Leer Ámeme señorita Villana! (Novela) Capítulo 11 online gratis en español
—Punto de vista de Oliver—
La primera vez que conocí a Iris Lane, pensé que era una chica extraña.
No porque fuera molesta.
No porque hablara demasiado.
Más bien...
Porque era demasiado amable.
Y eso era raro.
Especialmente viniendo de alguien como ella.
Yo nací dentro de una familia de comerciantes bastante conocida dentro de Astoria. No éramos nobles, pero tampoco plebeyos comunes. Mi familia tenía dinero, contactos y cierta reputación, así que desde pequeño aprendí algo importante:
Las clases sociales existen por una razón.
Los nobles miraban hacia abajo.
Los plebeyos desconfiaban de cualquiera con dinero.
Y la mayoría de las veces... todos terminaban separados.
Por eso, cuando era niño, jamás pensé que terminaría haciéndome amigo de una plebeya.
Mucho menos de Iris.
Recuerdo bastante bien aquel día.
Yo había salido solo hacia una de las zonas cercanas al mercado principal. Honestamente, ni siquiera recuerdo por qué estaba ahí. Tal vez estaba aburrido.
O tal vez simplemente quería alejarme un rato de los adultos.
Sin embargo, terminé metiéndome en problemas bastante rápido.
—¡Atrápenlo!
—¡Ese mocoso nos golpeó!
—¡Técnicamente ustedes empezaron!
Sí.
Probablemente sí los provoqué un poco.
Bueno, bastante.
Terminé corriendo por varios callejones mientras tres chicos mayores me perseguían.
Y honestamente...
No tenía un plan.
—Ah, esto sí está complicado...
Murmuré mientras seguía corriendo.
Entonces tropecé.
Caí al suelo.
—Ah.
Levanté la mirada.
Los tres ya estaban frente a mí.
—¿Y ahora qué, niñito rico?
—Creo que oficialmente esto cuenta como abuso grupal.
—¡Cállate!
Uno levantó el puño.
Y entonces—
—¡Deténganse!
Una pequeña corriente de agua salió disparada.
Impactó directamente en la cara del chico.
—¡¿QUÉ DEMONIOS?!
Los otros se giraron.
Yo también.
Y ahí estaba.
Una niña pequeña.
Cabello marrón oscuro.
Ropa sencilla.
Expresión nerviosa.
Muy nerviosa.
—N-no deberían hacer eso...
Dijo temblando.
Los otros chicos se molestaron.
—¿Y tú quién eres?
—Y-yo...
La niña retrocedió un poco.
Parecía asustada.
Demasiado asustada.
Y aun así...
No huyó.
Eso me sorprendió un poco.
Uno de los chicos intentó acercarse.
Entonces la niña levantó ambas manos.
Agua salió disparada nuevamente.
Esta vez más fuerte.
—¡AHH!
Los tres retrocedieron empapados.
—¡Larguémonos!
Y finalmente escaparon.
Silencio.
La niña respiraba agitada.
Parecía a punto de desmayarse.
—...
—...
—Gracias.
Dije mientras me levantaba.
Ella dio un pequeño salto del susto.
—¡A-ah!
—Tranquila, no iba a golpearte.
—¡L-lo sé!
—No parece.
La niña bajó un poco la mirada.
—Solo... me pongo nerviosa hablando con la gente.
—Eso es problemático.
—L-lo siento...
—¿Por qué te disculpas?
—¿Eh?
—Tú me ayudaste.
Parpadeó.
Como si nadie le hubiera dicho algo así antes.
—Ah...
—Soy Oliver.
—I-Iris...
Y así comenzó todo.
Con el tiempo empezamos a hablar más.
A escondidas, la mayoría de las veces.
No porque estuviéramos haciendo algo malo.
Simplemente...
Nuestras familias probablemente lo habrían encontrado extraño.
Yo era hijo de comerciantes importantes.
Ella era una plebeya.
Pero honestamente, nunca me importó demasiado.
Iris era divertida.
Bueno... "divertida" de una forma distinta a ahora.
Antes era callada.
Muy callada.
Tímida.
Amable con todos.
Demasiado amable, incluso.
Recuerdo que una vez compartió su comida conmigo aunque claramente ella tenía hambre.
Cuando le pregunté por qué hizo eso, respondió:
—Porque te veías triste.
Así era ella.
Ese tipo de persona.
Una chica amable hasta el absurdo.
Incluso cuando crecimos un poco, eso nunca cambió demasiado.
Seguía siendo reservada.
Seguía avergonzándose fácilmente.
Seguía evitando llamar la atención.
Por eso...
Cuando la vi el primer día en la academia...
Pensé que estaba viendo a otra persona.
—¡¡SEÑORITA MINAAAA!!
—¿...?
Todavía recuerdo perfectamente mi cara en ese momento.
Iris literalmente se abalanzó sobre Mina Belrose.
Mina Belrose.
La noble más intimidante de nuestro año.
La chica famosa por mirar a todos por encima del hombro.
La misma Mina que parecía querer expulsar a medio mundo solo por respirar demasiado cerca de ella.
Y entonces Iris—
—¡Es husted absolutamente preciosa!
—...
Yo me quedé mirando en silencio.
Intentando procesarlo.
—¿Qué...?
Y luego todo empeoró.
Mucho peor.
—¡Limpiaré sus zapatos con gusto señorita Mina!
—¿QUÉ?
Recuerdo claramente haber pensado:
"No puede ser la misma Iris."
Simplemente no tenía sentido.
La antigua Iris apenas podía mantener una conversación larga sin ponerse roja.
La nueva Iris gritaba en medio del salón sobre cuánto amaba a una noble arrogante.
Y lo más extraño...
Es que nunca volvió atrás.
Al principio pensé que tal vez eran nervios.
O emoción.
O algún tipo de crisis rara.
Pero pasaron los días.
Luego semanas.
Y siguió igual.
No.
Peor.
Mucho peor.
—¡Señorita Mina hoy luce incluso más hermosa que ayer!
—¡Deja de seguirme plebeya!
—¡Jamás!
—¡¿Por qué?!
Yo observaba todo eso desde mi asiento.
En silencio.
Tratando de no reírme demasiado.
Aunque honestamente...
A veces sí era gracioso.
Especialmente la cara de Mina.
Nunca había visto a alguien tan confundida por existir.
Sin embargo, también era raro.
Muy raro.
Porque incluso aunque Iris actuaba completamente distinta...
Había cosas que seguían siendo iguales.
Seguía ayudando a otros.
Seguía preocupándose por la gente.
Seguía siendo genuinamente amable.
Solo que ahora...
Era exageradamente energética.
Y además estaba completamente obsesionada con Mina.
Lo cual sinceramente todavía no entiendo.
Mina era inteligente.
Eso sí.
También fuerte.
Y bastante hermosa, supongo.
Pero también era arrogante.
Mandona.
Cruel a veces.
Especialmente con los plebeyos.
Entonces...
¿Por qué Iris la amaba tanto?
Ni idea.
Y honestamente...
No creo querer entenderlo demasiado.
Una vez intenté preguntarle.
—Oye Iris.
—¿Sí?
—¿Qué le ves exactamente a Mina?
Sus ojos brillaron.
Mala señal.
—¡TODO!
—Eso no responde nada.
—¡Su elegancia! ¡Su belleza! ¡Su presencia! ¡Su actitud dominante! ¡Su—
—Ya entendí.
Nunca debí preguntar.
Y aun así...
Aunque sigo pensando que Mina es algo desagradable...
No puedo negar una cosa.
Ella cambió un poco.
Muy poco.
Pero pasó.
Al principio parecía genuinamente querer asesinar a Iris.
Ahora solo parecía cansada.
Confundida.
A veces incluso...
Avergonzada.
Como cuando Iris le sonreía demasiado cerca.
O cuando Yukko comenzaba a burlarse de ambas.
Ah sí.
Yukko.
Otra persona rara.
Aunque de forma distinta.
Ella e Iris se volvieron increíblemente cercanas muy rápido.
Demasiado rápido.
A veces incluso parecía que compartían un solo cerebro.
Uno muy defectuoso.
Pero funcional.
Y sinceramente...
Creo que eso fue bueno para Iris.
Porque aunque ella cambió muchísimo...
Nunca parecía sola.
Yukko estaba ahí.
Yo estaba ahí.
Incluso Mina, aunque jamás lo admitiría, siempre terminaba cerca.
—...
Suspiré mientras observaba al grupo desde lejos.
Yukko estaba colgada del brazo de Iris.
Iris señalaba emocionada algo mientras Mina discutía con ella.
Cael observaba en silencio.
Lucien parecía analizar a todos como si fueran un rompecabezas.
Y el príncipe...
Bueno, el príncipe parecía divertirse demasiado mirando el desastre.
—Qué grupo más raro...
Murmuré.
¿Sospecho cosas?
Sí.
Sería imposible no hacerlo.
Iris cambió demasiado rápido.
Demasiado drásticamente.
A veces incluso parece saber cosas que no debería.
O entender situaciones antes de que ocurran.
Y honestamente...
Eso es sospechoso.
Muy sospechoso.
Pero...
No creo que importe demasiado.
Porque al final del día...
Sigue siendo Iris.
Ruidosa.
Extraña.
Escandalosa.
Pero sigue siendo ella.
La chica que ayudó a un niño desconocido aunque estaba aterrada.
La chica amable que compartía comida aunque tenía hambre.
La chica que se preocupa demasiado por quienes quiere.
Aunque ahora también quiera lamer zapatos nobles por alguna razón incomprensible.
—...
Sí.
Definitivamente prefiero no pensar demasiado en eso.
Suspiré.
—Mientras ella esté feliz... supongo que está bien.
Y honestamente...
Conociendo a Iris...
Probablemente todo terminará saliendo bien.
O explotando de forma espectacular.
Cualquiera de las dos parecía posible.

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Ámeme señorita Villana! (Novela)
Capítulo 12
Ámeme señorita Villana! (Novela) Capítulo 11
Estás leyendo el capítulo 11 de Ámeme señorita Villana! (Novela), un novela. La historia gira en torno a Sora Saito, una estudiante universitaria que posee una gran pasión en los juegos de tipo otome, las novelas y el manga, sin embargo un día súbitamente tras pasar una cantidad peligrosamente… Este capítulo tiene publicado el 19 de octubre de 2026. Ámeme señorita Villana! (Novela) tiene 20 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.