arrow_back

Leer Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 1096 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Idris✍️ Traducción: Crowli, Idris
"Ya has aprendido Tua Pacheonmu." Ante las palabras de Paejon, me quedé sin palabras. Sus ojos eran más penetrantes que los de nadie, llenos de absoluta certeza. ¿Cómo? ¿Cómo lo había descubierto? Con Sword Master, tenía sentido. Ese fue mi error: bajé la guardia, así que no me sorprendió que me atraparan. Pero esto era diferente. ¿Dónde? ¿Dónde lo había visto? Si hubiera sido la Rueda de Fuego de Nueve Llamas, tal vez lo habría entendido. Había usado esa técnica un par de veces desde que llegué a esta era. Aunque las probabilidades eran escasas, si mi padre hubiera notado algo extraño, al menos podría haberle encontrado una explicación. ¿Pero Paejon? Tua Pacheonmu es diferente. No lo había usado desde que llegué a este punto. Ni una sola vez. Porque Nine Flames Firewheel es más práctico. Las artes marciales de Paejon fueron diseñadas para luchar contra humanos, pero no eran particularmente eficaces contra monstruos. Y lo que es más importante... Tuve muchísimo cuidado debido a la presencia de Paejon. Yo ya sabía que el Paejon de esta época no era el que yo recordaba. No se trataba del anciano debilitado que había experimentado el declive de su poder, sino del monstruo de los Tres Maestros en su apogeo. Por eso fui doblemente, triplemente cauteloso. De todas las artes marciales que conocía, había enterrado Tua Pacheonmu en lo más profundo, sin dejar que jamás saliera a la luz. ¿Y aun así se dio cuenta? El hecho de que se hubiera dado cuenta me dejó completamente estupefacto. No, "estupefacto" no es una palabra lo suficientemente fuerte. ¿Qué demonios se suponía que debía hacer ahora? Luché con mis pensamientos, pero en el fondo, ya sabía la respuesta. "No sé de qué estás hablando." Fingir ignorancia. Era la única opción que tenía. "Señor, no entiendo muy bien qué..." En ese momento— ¡¡¡Kuaaa—!!! "...!" Apenas tuve tiempo de inclinar la cabeza. ¡Kwaduduk! El puño de Paejon rozó el lugar donde había estado mi cabeza. Era rápido. ¡Este viejo loco...! Fruncí el ceño. Ese ataque fue real. Si no lo hubiera esquivado, su Aura de Puño me habría partido la cabeza. Y aún no había terminado. ¡Fwoosh! El primer ataque fue solo el comienzo. Paejon se lanzó hacia adelante con una velocidad monstruosa, continuando su ataque. Esquivando a izquierda y derecha, apreté los dientes. Maldición. Hablaba completamente en serio. En ese momento, Paejon realmente estaba tratando de darme una paliza. Aunque no estuviera usando toda su fuerza, a este nivel era difícil evadirlo mientras mantenía mi fuerza bajo control. Girar-! "...!" Mis ojos se movieron rápidamente. La mano izquierda de Paejon. El aire a su alrededor se estaba distorsionando. Sabía exactamente qué iba a usar. Tua Puño Ilimitado. ¡Kwaduk! El suelo bajo sus pies se hizo añicos al girar su cuerpo, desatando un golpe devastador. ¡Kuaaaaaa—!!! Una onda expansiva surgió de su puño, engullendo todo a su paso. El Puño Ilimitado de Tua se convirtió en una tormenta que arrasó con los alrededores. Pero... no hubo un impacto directo. Solo me rozó el costado. Lo esquivé mientras mantenía el brazo pegado a las costillas, asegurándome de que la fuerza no me golpeara de frente. Gracias a eso, el ataque solo avanzó, dejándome ileso. Sin embargo- Buzz. Vi lo que sucedió después. El Puño Ilimitado de Tua fue una finta. Todo había sido una ilusión desde el principio. El propósito de Tua Limitless Fist era limitar mis movimientos y acortar la distancia. ¡Chiiiiiiik—! El calor irradiaba del cuerpo de Paejon. Este- Es Cielo Azul. Apreté los dientes. Una fuerza aplastante surgió de Paejon, sus músculos se contrajeron con un poder inmenso. Estallido-! "¡Uf!" Mi visión se nubló. Un impacto sordo. Mi cuerpo fue lanzado hacia atrás, y me quedé sin aliento. El golpe en el plexo solar me hizo tambalearme. Lo perdí. Aun con mis sentidos agudizados, no logré reaccionar a tiempo. Y luego- ¡Shhh! Maldición. A medida que la distancia entre nosotros aumentaba, mi mente calculaba una cantidad aterradora de posibles rutas de ataque. Un sinfín de posibilidades pasaron por mi mente. Me mordí el labio. Paejon ya se había mudado. Estaba justo delante de mí. Entonces, no hay otra opción. Charla. Una sensación familiar recorrió mi cuerpo. ¡¡¡Fwoooooosh—!!! Liberé la energía que había estado reprimiendo. Clank. Bloqueé el puño que venía de Paejon. "¿Oh?" Sus ojos se abrieron ligeramente. "Este viejo loco." La irritación me invadió por dentro. Fwoosh. Una oleada de calor recorrió mi piel. La energía que había estado reprimiendo estalló hacia afuera, y mi velocidad de reacción se disparó. "¿Por qué eres tan fastidioso?" Viejo Paejon, joven Paejon— No importaba qué versión fuera. El temperamento de ese cabrón siempre fue exasperante. Kwaduduk. Apreté con más fuerza su muñeca y di un pequeño tirón. Perdió el equilibrio, lo que lo inclinó ligeramente hacia adelante. Al ver esto, concentré energía en la palma de mi mano. El calor se condensó, recorriendo mi cuerpo. Cielo azul. Desplegué mi fuerza interior, canalizándola hacia mis manos. Una esfera de energía gris se formó en la palma de mi mano. "¿Mmm?" Al verlo, la expresión de Paejon se torció. Nunca antes había visto esa técnica. Por supuesto que no lo había hecho. Esto no era algo que hubiera creado esta versión de Paejon. Esto fue algo que el joven Paejon inventó tras modificar su estilo. Algo que sacude los cielos. Destruyendo el mismísimo cielo con mis propias manos. ¡Krrrrrk—! ¡Kuaaaaaaaaaa—!!!!! La esfera de destrucción estalló hacia afuera. Se desató una violenta tormenta de energía pura. La fuerza bruta destrozó los árboles y destrozó las rocas que nos rodeaban. ¡¡¡Kwadudududududuk—!!! La energía gris de la destrucción celestial finalmente se detuvo tras arrasar con todo a su paso. Toda la zona estaba completamente destrozada, reducida a un páramo en ruinas. "Ajaja." Paejon permanecía allí, sin una sola mota de polvo sobre él, con una sonrisa en los labios. "Eso fue divertido." Pero sus ojos no sonreían. "¿Cuál fue la técnica que acabas de usar?" "Algo que sacude el cielo." "Desgarrador de cielos, ¿eh? Un nombre bastante violento." "¿Verdad? Es un nombre horrible, la verdad." Quienquiera que haya tenido esa idea tenía un gusto pésimo. Al recordar aquello, Paejon volvió a hablar. "Llegados a estas alturas, supongo que ya no tienes intención de esconderte, ¿correcto?" "..." No se equivocaba. Yo había usado Tua Pacheonmu abiertamente. Así que decidí preguntarle directamente. "¿Cómo lo supiste?" "¿Sabes qué?" "Que yo había aprendido Tua Pacheonmu. Me aseguré de ocultarlo bien." "Jajajajaja." Paejon soltó una risa incrédula. "Qué ridículo." "¿Qué es?" "¿De verdad creíste que no reconocería algo que yo misma creé, por mucho que lo ocultaras? Soy Paejon Bijuu." "..." Palabras arrogantes y directas. Y, sin embargo, su nombre y su título les otorgaban un peso innegable. Esto es una locura. En resumen, lo supo en el mismo instante en que lo sintió. O tal vez... En el momento en que me vio. Era muy probable que lo hubiera notado desde la primera vez que nos conocimos. En cualquier caso, una cosa estaba clara: Paejon era un auténtico monstruo. ¿Fue esto otro error? ¿Había subestimado la agudeza de los sentidos de Paejon? Si es así, solo puedo culparme a mí mismo. Maldita sea. ¿Pero esto se consideró un error? ¿Eso fue siquiera justo? Ridículo. Reprimí mi frustración y me froté las sienes. Entonces- "Volveré a preguntar." La voz de Paejon retumbó. "¿Quién eres? ¿Y cómo aprendiste exactamente esa técnica?" "..." "No te molestes en decir tonterías sobre que no sabes. Eso no sería de mucha utilidad. Además..." ¡¡¡Kuuuuung—!!! "...!" Un crujido seco en el aire. Una oleada de poder abrumadora. De él surgió una presencia completamente distinta a todo lo que Paejon había revelado antes. El aire a su alrededor se comprimía y distorsionaba bajo su enorme peso. ¿Qué demonios es esa presión monstruosa? Simplemente estaba liberando su energía, y sin embargo, un sudor frío me recorría la espalda. Pensaba que estábamos al mismo nivel, pero esto... Y más que eso... El propio Paejon había dicho que no había trascendido. Era algo que él mismo había admitido. No había perfeccionado el Tua Pacheonmu, y por lo tanto, a diferencia de los otros Tres Maestros, nunca había alcanzado la trascendencia. Pero aun así, ¿es tan fuerte? Su nivel debería haber sido inferior al mío, pero su presencia se sentía más pesada. Todo mi cuerpo se tensó, la sangre corrió por mis venas en respuesta. "No lo preguntaré una segunda vez. Si te niegas a responder..." Habló con franqueza. "Te voy a destrozar." Una amenaza directa e innegable. Y pude darme cuenta de que hablaba en serio. Me mordí el labio. Mis ojos recorrieron rápidamente los alrededores, escudriñando el terreno. Más allá de los restos, algo cubría la zona. Una barrera de supresión. Paejon lo había preparado en el momento en que llegamos. Impedía que el sonido y la energía escaparan. Lo que significaba— Puede ejercer este nivel de poder incluso manteniendo una barrera de esta magnitud. Esto puso de manifiesto lo realmente aterrador que era Paejon. ¿Puedo ganar? Si luchara contra él ahora, ¿podría ganar? Tal vez, si me esforzara al máximo. Si ponía todo mi empeño en la lucha, había una posibilidad. Tenía la Rueda de Fuego de Nueve Llamas, y... El arte divino de Cheonma. El poder del caos que yo había creado. Si lo usara, tal vez, solo tal vez, podría ganar. Sin embargo- Si hago eso ahora... La barrera de supresión no resistiría. Y si colapsara, esto se convertiría en una verdadera batalla a vida o muerte contra Paejon. Porque hablaba muy en serio en ese momento. "Ja." Suspiré. "Si no vas a responder, que así sea. Lo respetaré." Paejon se mudó. "Así que, muchacho, tú también debes respetar mi decisión." Apretó el puño, preparándose para golpear. Todo su cuerpo se llenó del poder de Tua Pacheonmu. Una batalla a vida o muerte contra uno de los Tres Maestros. Un duelo contra mi propio amo. Honestamente, es bastante tentador. Un adversario contra quien pudiera desatar todo mi poder. Solo eso ya lo hacía un poco atractivo. Pero- Ahora mismo no. ¡Kuguung! El puño de Paejon se dirigió hacia mí. No lo esquivé. Simplemente me quedé allí, observándolo acercarse. Entonces, justo antes de que golpeara... "Soy tu discípulo." El puño se detuvo a centímetros de mi cara. Mientras contemplaba el enorme puño que tenía delante... "...¿Qué?" Paejon me miró confundido. Sostuve su mirada y hablé. "He viajado a través del tiempo." Ya había tomado mi decisión. Iba a abrirme paso de frente.
Amigo de la Infancia del Cenit (Novela)

Continúa leyendo

Amigo de la Infancia del Cenit (Novela)

Capítulo 1097

Siguiente Capítulo ›

Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 1096

Estás leyendo el capítulo 1096 de Amigo de la Infancia del Cenit (Novela), un novela. Gu Yangchun, quien traicionó a las sectas ortodoxas, se convirtió en un humano demoníaco bajo el dominio del Demonio Celestial. Viviendo como tal, llevó una vida llena de arrepentimiento. Cometió innumerables maldades… Este capítulo tiene publicado el 10 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Idris. Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) tiene 1136 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.