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Leer Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 1057 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Idris✍️ Traducción: Crowli, Idris
Crack-! Los tentáculos se derritieron entre las llamas, convirtiéndose en restos que cayeron al suelo. ¡Pum! ¡Pum, pum! ¡Shhh! Al caer los restos al suelo, se disolvieron instantáneamente, dejando marcas de quemaduras donde la tierra se había derretido. Un hedor penetrante le picaba la nariz, pero el dueño de los tentáculos parecía impasible. Con ojos indiferentes, miraba fijamente hacia algún punto al frente. Allí, un joven, envuelto en llamas blancas, permanecía de pie con una expresión contorsionada, mirando fijamente a Taechon. "¡Maldito bastardo, cómo te atreves!" La furia contenida en su voz era palpable. A Taechon le resultó divertida esa emoción cruda y esbozó una sonrisa burlona. "Así que eres tú. La fractura que el mundo observa." Lo supo en el instante en que lo vio. Esa distorsión... no se parecía a nada que hubiera visto antes. Ningún hilo del destino lo unía. Todo en él era enredado, retorcido hasta ser irreconocible. Y más allá de eso... "¿Estás desafiando a la divinidad?" Taechon echó un vistazo a las llamas que lamían sus tentáculos. El fuego blanco seguía consumiéndolos. Aquello afectó su divinidad. Solo eso despertó su curiosidad. ¿Quién fue el responsable? "¿Sangé?" Esa era una posibilidad. O tal vez... "¿Uno de los otros?" No faltaban los disidentes. Entre ellos, uno era particularmente hábil en esos asuntos. Especialmente- "Si miramos a un lado, hay un candidato bastante probable..." Taechon dirigió su mirada hacia quienes estaban de pie junto al joven. Entre ellos, fijó su atención en una mujer de cabello negro. "¿Fuiste tú, Soberano Dragón? ¿Fuiste tú quien tejió un destino tan enredado a su alrededor?" Soberano Dragón. Un gobernante otrora arrogante del Reino del Dragón. Taechon expresó sus sospechas, pero... "¿Qué demonios está diciendo ese imbécil?" El joven. Gu Yangcheon no dio muestras de haber escuchado palabra alguna. En cambio, se lanzó hacia adelante, envuelto en llamas, mientras cargaba directamente contra Taechon. ¡¡¡Zas!!! La esfera que sostenía en la mano cambió de forma. Lanza de Jade de Fuego. Una lanza blanca salió disparada hacia Taechon. ¡Fwoosh—! Fue tan rápido que ni siquiera el sonido pudo seguirle el ritmo. Taechon reaccionó, moviendo sus tentáculos instintivamente. Crack-!! Pero la lanza los atravesó sin esfuerzo, dirigiéndose directamente hacia Taechon. "Mmm." Taechon extendió la mano, agarrando la lanza que se aproximaba. Crack-! En el instante en que sus dedos la rodearon, un calor intenso surgió, desintegrando su mano. Taechon frunció ligeramente el ceño y giró la lanza en ángulo. Su trayectoria alterada surcó el espacio vacío y, poco después, una explosión ensordecedora resonó a lo lejos. ¡Kuaaaaaaaa—!!! Llamas incandescentes se elevaron hacia el cielo. Y luego- Arte Divino Cheonma. "......!" Taechon lo sintió justo delante de él. Al girar la cabeza, vio a Gu Yangcheon acercándose, con algo formándose en la palma de su mano. "Cheonma Soul Jade." Una esfera blanca y ominosa. Comenzaron a aparecer grietas en su superficie. Pum-! Un leve sonido resonó, seguido de una cacofonía de gritos. ¡Kiaaaaaaaa—!!! Un aullido de energía sacudió los alrededores en una onda expansiva masiva. "Oh......." Shin Cheol, observando desde lejos, dejó escapar un sonido de admiración. "Este mocoso." Había creado algo nuevo desde la última vez que se vieron. Era una admiración a medias. Y la mitad— "......Decepcionante." Un poco de arrepentimiento. Una técnica aprendida demasiado recientemente, o quizás un arte marcial que acababa de completarse. El poder de Gu Yangcheon tenía lagunas. Ese era el problema. Ese único defecto debilitó la fuerza destructiva de la técnica. "Tsk, tsk." Y era imposible que el enemigo no se diera cuenta. "Casi me sorprendes." Mientras los agonizantes lamentos resonaban, la voz de Taechon, teñida de risa, se oía. Al mismo tiempo, el suelo temblaba violentamente. Brru,-!!!!! La tierra se abrió de golpe y una cantidad abrumadora de tentáculos surgió de ella. Al ver esto, Gu Yangcheon retiró rápidamente su energía y movió su cuerpo. En medio de la explosión, Taechon permaneció en pie. Su cuerpo estaba dañado, claramente afectado por el ataque. Partes de su carne estaban desgarradas. Pero eso fue todo. Taechon miró a Gu Yangcheon con una sonrisa divertida. Como si dijera... "¿Eso es todo lo que tienes?" "Tch." Chasqueando la lengua, Gu Yangcheon exhaló profundamente. Y luego- "Huuu." Inhaló profundamente, reuniendo fuerzas. Calor blanco. La misma Llama Blanca que había usado antes. En su batalla anterior, se había dado cuenta de que la Llama Blanca les infligía mayor daño. Por eso la usó ahora. La energía blanca se elevó hacia el cielo, formando una barrera. Baekcheon (Cielo Blanco). Bajo el cielo ceniciento, se desplegó un dominio blanco. Y luego- Whoooong—!! En su centro, se alzaba un sol. Estrella de rueda de llamas. En el instante en que la esfera se materializó, una fuerza inmensa recorrió el cuerpo de Gu Yangcheon. La habilidad de la Tribu de la Noche Iluminada por la Luna se activó, llevando su forma física al límite. "Je." Al ver esto, Taechon soltó una risita. "Interesante. Pensar que tu cuerpo puede contener tanto." Especialmente- "Con una embarcación a punto de romperse." Se tragó la última parte de su pensamiento. Porque en ese momento, Gu Yangcheon lanzó su ataque. "¡Hup!" Con una respiración entrecortada, sus dedos se lanzaron hacia la posición de Taechon. Una ráfaga de viento atravesó el suelo como enormes garras. Chillido-!!! Él lo esquivó. Las pupilas de Gu Yangcheon, entrecerradas por el instinto de batalla, escudriñaban a Taechon. Detrás. ¿Aún era demasiado lento? Al darse cuenta de que su golpe había fallado, Gu Yangcheon se autoimpuso otra transformación. Nacido del cielo. Se fundió con el cielo. La energía de Tua Pacheonmu recorrió todo su cuerpo, amplificando sus habilidades. Crack-!! A esas alturas, sus músculos gritaban de agonía. Su cuerpo, fortalecido como miembro de la Tribu de la Noche Iluminada por la Luna, era la única razón por la que podía soportar ese nivel de esfuerzo. Boom-!! Mientras golpeaba el suelo con los pies, la tierra temblaba como si estuviera a punto de entrar en erupción. Sintiendo la oleada de poder que crecía en la parte inferior de su cuerpo, Gu Yangcheon se lanzó hacia adelante. El sonido no pudo seguirle el ritmo. ¡¡Kuuuuung—!! El estruendo llegó con retraso, rezagado respecto a su movimiento. Con el puño envuelto en llamas blancas, Gu Yangcheon lanzó una ráfaga de golpes contra Taechon. Este los esquivó con rapidez, pero no pudo escapar por completo de la velocidad del joven. Al final- ¡Golpe! ¡Golpe, golpe! Gu Yangcheon agarró a Taechon por el tobillo. Entonces, sin pausa— Comenzó a golpearlo repetidamente contra el suelo, y cada impacto hacía temblar la tierra. Tras una implacable serie de golpes... ¡Zas! Arrojó a Taechon hacia una ladera lejana. El cuerpo de Taechon salió disparado por los aires, estrellándose contra la ladera rocosa. Aprovechando el momento, Gu Yangcheon conjuró otra Lanza de Jade de Fuego y la arrojó con todas sus fuerzas. ¡Zas! La lanza atravesó a Taechon en pleno vuelo, clavando su cuerpo contra la pared del acantilado. Boom-!!! El impacto generó ondas expansivas que recorrieron la tierra. Sin embargo, sin dudarlo, Gu Yangcheon lo persiguió. Sus ojos azules, fracturados por la sed de sangre, brillaban con frialdad. Con una sola mano, conjuró una esfera de fuego —Núcleo de Jade de Fuego— y la clavó en la lanza que sujetaba a Taechon. Chisporrotear-! Un sonido abrasador, como si algo se rompiera. Entonces- ¡Kuaaaaaaaa—!!! La explosión resultante empequeñeció a la anterior. Una convergencia de técnicas superpuestas, lo suficientemente potente como para aniquilar todo en la zona. De entre las llamas emergió Gu Yangcheon, aterrizando pesadamente sobre la tierra calcinada. “.......” Su rostro reflejaba frustración. Una reacción impropia de alguien que, aparentemente, había asestado un golpe perfecto. Solo había una razón. "Maldita sea." Porque no había funcionado. ¡¡¡Fwoosh—!!! Al recuperar sus llamas, su visión se aclaró. El paisaje yacía en ruinas, arrasado por la explosión. Y sin embargo, no había superficies derretidas. Esa era la naturaleza de la Llama Blanca. A diferencia del fuego ordinario, no quemaba ni corroía la materia física. Solo consumía una cosa: 'Energía demoníaca'. La energía antinatural a la que llamaba Magi, eso era lo único que Llama Blanca podía devorar. Pero- "Mierda." Esta vez no fue suficiente. Porque desde el mismo epicentro de la explosión— Taechon se puso de pie. La mitad de su cuerpo estaba destrozada, su torso apenas se mantenía unido. Sin embargo, a pesar de su estado ruinoso, Gu Yangcheon no sentía ninguna sensación de victoria. “¿Qué demonios eres?” Aunque su rostro se parecía al del Cuervo, el enemigo contra el que había luchado antes, Gu Yangcheon lo sabía. Este no era el Cuervo. No era porque le faltaran las alas; simplemente lo sabía. Instintivamente. "Ahora bien." Taechon, maltrecho y destrozado, habló. Su voz era extrañamente firme, lo que contrastaba con su aspecto destrozado. “¿Hay algo en este lugar? Todas las personas que conozco son terriblemente violentas.” En el instante en que Taechon habló, el poder volvió a fluir hacia la mano de Gu Yangcheon. Sin pensarlo dos veces, se dispuso a atacar. Agarre-! Pero le agarraron la muñeca. Con los ojos muy abiertos, se giró para ver al que lo sostenía. “......¿Noya?” Shin Cheol. "Quédate quieto. Con todo este caos, me resulta difícil concentrarme." “Noya... ¿Has entrado en razón?” "Obviamente. Si no lo hubiera hecho, ¿estaría aquí charlando contigo? ¡Ja! ¡Qué pregunta más tonta!" La arrogancia de siempre. En cualquier otra circunstancia, Gu Yangcheon habría fruncido el ceño ante semejantes comentarios insolentes. Pero esta vez... no pudo. Shin Cheol, al notar su silencio, chasqueó la lengua con una sonrisa torcida. “Mira esa cara. No pongas esa cara. Estoy en mejor forma de lo que crees.” "Pero-" "Dije que estoy bien. Solo me quedé dormido un momento, eso es todo." ¡Ni hablar! Con un destello de irritación, Gu Yangcheon intentó zafarse de un tirón. Pero el agarre no cedió. “Quédate quieto. Entrar precipitadamente ahora no cambiará nada.” "Eso es-" "Además-" La mirada de Shin Cheol se desvió más allá de él. “Aunque lo hicieras, dudo que pudieras evitar que eso sucediera.” “......!” Alarmado, Gu Yangcheon giró la cabeza bruscamente hacia Taechon. Y lo vi. ¡Crrrkkk—!!! El cuerpo de Taechon comenzó a cambiar. Su cabello, antes blanco, se tornó de un azul inquietante. El tono zafiro de sus ojos se había desvanecido en un blanco inquietante. Completamente desprovistos de pupilas, sus ojos se volvieron de un blanco hueco e inhumano, tan antinatural que ponía los pelos de punta. El cuerpo roto comenzó a sanar. “Ah—” Un susurro. Piel de gallina. Ese simple sonido hizo que el terror se extendiera por cada centímetro de su cuerpo. ¿Qué era esa sensación? ¿Qué era esto? Gu Yangcheon había irrumpido, cegado por la furia. Pero ahora, un instinto profundo y primario gritaba: algo andaba mal. Un destello de miedo le decía que corriera. Pero entonces... "Niño." Una voz baja llegó a sus oídos— Y una presencia se posó suavemente sobre su hombro. Una suave sensación... en su brazo izquierdo. Vínculo eterno. Su espada, que se había separado de su costado, se movía por voluntad propia hacia Shin Cheol. Agarrando firmemente la hoja, Shin Cheol, con la mirada fija en Taechon, habló: "En ese estado... ¿cuánto tiempo puedes mantenerlo?" "......¿Qué?" “Tu cuerpo. Con Cielo Blanco, Rueda de Fuego de Nueve Llamas y Tua Pacheonmu fluyendo a través de él—” “¿Cuánto tiempo puedes aguantarlo?” Sin dudarlo, Gu Yangcheon calculó. "...7 u 8 minutos... como máximo." Si se esforzaba al máximo, durante 7 u 8 minutos, no más. Al oír esto, Shin Cheol soltó una risita. “¿En serio? Perfecto.” Shhhkk— Con un susurro, alzó Enlace Eterno, con su hoja apuntando directamente a Taechon. "Observen con atención." Pétalos— Comenzó a caer. Suaves, efímeros —pétalos de flores de ciruelo— Flotando suavemente en el aire, y posándose sobre la tierra. En el preciso instante en que esas flores tocaron el suelo... "Esto es-" Una flor— Explotando desde su forma— —todo lo que tengo para mostrarte. ¡Hwaaaaa—!!! De Shin Cheol— La flor del ciruelo, en plena floración.
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Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) Capítulo 1057

Estás leyendo el capítulo 1057 de Amigo de la Infancia del Cenit (Novela), un novela. Gu Yangchun, quien traicionó a las sectas ortodoxas, se convirtió en un humano demoníaco bajo el dominio del Demonio Celestial. Viviendo como tal, llevó una vida llena de arrepentimiento. Cometió innumerables maldades… Este capítulo tiene publicado el 6 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Idris. Amigo de la Infancia del Cenit (Novela) tiene 1136 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.