y había hecho algo tan tímido…? ¿Pensaría él que ella era fácil y que no era una buena mujer…? “¿En qué estás pensando? ¿Por qué estás tan distraído?” Qing Shui trajo un enorme tazón de sopa nutritiva y sonrió levemente. Shi Qingzhuang se despertó sobresaltada por las palabras de Qing Shui. Acto seguido, vio cómo Qing Shui llevaba el tazón de sopa hasta su cama. Tras servirse una cucharada, sopló suavemente sobre la sopa. Shi Qingzhuang, mirando la sopa que tenía delante, preguntó tímidamente: “¿Crees que soy fácil?". Qing Shui miró atónita a Shi Qingzhuang. No sabía qué le pasaba después de medio día. “¿Por qué preguntas eso? ¿De qué estás hablando?" “Sigues insistiendo en lo que hicimos… y dijiste que yo… te destruí. ¿Acaso desprecias a las mujeres así? Estaba drogada aquella vez” dijo Shi Qingzhuang, a punto de llorar, apretando los dientes antes de terminar la frase. La timidez en su rostro hizo que Qing Shui la encontrara sumamente adorable. “Pensé en lo que me preguntabas… Ah, ¿te refieres a eso? Bueno, sí que fuiste un poco salvaje conmigo después, pero… me encantó. Me encanta que solo seas salvaje conmigo”. Qing Shui rió mientras acercaba la cucharada de sopa a la boca sensual de Shi Qingzhuang. “¡Maldito huevo, mal hombre, maldad!”, murmuró Shi Qingzhuang en voz baja antes de beber esa cucharada de sopa. “Qingzhuang. Ah, deja que tu señor esposo te enseñe sobre las aves y las abejas” dijo Qing Shui mientras le daba de comer sopa. ¡Shi Qingzhuang guardó silencio con tacto! “Había un hombre, aunque era un tacaño. También había mujeres que lo trataban bien. Sin embargo, no le gustaban y solo mostraba interés en aquellas que lo ignoraban. No solo eso, sino que también decía que una esposa no se podía comparar con una concubina, y una concubina no se podía comparar con una mujer que le robaba a otros. Acostarse con las esposas de otros era lo mejor y le proporcionaba una excitación incomparable”. Mientras Qing Shui le hablaba, los ojos de Shi Qingzhuang se abrieron de par en par, llenos de sospechas y dudas. “Ah, me refiero a los sentimientos de los demás hombres. Soy un buen hombre. De acuerdo, no me interrumpas. Solo escúchame terminar de hablar y come mientras me escuchas.” Qing Shui le dio otra cucharada de la Sopa Nutritiva a la sensual boca de Shi Qingzhuang. “Los hombres en realidad desean que sus mujeres sean elegantes y hermosas, llenas de gracia y encanto, y con un aura extraordinaria. No importa si son frías como el hielo; incluso sería mejor que otros hombres vieran que has conseguido una mujer tan inalcanzable. Todo es una fachada, para que los demás lo vean. En casa, él querría que su mujer fuera madura, cariñosa, filial, atenta con los niños, respetuosa con los ancianos y que no coqueteara con otros hombres. Y por la noche, su mujer debía estar llena de una lujuria ardiente y dar rienda suelta a su demonio interior. Lo ideal sería que se convirtiera en una ninfómana desbordante, cuanto más lujuriosa, mejor”. Qing Shui rió con maestría mientras observaba al tímido Shi Qingzhuang. Tras un momento de silencio, Qing Shui le dio cucharada tras cucharada de sopa a Shi Qingzhuang. Sumergió la cuchara en el tazón para darle de comer una y otra vez. Al terminar el tazón, Qing Shui lo volvió a llenar y continuó dándole de comer. “¿¡Acaso crees que soy un cerdo?!” Shi Qingzhuang hizo un puchero sin poder articular palabra. “Si los cerdos de este mundo fueran tan hermosos como tú, ¿por qué los hombres seguirían buscando mujeres? ¡Para eso estarían buscando un cerdo!” Qing Shui retiró la cucharada de sopa que ya había entrado en la boca de Shi Qingzhuang y se la metió en la suya. A Shi Qingzhuang se le aceleró el corazón al ver a Qing Shui chupando la cuchara de la que tantas veces había bebido. Pensó en la lógica retorcida que Qing Shui le había explicado antes y se preguntó: “¿Había algo de cierto en lo que dijo?". Qing Shui bebió unos cuantos cuencos más. Como aún era temprano, usó la energía del agua para curar las heridas de Shi Qingzhuang. La herida estaba cerca del ombligo y tenía un orificio que la atravesaba. Con la magia de sus técnicas de agujas doradas, el ungüento dorado para llagas, las dos gotas de sangre de la Tortuga Medicinal dorada y unas pocas bolitas revitalizantes, aquella herida no representaba ningún problema para Qing Shui. Cuando Shi Qingzhuang sintió las manos de Qing Shui “acariciando” su ombligo, no se atrevió a sostenerle la mirada, ¡sino que desvió los ojos en otra dirección!
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Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) Capítulo 191

Estás leyendo el capítulo 191 de Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela), un novela. Un guerrero humano que cultiva la Antigua Técnica de Fortalecimiento ha trascendido las dimensiones y ha llegado a Kyushu. Junto a doce deslumbrantes bellezas de aspecto inigualable en su generación, ¿será capaz de… Este capítulo tiene publicado el 13 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Antigua Técnica de Fortalecimiento (Novela) tiene 1102 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.