Leer Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 999 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Idris✍️ Traducción: Crowli, Idris
Noya podría desaparecer.
Además, el hecho de que se esté apagando es culpa mía.
Escuchar esas palabras me trajo recuerdos del pasado.
«Entonces, ¿Noya estuvo perdiendo el conocimiento todo este tiempo por eso?»
No solo había estado impidiendo que la nave se rompiera mientras me convertía en dragón, sino que...
'A medida que mi nivel de cultivo y mi alma se fortalecían, su poder se debilitaba.'
En otras palabras, cuanto más fuerte me volvía yo, más débil se hacía Noya, y ahora estaba desapareciendo.
"........"
No pude obligarme a hablar.
Me pasé la mano por el pelo, despeinándolo.
Me mordí la lengua, masticándola distraídamente.
Debí de haber apretado los dientes con fuerza; la sangre brotó, llenándome la boca con su sabor metálico.
¿Qué debo hacer? ¿Qué se supone que debo hacer ahora?
Debido a que me hice más fuerte, Noya ya no podía regresar. Peor aún, ahora que había alcanzado la trascendencia, el deterioro de su alma se aceleraba.
No podía quedarme cerca, pero dejarlo como estaba también sería peligroso. Necesitaba mantener la distancia.
'...Si hubiera sabido que esto iba a pasar.'
¿Me habría obligado a mí mismo a hacerme más fuerte?
No tuve otra opción. Si no la hubiera tenido, no habría sobrevivido. Era algo que tenía que hacer.
Pero al saber esto ahora, me dio asco.
Alcanzar la trascendencia había sido una experiencia profunda, pero si ese era el precio...
'Yo...'
¿Qué tengo que hacer?
¿Qué se supone que debo hacer ahora?
Estaba tocando la barrera distraídamente cuando...
"Si lo entiendes, entonces da un paso atrás."
"......!"
Ante las palabras de la tortuga, retiré la mano inmediatamente.
"Si el Árbol Divino está cerca y mantienes una distancia adecuada, puedes minimizar la inestabilidad. La barrera que acabas de tocar marca esa distancia."
El Árbol Divino aún estaba muy lejos. Por lo tanto, esta era la distancia mínima que debía mantener.
¿Estaría bien siempre y cuando mantuviera la distancia?
"Aunque des un paso atrás, es solo una medida temporal. Desde el momento en que apareciste, este proceso se volvió inevitable. Lo único que haces es ganar tiempo; no puedes detenerlo."
'Maldita sea.'
Era como si la tortuga pudiera leer mi mente, reforzando constantemente esta cruda realidad.
"¿Entonces qué esperas que haga? ¿Que me quede aquí parado mirando?"
"Sí."
"Qué...?"
Las palabras se le escaparon por frustración, pero la tortuga las afirmó sin dudarlo.
"¿Qué puedes hacer? Eres demasiado débil para desafiar al destino."
"........"
"Este es simplemente el orden natural de las cosas."
"¿Y qué? Ya que es el destino, ¿debería simplemente sentarme y esperar?"
Así que se suponía que debía quedarme de brazos cruzados y ver morir a Noya.
Verlo desvanecerse por mi culpa.
¡Bang!
Choqué contra la barrera.
Crack-!
¿Había usado demasiada fuerza? Un crujido resonó en la barrera.
"Dejarse llevar por las emociones no va a cambiar nada."
La tortuga permaneció impasible ante mi arrebato.
Irónicamente, cuando antes estaba presa del pánico y la confusión, parecía más desesperada.
"Tsk."
La tortuga chasqueó la lengua.
"Déjame preguntarte: ¿De verdad crees que el líder de la secta no sabía que esto le iba a pasar a Noya?"
"...¿Qué?"
"El líder de la secta conocía su condición mejor que nadie. Aun así, deseaba que te hicieras más fuerte."
"........"
"Lo decía a menudo: 'Alguien vendrá a por mí algún día. Pero, maldita sea, se lo están tomando con mucha calma'".
Al oír eso, apreté los puños. Unas llamas comenzaron a parpadear a su alrededor, ardiendo con mi frustración.
Pero-
"Si esa persona eras tú... entonces esperó, sabiendo que así es como terminarían las cosas."
Mientras la tortuga seguía hablando, la fuerza en mis puños apretados se desvaneció lentamente.
"¿Crees que el líder de la secta quería que te quedaras ahí parado, con ese aspecto?"
"........"
Si yo aparecía, él debía saber lo que le iba a pasar.
¿Y aun así Noya me siguió esperando?
¿Por qué?
¿Acaso no quería vivir?
Siempre hablaba como si fuera un fantasma persistente del pasado.
¿Había renunciado realmente a cualquier apego a la vida?
'...Ese viejo cabrón.'
Si ese era el caso, al menos podría haber dicho algo.
Qué ridículo, emocionarse tanto por volverse más fuerte.
Estaba emocionadísima de reencontrarme con mi madre.
La desesperación me destrozó cuando me di cuenta de que no se acordaba de mí.
Encontré alegría al saber que tenía que seguir adelante y al descubrir la manera de hacerlo.
Pero yo no sabía que él estaba parado en el umbral final.
Y por eso.
Por eso estaba tan furioso, por eso ardía de rabia.
Pero tuve que reprimirlo. Una y otra vez. La tortuga lo había dejado claro: ahora no era momento para las emociones.
"...¿Qué tengo que hacer?"
Yo pregunté.
"...¿Eh?"
La tortuga soltó una risita corta.
"¿Por qué me preguntas esto? Ya te expliqué la situación."
No había solución.
Al aparecer, al hacerme más fuerte, solo había acelerado el final de Noya.
Ahora solo quedaba esperar su desaparición.
¿De verdad eso era todo lo que podía hacer?
"Conoces una manera."
"........"
Lo pregunté con convicción.
Estaba seguro de que la tortuga sabía cómo cambiar esta situación.
"...¿Por qué piensas eso?"
"El anciano nunca quiso que me resignara al destino."
Las palabras de la tortuga no tenían la intención de hacerme sentir culpable.
Tampoco habían sido palabras de rendición, que me instaran a darme por vencido.
No-
"Su propósito era que evaluara la situación. Que me calmara y pensara. Esa era su verdadera intención, y..."
Swoosh..
Di un paso atrás.
"A juzgar por la actitud de Elder, puedo decir que usted sabe algo."
Me di cuenta de la reacción de la tortuga.
"¿Mi reacción?"
"No lo negaste rotundamente. En cambio, te mostraste sorprendido."
"......!"
No lo refutó.
La expresión que mostró no era de negación, sino de pura sorpresa ante el hecho de que yo pensara de esa manera.
"...¿Este mocoso?"
La tortuga habló con tono estupefacto.
"Hace un momento estabas montando un numerito, y sin embargo, incluso entonces, ¿estabas analizando la situación?"
Por supuesto que sí.
"Un anciano me contó algo una vez."
Cuando yo no era más que un tonto dominado por la rabia, un ermitaño errante, alguien como Malco, me dio un consejo.
"Cuando muestras ira pura, tu oponente será el que más se sorprenda. Es entonces cuando atacas."
Nunca bajes la guardia.
Nunca te dejes llevar por tus emociones.
Y si decides dejar que exploten, asegúrate de usarlos a tu favor.
Creer en ti mismo.
Puedes hacerlo.
Eres capaz de hacer esas cosas.
'...En serio.'
Una a una, recordé las cosas que Noya me había contado. Ese viejo tenía mucho que decir.
Aparte de mi regresión, no tenía nada, pero él me había enseñado muchísimo.
Y esta vez no fue diferente.
"¿Cuál es el método?"
"........"
"Dímelo. Si tengo que arrodillarme, me arrodillaré."
"¿Para qué necesitaría tus rodillas? ¿Por qué te pediría que te arrodillaras?"
"Sabía que no lo harías, así que simplemente lo dije."
"...Maldito loco."
Solté una risita.
"¿Te estás riendo?"
La tortuga cuestionó mi reacción.
Sí, ¿por qué me reía?
Como un idiota, no pude evitar sonreír.
"En serio..."
Tsk tsk tsk.
La tortuga chasqueó la lengua, visiblemente irritada, antes de guardar un breve silencio. Luego, habló.
"Ustedes dos son muy parecidos. Siempre logran sacarme de quicio."
"¿Eso fue un insulto?"
"¿Qué, pensabas que era un cumplido?"
"De nada."
Por supuesto que no.
"Ja..."
Con un profundo suspiro, la tortuga continuó.
"...Si el problema es que su alma está siendo pervertida..."
Escuché atentamente.
—Entonces, en última instancia, significa que hay un problema con su alma. Y eso significa que todo lo que hay que hacer es devolverla a su estado original.
"¿Entonces estará bien?"
"No sé."
"¿Qué?"
"No sé mucho sobre almas. Es solo una hipótesis. Así que, aunque sigas adelante con esto, no hay garantía de que lo solucione todo. Sin embargo..."
Cerré la boca, conteniendo la respiración.
"—Ahora mismo, no hay mejor opción."
"........"
Si había algún problema con su alma, entonces tenía que devolverla a su estado original.
Ese era el único camino a seguir.
Asentí con la cabeza ante las palabras de la tortuga.
Tenía razón.
Ni yo mismo pude pensar en una solución mejor.
El problema era...
"Entonces, ¿cómo hago eso?"
¿Cómo podría reparar el alma de Noya?
Cuando pregunté, la tortuga respondió:
"Ya conoces el método."
"...¿Qué?"
Dijo que yo ya sabía cómo hacerlo.
Fruncí el ceño. ¿Lo hice?
¿Qué demonios se suponía que debía saber?
"Si lo supiera, ¿por qué te lo preguntaría?"
"No, sí lo sabes. Ocurrió no hace mucho. Y te ocurrió a ti."
"Qué...?"
Estaba a punto de replicar cuando...
"Oh."
Abrí los ojos de par en par. Algo me vino a la mente.
El alma.
Una forma de restaurar un alma retorcida.
Devolver algo a su estado original.
Si eso fuera algo que yo hubiera experimentado personalmente...
"...El Fruto Divino."
"Así es."
La tortuga confirmó mi sospecha.
El Fruto Divino, creado por el Árbol Divino.
Su consumo podría restaurar el estado del alma.
Fue gracias a ese fruto que mi propia alma había regresado, poniendo en marcha un destino que debería haber sido un desastre.
Lo que significaba—
"...Si Noya come el Fruto Divino, ¿podremos restaurar su alma?"
"Como dije antes, esto es solo una hipótesis."
"Pero es la solución más probable. Y es la única que tenemos, ¿no?"
"........"
La tortuga no respondió. Pero no necesitaba oírla.
En cierto modo, fue un alivio.
Porque para ver a mi madre —para cumplir la promesa que le hice a Noya— ya tenía que visitar todos los Árboles Divinos.
Al final de ese viaje, se suponía que me encontraría con el Árbol Divino del Maestro.
'Si la situación no ha cambiado...'
El Árbol Divino y el Fruto Divino que encontré entonces pertenecían al Árbol Divino de aquel Maestro.
Lo que significaba que, para salvar a Noya—
'Tengo que irme.'
Tuve que encontrar de nuevo ese Árbol Divino.
"........"
Crack.
Estiré mis dedos rígidos.
Reprimiendo el calor que me invadía, lo reprimí y lo guardé en mi corazón.
Repasé los siguientes pasos.
Me imaginé a Noya durmiendo más allá de la barrera.
'Me has salvado incontables veces.'
Ahora, yo tampoco podía dejarte ir.
Tenía que salvar a mi héroe, mi guía, costara lo que costara.

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Amigo de la Infancia del Cenit (Novela)
Capítulo 1000
Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 999
Estás leyendo el capítulo 999 de Amigo de la Infancia del Cenit (Novela), un novela. Gu Yangchun, quien traicionó a las sectas ortodoxas, se convirtió en un humano demoníaco bajo el dominio del Demonio Celestial. Viviendo como tal, llevó una vida llena de arrepentimiento. Cometió innumerables maldades… Este capítulo tiene publicado el 31 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Idris. Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) tiene 1136 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.